Historia

SIRIA, IGLESIA

Iglesia siria es el nombre más abreviado de la Iglesia ortodoxa siria o Iglesia jacobita siria.

Árbol de ortodoxos, nestorianos y monofisitas

Esta Iglesia, a pesar de su importancia, particularmente en el periodo antiguo, ha sido lamentablemente olvidada por los historiadores e investigadores. No hay todavía una edición realmente crítica de su Biblia ni obra dedicada a la historia de esta Iglesia. Ha sido destacado por Harnack (Mission und Ausbreitung des Christentums, ii. 126, 2ª edición, 2 volúmenes, Leipzig, 1906) que es una Iglesia a la que el Estado nunca le otorgó protección, mientras que J. F. Bethune-Baker (JTS, viii. 123) destaca sobre la rama nestoriana que su magnífica historia, su resistencia bajo persecuciones sin paralelo, su indudable lealtad a la fe recibida de los Padres y su carácter oriental se combinan para darle una posición única.

En un sentido su historia comienza cuando los apóstoles estaban en Damasco y Antioquía, aludiendo cada uno de los evangelios a los sirios (Y se extendió su fama por toda Siria; y traían a El todos los que estaban enfermos, afectados con diversas enfermedades y dolores, endemoniados, epilépticos y paralíticos; y El los sanaba.[…]Mateo 4:24; La mujer era gentil, sirofenicia de nacimiento; y le rogaba que echara fuera de su hija al demonio.[…]Marcos 7:26; Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio.[…]Lucas 4:27; Y había unos griegos entre los que subían a adorar en la fiesta;[…]Juan 12:20). Parece que había cristianos en Damasco en los días de Orígenes y el obispo de la ciudad estuvo presente en Nicea, aunque nada se sabe sobre el número de cristianos allí. En tiempo de Crisóstomo los habitantes de Antioquía estaban orgullosos del hecho de que "los discípulos fueran llamados por vez primera cristianos" allí (y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquía. Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.[…]Hechos 11:26); según Efrén Sirio el evangelio de Juan fue escrito allí; esta ciudad tuvo sus propios obispos (aunque la lista no está sin variaciones), entre ellos Ignacio, quien denominó a Antioquía "la Iglesia de Siria." La Iglesia nacional siria comenzó, sin embargo, en Edesa. Es posible que la traducción siria del Antiguo Testamento fuera, al menos en parte, una producción judía, pero el cristianismo no fue factor dominante en Edesa hasta la primera parte del siglo tercero. Para el tiempo de las primeras peregrinaciones a Tierra Santa, Edesa era estimada casi como parte de ella; una fama que retuvo a través del período de las cruzadas. Los primeros nombres ciertos en la historia de la Iglesia en Edesa son los de Bardesanes, su hijo Harmodio y su antagonista Efrén Sirio.

Mapa de extensión de nestorianos, jacobitas y maronitas hacia el año 1066
Mapa de extensión de nestorianos, jacobitas y maronitas hacia el año 1066
La literatura siríaca es casi enteramente cristiana y de hecho teológica, incluyendo un gran número de apócrifos, tales como el Testamentum Domini nostri Jesu Christi y el Evangelio de los Doce Apóstoles, junto con el Apocalipsis de cada uno de ellos (edición de J. R. Harris, Cambridge, 1900), mientras que los manuscritos bíblicos frecuentemente contienen 3 Corintios, pero ni las epístolas católicas ni el Apocalipsis, siendo sustituidos en ocasiones por el Testamentum Domini y los seis libros de Clemente [el Testamentum Domini, en dos libros, junto con otros seis libros de derecho eclesiástico, forman el "Octateuco clementino" usado tanto por nestorianos como por jacobitas]. El arte manifestado en los manuscritos es un factor importante para la determinación de la influencia del arte sirio sobre occidente y para la importancia de individuos y colonias sirias en Italia y la Galia. Hubo papas sirios: Aniceto, Juan V, Sergio, Sisinio, Constantino I y Gregorio III. Un nuevo período en la historia de la Iglesia siria comenzó cuando la influencia griega comenzó a ser predominante en la teología y la Iglesia, poco después del tiempo de Afraates en el siglo cuarto, mientras que los lazos políticos con el imperio quedaron disueltos. Fue entonces cuando las controversias cristológicas de la Iglesia oriental hicieron acto de presencia con gran furia en Siria, más que en su propia tierra, provocando finalmente no sólo la transformación y el cisma, sino acabando prácticamente en destrucción. La gran extensión de la Iglesia siria se puede ver por sus inscripciones, halladas hacia el sur en la India, hacia el oriente en China y hacia el norte en Semirieschie. La influencia siria se muestra en Asia central por la escritura mongol, diseñada de acuerdo a la forma siria y todavía más claramente por los manuscritos descubiertos en el Turquestán en escritura estrangelo (aunque en diferentes lenguas); aunque esos textos están principalmente relacionados con el maniqueísmo. La literatura siríaca es extraordinariamente extensa y su relación con el monasticismo es estrecha; su martirologio es voluminoso, mucho del cual se utiliza en la Analecta Bollandiana.

Ya que la Iglesia siria permaneció muy cercana, tanto en lugar y lengua, con la primitiva Iglesia, es evidentemente muy importante para la historia de la liturgia y la organización, especialmente porque fuentes tales como la Didascalia son más antiguas que los documentos correspondientes del oeste. La liturgia nestoriana es pariente cercana a la de Dionisio el Areopagita, aunque no contiene la renuncia al diablo ni un credo. Datos valiosos para la historia del derecho canónico se pueden también extraer de la literatura siríaca, como los Nomocanones de Bar Hebræus, Ebed Jesu y Jacobo de Edesa, o el códice sirio-romano del siglo quinto editado por K. G. Bruns y E. Sachau (Syrisch-Romisches Gesetzbuch, Leipzig, 1880).

Mapa de difusión de las iglesias copta, nestoriana y jacobita