Historia

SOCINIANISMO

Socinianismo es el nombre que recibe el sistema teológico creado por Fausto Socino.

Mapa de la Reforma en Polonia
Mapa de la Reforma en Polonia
El movimiento sociniano antiguo.
Hasta la muerte de Socino el unitarismo estuvo en ascendencia en Polonia. Muchas pequeñas congregaciones estaban compuestas casi enteramente de la nobleza distinguida por su cultura humanista. La congregación más importante estuvo en Raków, una ciudad fundada por el reformado Johannes Sieninski en 1569, que se convirtió pronto en un centro colonial de vida espiritual del librepensamiento, especialmente una vez que el joven Sieninski abrazó el socinianismo. Su excelente escuela atendió en un momento determinado a más de 1.000 estudiantes. Se enseñaba filosofía y teología y asociada a ella había una casa de publicaciones trasladada desde Cracovia. Raków fue también el lugar de encuentro del sínodo general anual. La prosperidad del socinianismo se debió principalmente a la influencia de sus grandes ministros, teólogos y eruditos, procedentes de su centro académico en Raków. Valentin Schmals (nacido en Gotha en 1572 y muerto en Raków en 1622) fue ganado para el unitarismo mientras estudiaba en Estrasburgo en 1591; llegó a Polonia y fue rebautizado, siendo rector de la escuela en Szmigel, convirtiéndose en predicador en Lublin, 1598, y profesor y predicador en Raków, 1605. Hizo muchos viajes para promocionar el unitarismo y dejó 52 escritos de una naturaleza polémica vehemente. Johann Völkel (nacido en Grimma y muerto en 1618) se hizo sociniano en 1585, tras terminar sus estudios en Wittenberg; fue rector de la escuela en Wengrow y posteriormente predicador en Polonia. Su principal obra, De vera religione (Raków, 1630), fue una sistemática presentación de la doctrina sociniana y fue autoritativa. Christoph Ostorodt (nacido en Goslar y muerto en Burkow en 1611) estudió en Könisgberg, siendo rector de la escuela en Luchow en Pomerania; entró en el unitarismo en 1585 y huyó a Polonia, siendo predicador en Raków. Fue un firme anabaptista y la guerra, los oficios públicos, la litigación, el juramento y las riquezas le eran repugnantes. Su obra más popular fue Unterrichtung von den vornehmsten Hauptpunkten der christlichen Religion (Raków, 1604). Hieronymus Moskorzowski († 1625) fundó la congregación unitaria en la ciudad de Czarkow y escribió obras polémicas además de una "Apología de los socinianos". En la siguiente generación Johann Crell (nacido en Helmersheim, Franconia, 1590; muerto en Raków 1631), por su eminente capacidad, amplia cultura e incansable energía tuvo rango primordial. Fue educado en Nuremberg y Altford, siendo convertido al unitarismo parcialmente por Ernst Soner en Altford; huyó a Polonia en 1612 y fue profesor de lengua griega en Raków en 1613, rector de la escuela en 1616 y predicador en Raków 1621-31. Crell fue un prolífico escritor, produciendo comentarios sobre el Nuevo Testamento y dos libros, De uno Deo patre, un duro ataque sociniano contra la doctrina de la Trinidad y Ad librum H. Grotii, quem de satisfactione Christi adversus Faustum Socinum Senensem scripsit, responsio. Todas las obras de Crell fueron publicadas en Bibliotheca fratrum Polonorum, volúmenes iii y iv (ut sup). Jonas Schlichting (nacido en Bukowice, cerca de Estrasburgo-on-the-Drewenz, 1592, muerto en Selchow, cerca de Teltow, 1661) estudió en Raków y en la universidad de Altdorf, siendo predicador en Raków; fue a Transilvania, 1638, para resolver la controversia de los no adorantes, pero sin éxito; fue condenado por la dieta que quemó su confesión de fe en 1647, dejando Polonia en 1658. Produjo comentarios sobre la mayoría de los libros del Nuevo Testamento (Bibliotheca, volumen iv); la Confessio fidei christianæ (1642), traducida al polaco, alemán, francés y holandés y De trinitate, de moralibus Veteris et Novi Testamenti (1637).

