Historia

SUPREMACÍA, ACTAS DE

Actas de Supremacía son las disposiciones por las que se declara al rey (o reina) de Inglaterra cabeza (o gobernador) de la Iglesia anglicana, abrogando la autoridad del papa. Enrique VIII, aunque inclinado a retener los principales puntos de la doctrina y adoración católica, resolvió abolir la jurisdicción papal en su reino. La ruptura con Roma, al principio mediante pasos graduales, fue definitivamente realizada en noviembre de 1534, por la aprobación del Acta de Supremacía que confería al rey la dirección de la Iglesia de Inglaterra. El soberano se convertía, sin cualificación, en 'la única cabeza suprema en la tierra de la Iglesia de Inglaterra, denominada 'Anglicana Ecclesia'. Esta apropiación de la jurisdicción eclesiástica fue abandonada por María, quien rechazó las demás promulgaciones de su padre contra la autoridad papal. El primer acto de Isabel, cuando se sintió segura de su posición, fue anular todas las restauraciones que su hermana María había hecho. Su Acta de Supremacía fue aprobada en enero de 1559. Recuperaba muchas de las actas antipapales de Enrique VIII y confería la plenitud de la jurisdicción eclesiástica a la corona. Prescribía a todos los que desempeñaran oficios en la Iglesia y el Estado un juramento de reconocimiento de la reina como 'la única gobernadora suprema de esta esfera, tanto en asuntos y causas espirituales y eclesiásticas como temporales', castigando a los que rechazaran hacerlo.