Acta de Tolerancia es el nombre de un estatuto aprobado por el parlamento inglés en el primer año del reinado de Guillermo y María (24 de mayo de 1689) para liberar de impedimentos legales a los protestantes disidentes.
Expulsión de no conformistas Ilustración de Cassell's Illustrated History of EnglandEl propósito declarado del Acta era procurar la unión de los protestantes ingleses. Restringió la aplicación de leyes contra los no conformistas aprobadas en los reinados de Isabel I, Carlos I y Carlos II. Los protestantes disidentes, al hacer el juramento de lealtad y supremacía (que podía ser exigido por cualquier juez de paz) no estaban sujetos a acción legal, ya fuera civil o eclesiástica, por asistir a 'conventículos'. Pero las reuniones a puerta cerrada fueron prohibidas y el pago de diezmos y deberes parroquiales era todavía obligatorio. Incluso los que rechazaron los juramentos podían desempeñar ciertos oficios, aunque los deberes serían realizados por diputados. Los ministros disidentes que tomaran el juramento estarían exentos de deberes de jurado y de desempeñar oficios parroquiales. Los cuáqueros podían hacer afirmación de lealtad, pero los 'papistas' y los que negaban la doctrina de la Trinidad estaban excluidos de los beneficios del Acta. La protección para el culto de los disidentes se garantizaba al haber castigos para los que 'interrumpieran o perturbaran' tal adoración. Pero el lugar de la adoración tenía que ser notificado al obispo de la diócesis, al archidiácono o al juez de paz que tuviera jurisdicción en el lugar. De esta manera se estableció un buen camino hacia la libertad de culto y conciencia, aunque una larga lista de actos legislativos se requería para llegar a la realización de lo estipulado. El estatuto conocido como 53 George III, cap. 160, extendía los beneficios del Acta de Tolerancia a los unitarios; 18 George III, cap. 60, 31 George III, cap. 32 y 43 George III, cap. 30, removió los obstáculos a los católicos; el Acta de Emancipación católica, 10 George IV, cap. 7, restauró a los católicos todos los derechos civiles y 2-3 William IV, cap. 115, puso a los católicos y protestantes disidentes en pie de igualdad. Los católicos y judíos fueron admitidos a plenos derechos constitucionales por 7-8 Victoria, cap. 102 y 9-10 Victoria, cap. 59. Hubo otros estatutos necesarios para diversos detalles, tales como la regulación de matrimonios realizada por ministros disidentes (19-20 Victoria, cap. 119).