Johann Ludwig von Wolzogen
Johann Ludwig von Wolzogen (nacido en Neuhäusel o Ersek-Ujvar, 1599; muerto en 1661) fue un exégeta distinguido y además de sus comentarios, escribió un Compendium religionis Christiana y una severa crítica de la doctrina de la Trinidad (Bibliotheca, vols, viii-ix). Samuel Przypkowski (nacido en 1592; muerto en Brandeburgo en 1670) estudió en Altford (1614-16); se vio obligado a huir de Polonia y escribió Vita Fausto Socini (1636) y una comparación del Credo de los Apóstoles con los símbolos de su día. Andreas Wiszowaty (nacido en 1608; muerto en Ámsterdam en 1678) era nieto de Fausto Socino; educado en Raków, Leiden y Ámsterdam, fue pastor de varias congregaciones en Polonia; expulsado por el edicto de 1657 vivió en Mannheim, 1661-66, como pastor de los socinianos exiliados y posteriormente en Ámsterdam. El más importante de sus 62 escritos fue Religio rationalis. Peter Morskowski fue el autor de Politica ecclesiastica o agenda sociniana, escrita por orden de una convención en Dazwie, 1646 (tres libros, Leipzig, 1745).

La dispersión.
El socinianismo que había florecido durante las primeras décadas del siglo XVII, sucumbió a la reacción católica comenzada bajo Segismundo III. A instigación de los jesuitas, la iglesia en Lublin fue destruida en 1627. Bajo Ladislao IV, por un mandato del senado en Varsovia (1638), la escuela en Raków fue suprimida y los socinianos privados de su iglesia e imprenta, quedando sus predicadores y profesores proscritos. Bajo Juan Casimiro (1648-68) cayeron los golpes finales sobre las restantes congregaciones unitarias. La invasión sueca proporcionó un respiro y algunos recurrieron a la facción en favor del rey sueco, esperando liberación. La consecuencia es que fueron acusados de traición y sufrieron indescriptibles aflicciones. Tras la retirada de los suecos (1638) la dieta de Varsovia prohibió la confesión y promoción del "arrianismo" bajo pena de muerte. Muchos emigraron a otros países, otros se unieron a la Iglesia católica y algunos se quedaron, protegidos secretamente por católicos y protestantes. Un nuevo edicto (1661) decretó un reforzamiento más estricto de las leyes contra los socinianos. Pronto el mismo destino cayó sobre los protestantes y la reacción jesuita alcanzó su cima con la masacre de Thorn, 1724. El socinianismo tuvo un influyente promotor en Alemania en Ernst Soner (nacido en Nuremberg en 1572 y muerto en Altdorf en 1612). Estudió en Leiden, 1597-1598, donde Ostorodt y Woidowski le convirtieron al socinianismo. Como profesor de medicina en Altdorf trabajó clandestinamente en favor del socinianismo y atrajo un gran número de estudiantes socinianos de Transilvania, Hungría y Polonia. Algún tiempo después de su muerte ese crisol del socinianismo en Altdorf fue descubierto. Algunos de los estudiantes se retractaron, otros fueron desterrados, los polacos expulsados y los escritos socinianos quemados, aunque algunos exiliados polacos hallaron refugio en Oppeln y Ratibor, Silesia, y en el territorio del duque de Brieg. Allí, en Kreusburg, celebraron dos sínodos, en 1661 y 1663. También el elector Carlos Luis del Palatinado les permitió afincarse en Mannheim, pero debido a sus tendencias proselitistas fueron expulsados en 1666, esparciéndose por Holanda, Prusia, Silesia y Brandeburgo, formando congregaciones locales. El pastor en Königswalde fue Samuel Crell (nacido en 1660 y muerto en Ámsterdam en 1747), nieto de Johann Crell. Bajo el pseudónimo de Artemonius publicó un tratado Initium Evangelii sancti Johanni (Ámsterdam, 1726), en el que procuró demostrar la corrupción del texto del prólogo del cuarto evangelio. Mantuvo que la idea ante-nicena de la Trinidad difería de la posición post-nicena. Escribió también un tratado dogmático, basado en Por tanto, tal como el pecado entró en el mundo por un hombre, y la muerte por el pecado, así también la muerte se extendió a todos los hombres, porque todos pecaron;[…]Romanos 5:12 y sig., Cogitationes novæ de primo et secundo Adamo (Ámsterdam, 1700).

