Historia

TERAPEUTAS

Terapeutas es el nombre de una reputada secta de ascetas. Un tratado atribuido a Filón que nos ha llegado, titulado Peri biou theoretikon (F. C. Conybeare, Philo: about the Contemplative Life, Oxford, 1895), describe a los terapeutas como ascetas, entendidos en la Biblia, morando en comunidades y siguiendo la vida contemplativa. Aunque esparcidos por muchas partes, la mayoría se dice que estuvieron en Egipto con su sede general cerca de Alejandría, más allá del lago Mareotis. Habitaron seguramente en cabañas separadas reunidas en aldeas, teniendo cada morada una cámara sagrada (semneion o monasterion), donde, totalmente aislados del mundo, realizaban los misterios de la vida perfecta. En las mismas no introducían alimento ni bebida, sino solamente la ley, las profecías, cánticos de alabanza y semejantes. Todo el día meditaban en el Antiguo Testamento, descifrando el sentido oculto de las palabras asumidas como símbolos. También tuvieron como modelos los escritos de 'hombres antiguos' o los memoriales de sus fundadores. Además tenían cánticos e himnos en diferente métrica. Dejaban sus cámaras devocionales sólo tras la puesta de sol para comer y dormir, sin cruzar, como regla, el pórtico de la casa. Ayunaban de tres a seis días de la semana; el séptimo día, el cuadragésimo noveno y el quincuagésimo, tras ungirse con óleo, se reunían en celebración común, estando los sexos separados por una partición. En tales ocasiones se vestían con indumentarias blancas y participaban de una comida comunitaria, que consistía de pan, sal, hisopo y agua. El dirigente pronunciaba una alocución que era seguida por un coloquio filosófico por parte de los miembros, intercalado con cánticos. Luego era traída la mesa santa, conteniendo la más sagrada de las viandas: pan ácimo y sal. El significado alegórico referente a la mesa del templo y la distinción de los santos (sacerdotes) de otros es oscura. Luego seguía una vigilia toda la noche, consistiendo de cánticos corales y danzas, en imitación de lo que la hermana de Moisés hizo tras la liberación del Mar Rojo (1 Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico al SEÑOR, y dijeron: Canto al SEÑOR porque ha triunfado gloriosamente; al caballo y a su jinete ha arrojado al mar. 2 Mi fortaleza y mi canción es el SEÑOR, y ha sido para mí salvación; és[…]Éxodo 15:1-21).

El primero en mencionar este escrito fue Eusebio (Hist. eccl., II, xvi-xvii), quien, profesando citar a Filón, estimó a los terapeutas como los cristianos más antiguos de Alejandría, siendo ellos y sus prácticas la prueba más poderosa de que el ascetismo cristiano de su día, el monasticismo filosófico, era originalmente cristiano. Esto fue un fuerte apoyo para la idea del cristianismo que prevaleció en la Iglesia en ese tiempo. Filón creció en estimación y Jerónimo le puso entre los hombres ilustres de la Iglesia, una dignidad que permaneció sin cuestionarse durante mil años. La crítica protestante fácilmente derrotó esa presuposición, declarando que los terapeutas habían sido una sociedad de judíos filosóficos. Este veredicto prevaleció hasta tiempos modernos y la aparición de los terapeutas en el tiempo de Cristo fue empleada para ilustrar la diversificación de los judíos en Alejandría. Se presumía que eran el paralelo alejandrino de los esenios palestinienses. H. Gratez señaló primero que debieron ser monjes cristianos del tercer siglo (Geschichte der Juden, iii. 463 y sig., 2ª edición, Leipzig, 1882). El resultado de la nueva investigación de P. E. Lucius (Die Therapeuten und ihre Stellung in der Geschichte der Askese, Estrasburgo, 1879) es como sigue: La obra fue producida no mucho antes de los dos Eusebios por un autor literario filosófico de temperamento ascético para hacer un panegírico del ascetismo y para procurar el peso de la antigüedad y autoridad asociados al nombre de Filón. Que la existencia de la secta fue más que improbable entre los judíos del periodo alejandrino se aprecia en evidencias internas. Además, aunque se les presenta esparcidos por todas partes, ningún escritor antes de Eusebio los menciona, tampoco Filón en cualquiera de sus otros escritos. Filón no pudo componerla como apéndice al Quod omnis probus liber. No sólo los detalles, sino los ideales filosóficos-ascéticos del autor con sus rudos ataques a Platón y al helenismo son inconsistentes con la simpatía de Filón por el helenismo. Que se trata de una obra cristiana de alrededor del año 300 se muestra por: (1) Eusebio, quien conocía el monasticismo cristiano, redescubrió a monjes cristianos en los terapeutas; (2) sectas basadas en el Antiguo Testamento, pero despojadas del carácter nacional judío, son desconocidas en el judaísmo; (3) si los monjes cristianos están en el fundamento, el escrito no puede ser más antiguo que mediados del siglo III. En conclusión, Lucius, a partir de su completo conocimiento del monasticismo antes de Constantino, pudo señalar la detallada relación de los terapeutas con los monjes cristianos, incluso después de que el autor hubiera velado inequívocas marcas cristianas. No obstante, el escrito todavía abre vislumbres sobre un antiguo monasticismo cristiano hasta ahora desconocido. La obra de F. C. Conybeare y P. Wendland (Die Therapeuten, Leipzig, 1896) arrojó nueva luz, al mostrar que la obra concuerda filológicamente con los tratados genuinos y señala, a partir de consideraciones tradicionales históricas, que ya estaba en existencia a mediados del siglo III. Hace además probable que la inconsistencia con otras obras de Filón no necesariamente invalida la unidad de autoría, que el tratado fue una continuación de la descripción de los esenios y por tanto una parte del perdido He hyper Judaion apologia, que es idéntico con el Hypothetika. Si hasta que haya pruebas contrarias la obra es reconocida como genuina, entonces los terapeutas han de ser reconocidos como un círculo de judíos contemplativos estudiosos de la Escritura afincados en el lago Mareotis. Si el conjunto es literalmente verdadero, sería notorio que Filón haya introducido mucho que es extra-judío y extraño y guardado silencio sobre ellos en otras partes. Los terapeutas no tienen relación con los esenios.