Historia

TELEOLOGÍA

Teleología es el término para la doctrina de que la actividad en la naturaleza está en relación a un propósito. Su interés para el conocimiento religioso yace en que soporta el argumento teleológico para la existencia de Dios.

Rocas calcáreas en Rügen, de Gaspar David Friedrich
Rocas calcáreas en Rügen, de Gaspar David Friedrich
La más antigua de todas las pruebas teístas, recibió su expresión clásica en las obras de Paley, Natural Theology y Bridgewater Treatises. El argumento para ser válido ha de razonar de esta manera: (1) El universo está repleto de ajustes y de adaptaciones de medios para fines inexplicablemente ricos en contenido e infinitos en extensión; (2) los diversos elementos así coordinados y ajustados no tienen en sí mismos tendencia a los resultados descritos, sino que están relacionados y arreglados por un principio racional (externo) según ciertos ideales y objetivos; (3) este arreglo sólo puede ser explicado en referencia a una causa inteligente (externa) que actúa libremente; (4) la unidad de la causa se puede inferir ciertamente de la unidad de las relaciones recíprocas involucradas en la experiencia y la analogía. Este argumento presupone que todos los géneros y especies de todos los seres vivos fueron creados con órganos completos y funciones fijas, por ejemplo, el ojo y el oído. En la teología cristiana se ha aceptado como enseñanza de las Escrituras y por tanto como algo definitivo para el pensamiento racional. Se hizo el esfuerzo para verificar el argumento apelando a los hechos existentes en el mundo. Aunque el principio de esta prueba nunca ha sido invalidado, en su forma clásica ha sido atacado en varios puntos. (1) Por la alterada interpretación del relato del Génesis. (2) Como mucho demuestra no un Creador, sino un artífice externo y arbitrario (comp. J. Caird, Introduction to the Philosophy of Religion, páginas 139-153, Londres, 1880). (3) Ya que cada propósito individual es una parte integral del propósito final y éste está escondido del pensamiento, una teleología perfecta es imposible (comp. F. Paulsen, Introduction to Philosophy, páginas 158-180, Nueva York, 1898). (4) La existencia del pecado nunca se ha reconciliado con una idea teleológica del mundo. La teoría de la evolución ha invalidado la forma tradicional del argumento, pero lo ha reinstalado en una forma más significativa e intensa. Se ha multiplicado infinitamente la evidencia de propósitos y adaptaciones en la naturaleza; se ha propuesto una nueva teoría de la forma en la que esos propósitos se realizan; se ha alargado indefinidamente el proceso de esta actividad adaptativa; se ha transferido la escena de la actividad de lo externo a lo inmanente, siendo la teleología esencial y su mejor ilustración el organismo animal. Si la causa así activa es infinitamente auto-consciente con un propósito previamente diseñado no se puede asegurar plenamente por el argumento teleológico sólo. Su objetivo es mucho más modesto. No es demostrativo sino indicativo. Primero investiga si hay evidencia de actividad cósmica hacia los propósitos y luego, si tal evidencia está disponible, lo refiere a la inteligencia.