Tras su muerte el unitarismo desapareció de Brandeburgo pero no de los otros territorios de la monarquía prusiana. Hacia finales del siglo XVI las congregaciones socinianas habían surgido cerca de Danzig, Buskow y Straszin. En 1640 el elector Jorge Guillermo, urgió a los Estados prusianos a que reforzaran la vigilancia para la expulsión de los antitrinitarios, socinianos y fotinianos. Federico Guillermo de Brandeburgo, el "Gran Elector", secundado por su diputado en Prusia, el príncipe Boguslaw Radziwill, procuró hacer de su tierra un asilo e impuso el principio tolerancia. Consecuentemente los socinianos se afincaron en los distritos de Lyck, Rhein y Johannisburg, sin el privilegio de obtener tierra. En 1670 los Estados impulsaron un rescripto para su expulsión. Por la intercesión del elector y el rey de Polonia la tormenta se aplacó, pero en 1679, 1721 y 1729 los Estados repitieron sus demandas bajo Felipe Guillermo I. Los socinianos quedaron en condiciones de fragilidad y en pequeños números hasta el siglo XIX. En los Países Bajos las ideas antitrinitarias aparecieron simultáneamente con las ideas anabaptistas y al principio frecuentemente se combinaron. En 1597 y 1598 Ostorodt y Woidowski encontraron muchos seguidores en Ámsterdam y Leiden. En 1599 los Estados generales ordenaron la quema de los escritos socinianos y expulsaron a esos dos hombres. Sin embargo, el movimiento se difundió hasta el punto de provocar apelaciones para la restricción de los socinianos (1628-53), hasta que finalmente los Estados Generales promulgaron edictos de prohibición del socinianismo. Sin embargo, no fue estrictamente aplicado y muchos refugiados de la represión contemporánea polaca hallaron asilo en Holanda. Entre los de importancia especial estaba Jeremias Felbinger (nacido en Brieg en Silesia en 1616), quien fue predicador en Sraszin y vivió después en Polonia, Prusia y en Ámsterdam, en 1687. Era arminiano en la doctrina de la redención y enseñaba la resurrección de los malos para el juicio. Cristoph Sand, el joven (nacido en Königsberg el 12 de octubre de 1644 y muerto en Ámsterdam el 30 de noviembre de 1680) fue educado en Königsberg, yendo a Ámsterdam en 1668; fue autor de Bibliotheca antitrinitariorum (Freystadt, 1684). Daniel Zwicker (nacido en Danzig en 1612 y muerto en Ámsterdam en 1678) se vio obligado a dejar su ciudad natal en 1643; vivió después de 1657 en los Países Bajos y escribió Irenicum Irenicorum (1658), que causó una gran sensación. La razón, las Escrituras correctamente interpretadas y la verdadera tradición son presentadas como las tres normas fundamentales. El socinianismo de los Países Bajos quedó finalmente absorbido por los remonstrantes, anabaptistas y colegialistas.

Ferencz David
Ferencz David
En Transilvania, el unitarismo se difundió al mismo tiempo que en Polonia, debido a la actividad de Blandrata, alternando entre los dos países, y la influencia de Franciscus Davidis. En 1568, por resolución de la dieta de Thorenburg, la confesión unitaria fue reconocida y a finales del reinado de Zapolya II parecía convertirse en la religión prevaleciente del país; pero la división causada por los no adorantes de Davidis fue usada por los adversarios católicos en su ventaja. Los no adorantes fueron suprimidos y excluidos (1638) por los unitarios; al mismo tiempo ocurrió la supresión del elemento sabatista, pero un período sucesivo de persecuciones redujo a los unitarios durante los siglos XVII y XVIII. Los elementos alemanes y polacos desaparecieron completamente tras el siglo XVIII, dejando sólo a los magiares. Un representante teológico del unitarismo posterior de Transilvania fue el obispo Sentabrahami (Michael St. Abraham), 1737-1758, autor de una Summa universæ theologiæ christianæ secundum Unitarios (Klausenburg, 1787). Desde 1821 el unitarismo de Transilvania entró en relaciones estrechas con el de Inglaterra y desde 1834 con el de Norteamérica, un paso que avanzó su promoción material y espiritual.

Ideas socinianas y de los primeros unitarios.
La primera etapa del socinianismo está representado por las obras de Socino, el Catecismo Racoviano y los escritos de los primeros teólogos socinianos, hasta mediados del siglo XVII, estando contenidas en la Bibliotheca Fratrum Polonorum, vols, iii-iv. Se adhiere a la autoridad de las Escrituras y es decididamente sobrenaturalista. El cristianismo es el camino revelado por Dios para obtener la vida eterna. El Antiguo Testamento era incapaz de romper el poder de la carne, al no anunciar la esperanza de inmortalidad y limitarse a la promesa de la felicidad terrenal. El cristianismo es un judaísmo perfeccionado, que supera las leyes ceremoniales y jurídicas, pero reteniendo y refinando más la ética y despertando, por recompensas más elevadas, el amor al hombre y a Dios. Aunque inspirado, el Antiguo Testamento es prácticamente superfluo y solo tiene valor histórico. Según Socino, los escritores sagrados eran inspirados en lo que se refiere al contenido de la verdad solamente, pero en aspectos secundarios los apóstoles podían errar. Sus dos criterios para separar lo divino de lo humano en la Escritura eran: (1) Concordancia con la razón y (2) utilidad e importancia moral. La tendencia era un racionalismo cada vez más acusado.

La doctrina de Dios se divide en las ideas de la esencia de Dios y su voluntad. El ser de Dios, que no puede distinguirse de su existencia, no se considera en un sentido metafísico abstracto, sino en relación concreta al ser finito, especialmente en relación al hombre. Ser y soberanía son idénticos en Dios. Él posee absoluta determinación de voluntad (ex se ipso) en el sentido del escolasticismo escotista. Su existencia, naturaleza y atributos son sujetos de revelación positiva. Con respecto a los atributos divinos la norma establece que son inseparables en el entendimiento, ocupándose el socinianismo especialmente con el de la omnisciencia. La presciencia de Dios se limita a lo necesario y no se aplica a lo posible, pues de lo contrario no habría libertad humana. Se da atención especial a la unidad divina, que coincide con la aseidad de Dios e incluso con la concepción de Dios mismo. El conocimiento de la unidad de Dios es necesario para la salvación, pues de otra manera el hombre quedaría en la incertidumbre sobre quién le ha revelado la salvación. También es provechoso para la salvación saber que Dios es solo una persona, siendo éste el punto de conflicto con la doctrina ortodoxa. La doctrina de la Trinidad es conceptuada como contraria a la Escritura. Se niega que el Espíritu Santo sea llamado Dios en alguna parte de la Escritura. Los pasajes en los que el Padre, el Hijo y el Espíritu están asociados quedan invalidados por los socinianos. Luego sigue la prueba de la razón contra la Trinidad, que consiste en señalar la inconsistencia e irrelevancia de la declaración en la fórmula dogmática, subrayando la omisión en la Escritura de los términos 'sustancia', 'persona', 'generación eterna del Hijo' y 'preexistencia'. De ahí se desprende la tesis de Socino: 'La pluralidad de personas en la esencia divina es imposible'.

La creación de la nada es negada por los socinianos, suponiendo una materia primordial con la que Dios creó el mundo. Ex nihilo, según 2 Macabeos vii. 28 es idéntico con el tohu wa bohu (Y la tierra estaba sin orden y vacía, y las tinieblas cubrían la superficie del abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la superficie de las aguas.[…]Génesis 1:2), del que no se dice en la Escritura que haya sido creado. En este punto aparece el dualismo que gobierna el sistema sociniano. La imagen divina en el hombre consiste en su dominio sobre la naturaleza, incluyendo mente y razón, derivándose de ahí la semejanza con Dios. El hombre, creado mortal, no tiene por naturaleza la inmortalidad y por lo tanto no la perdió en virtud de la Caída. El hombre no fue creado perfecto, ni originalmente dotado con una medida superior de sabiduría. Él tenía un libre albedrío posible o negativo, no un libre albedrío actual. La caída se debió a un débil entendimiento y a una voluntad no experimentada, por lo que la sensualidad nubló la razón e incitó a la trasgresión. Por el pecado, Adán y sus descendientes no han perdido el libre albedrío, por lo que el socinianismo combate enérgicamente la idea de pecado original, en tanto ello signifique la pérdida de ese libre albedrío. Que el pecado original sea una depravación de la elección para lo bueno y un castigo impuesto al hombre, es algo que contradice la Escritura, que en sus amonestaciones al arrepentimiento presupone que el hombre tiene capacidad de respuesta, contradiciendo además esa doctrina a la razón. La codicia y la inclinación al pecado, en lo cual se dice que consiste el pecado original, son posibles en todos, pero no se manifiestan en todos. Si se otorga que hay tal sentencia sobre todos, no se deduciría que es consecuencia del pecado de Adán, pues si así fuera, el pecado original dejaría de ser pecado, al no haber pecado donde no hay culpa. Por lo tanto, no hay pecado original como tal. Sin embargo, inconsistentemente, el socinianismo traza la mortalidad del género humano al pecado de Adán; tras la caída, el hombre, mortal por naturaleza, fue abandonado a la misma a causa del pecado de Adán. Con esta admisión va conectada que hay una cierta disposición pecaminosa producida por la conjunta pecaminosidad de todas las generaciones. Por lo tanto, el libre albedrío ha quedado debilitado, pero con la ayuda de Dios el hombre puede obtener salvación. Este refuerzo divino es necesario para evitar groseros y violentos pecados, contrarios a la razón; y aquellos que no pueden ser dominados por la razón, necesitan especiales y potentes promesas de gracia, que son las que hay en Jesucristo.

El evangelio efectúa un cambio total en la naturaleza espiritual del hombre. Cristo vino, no para restaurar al hombre al estado original en el que Adán estaba, sino a uno superior. El cristiano es más que humano. ¿Significa eso que Cristo es más que hombre? La respuesta sociniana es que por un lado él era un hombre mortal, pero por otro es más que un mero hombre; es un hombre dotado con extraordinarios atributos, imbuido de inconmensurable sabiduría y exaltado por Dios a la inmortalidad y el poder ilimitados. Cristo fue sometido a una naturaleza semejante a la del hombre, porque el objetivo era la inmortalidad por medio de su resurrección, pero si él hubiera sido divino no podría haber muerto. El catecismo expresamente señala que la Escritura niega la divinidad de Cristo, mientras que testifica de su humanidad. Otros seres humanos son llamados 'hijos de Dios' (Pero el número de los hijos de Israel será como la arena del mar, que no se puede medir ni contar; y sucederá que en el lugar donde se les dice: No sois mi pueblo, se les dirá: Sois hijos del Dios viviente.[…]Oseas 1:10; Así que no depende del que quiere ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.[…]Romanos 9:16); 'unigénito de Dios' significa 'favorito y muy amado' (Por la fe Abraham, cuando fue probado, ofreció a Isaac; y el que había recibido las promesas ofrecía a su único hijo;[…]Hebreos 11:17; También yo fui hijo para mi padre, tierno y único a los ojos de mi madre,[…]Proverbios 4:3). 'Igual a Dios' (Entonces, por esta causa, los judíos aún más procuraban matarle, porque no sólo violaba el día de reposo, sino que también llamaba a Dios su propio Padre, haciéndose igual a Dios.[…]Juan 5:18; el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse,[…]Filipenses 2:6) se refiere a la unidad de poder y actuación; y la declaración 'Yo y mi Padre somos uno' (Yo y el Padre somos uno.[…]Juan 10:30) ha de ser entendida como cuando dice que los discípulos serán uno con él, como él lo es con el Padre (11 Ya no estoy en el mundo, pero ellos sí están en el mundo, y yo voy a ti. Padre santo, guárdalos en tu nombre, el nombre que me has dado, para que sean uno, así como nosotros. 22 La gloria que me diste les he dado, para que sean uno, así como nosot[…]Juan 17:11,22). Contra la doctrina de la preexistencia se sostiene que el 'principio' de En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios.[…]Juan 1:1 es el principio del evangelio (15:27; 16:4). La creación del mundo por el Verbo quiere decir la reforma del género humano o la futura edad de inmortalidad que está por venir. 'El Verbo fue hecho carne' (Y el Verbo se hizo carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre, lleno de gracia y de verdad.[…]Juan 1:14) debería ser 'fue carne', significando que él, a través de quien Dios reveló su voluntad, se sometió a toda la miseria humana y la muerte. La kenosis de Pablo (el cual, aunque existía en forma de Dios, no consideró el ser igual a Dios como algo a qué aferrarse,[…]Filipenses 2:6) no puede referirse a la naturaleza divina. De 13 Nadie ha subido al cielo, sino el que bajó del cielo, es decir, el Hijo del Hombre que está en el cielo. 31 El que procede de arriba está por encima de todos; el que es de la tierra, procede de la tierra y habla de la tierra. El que procede del ci[…]Juan 3:13,31 y 6:38,62 se concluye que Cristo fue elevado al cielo momentáneamente, igual que Pablo. Se añaden argumentos racionales; (1) dos sustancias absolutamente diferentes no pueden unirse en una persona, porque la mortalidad e inmortalidad, mudanza e inmutabilidad son irreconciliables; (2) si la unión de las dos naturalezas es inseparable, entonces Cristo no pudo morir; (3) la cima del absurdo está en la doctrina luterana de la communicatio idiomatum. Por otro lado, los socinianos afirman expresamente que Cristo fue 'más' que todos los seres humanos, superior en investidura pero no en naturaleza. Fue concebido de una virgen, es perfectamente santo y tiene poder para reinar sobre todas las cosas. Tal como el dominio sobre la tierra constituye en el hombre la imagen de Dios, el poder absoluto conferido por Dios a Cristo constituye su divinidad. En este sentido, es verdadero Dios (Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado entendimiento a fin de que conozcamos al que es verdadero; y nosotros estamos en aquel que es verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna.[…]1 Juan 5:20) y ha de ser adorado, junto al Padre. Socino llama a los no adorantes no cristianos, porque no tienen a Cristo.

La obra de Cristo en la redención se concentra en sus oficios profético y regio. Para el oficio profético fue cualificado por la instrucción recibida durante su estancia en el cielo (ut sup.). El contenido de la revelación está esencialmente compuesto de 'preceptos y promesas'. La Cena es un precepto ceremonial, que sustituye a las leyes del Antiguo Testamento. Se pone gran énfasis en la idea de inmersión y partimiento del pan. La Cena es un memorial, tal como era la idea de Zwinglio, siendo eliminado el término sacramento. El bautismo es tenido en poco, al no ser de validez permanente, sino solo un primitivo rito de confesión para convertidos judíos y paganos. Para los que son nacidos de padres cristianos no es esencial. No está mandado ni pensado para niños, que son incapaces de profesar y los de parentela cristiana son santos en virtud de descendencia (Porque el marido que no es creyente es santificado por medio de su mujer; y la mujer que no es creyente es santificada por medio de su marido creyente; de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mas ahora son santos.[…]1 Corintios 7:14). Por otro lado, entre las promesas están (1) vida eterna, ausente del antiguo pacto pero presente en el nuevo; (2) el Espíritu Santo, no una persona sino un poder o actividad divina, manifestado visiblemente en la Iglesia antigua e invisiblemente después como espíritu de revelación y fe. El elemento no esencial en el oficio profético es la muerte de Cristo. La nueva revelación está confirmada por (1) la impecabilidad de Jesús, (2) su vida santa y (3) sus milagros y muerte. La doctrina de la satisfacción se elabora a la manera escolástica escotista. La muerte de Cristo fue necesaria para confirmar, primero, el gran amor de Dios por el hombre y segundo por la resurrección a vida eterna bajo la condición de obediencia. El oficio regio de Cristo consiste en su exaltación a la diestra de Dios para reinar, subyugar a sus enemigos y proteger eternamente al justo; tal oficio comienza con la ascensión. El oficio sacerdotal es uno añadido al regio y significa que actúa para socorrer al hombre, en un sacrificio.

La doctrina soteriológica muestra el pelagianismo del socinianismo. Presupone la autonomía humana, concibe la voluntad divina manifestada en revelaciones, a las que la voluntad humana puede responder con la ayuda de la divina. Sobre la justificación enseña que ese artículo de fe involucra tres elementos: asentimiento a la enseñanza de Jesús como verdadera, confianza en Dios por medio de Cristo y obediencia a los mandatos divinos. Al efectuarse esto, la fe justifica y salva. Toda idea de imputación se repudia. La verdadera Iglesia está compuesta por 'la compañía de aquellos que sostienen y profesan la sana doctrina'. En cuanto al gobierno, es una democracia eclesiástica, sujeta solo a Cristo como cabeza. Los oficios son los de pastor, ancianos y diáconos, de los que el primero es elegido por el sínodo. Se insiste en la disciplina y se rechaza la interferencia del Estado, incluso en caso de herejía. El cristiano está obligado a sobrellevar pasivamente todas las imposiciones civiles, pero la obediencia activa solo se requiere cuando no haya conflicto con la Palabra de Dios. 'Mejor sufrir que cometer una injusticia' es lo practicado en la vida privada; a los miembros de la iglesia solo se les llevará ante los tribunales en casos extraordinarios; se renuncia al servicio militar. Socino y una mayoría de teólogos aprobaron el ejercicio de cargos civiles que no estuvieran en conflicto con la ley de Cristo, pero en la práctica esto fue imposible llevarlo a cabo, por las ideas ya mencionadas. En escatología se rechaza la resurrección de la carne. La sustancia real del hombre es el espíritu y por lo tanto, la identidad de cada persona será revestida con un cuerpo espiritual (1 Ahora os hago saber, hermanos, el evangelio que os prediqué, el cual también recibisteis, en el cual también estáis firmes, 2 por el cual también sois salvos, si retenéis la palabra que os prediqué, a no ser que hayáis creído en vano. 3 Porque yo o[…]1 Corintios 15). Los impíos, con el diablo y sus ángeles, serán aniquilados, de manera que el fin igual que el principio de la doctrina sociniana es la inmortalidad.