Historia

TRAPENSES

Trapenses es el nombre de una orden católica distinguida por su extrema severidad y renuncia al saber.

Armand-Jean le Bouthillier de Rancépor Hyacinthe Rigaud
Armand-Jean le Bouthillier de Rancé
por Hyacinthe Rigaud
El fundador.
Fue fundada en la abadía cisterciense de Nôtre Dame de la Maison-Dieu establecida desde 1140, en un valle insalubre de Normandía accesible por un estrecho desfiladero, de ahí que fuera llamada La Trappe ("La trampa"). Al crecer en riqueza, gradualmente la abadía declinó en moralidad y popularidad, hasta el punto de que a principios del siglo XVII quedaban siete monjes. En 1636 fue entregada como beneficio a Armand Jean le Bouthillier de Rancé (nacido en París el 9 de enero de 1626 y muerto en La Trappe el 27 de octubre de 1700), quien sería su reformador. Antes de que tuviera 11 años era canónigo de Nôtre Dame en París, luego abad de La Trappe y prior de otros monasterios, distinguiéndose no menos por su erudición y capacidad como predicador que por su laxo modo de vida, siendo ordenado sacerdote en 1651. La contemplación de la cabeza herida de un compañero en 1660 y estar al borde de la muerte en 1662 ejercieron tan profunda influencia sobre él que en 1664 puso su vida al servicio del más rígido ascetismo. Entregó todos sus otros beneficios o los aplicó a obras pías, retirándose a La Trappe, restauró los edificios y comenzó a reformar la disciplina, pero fue expulsado y se retiró a Perseigne en 1663, profesando al año siguiente y asumiendo la abadía de La Trappe (1664), donde con un celo fanático reforzó las estrictas reglas originales. En 1664 y 1665 visitó Roma para lograr la necesaria concesión papal a sus planes, que fueron sancionados por Inocencio XI en 1678. La regla trapense (Constitutions et règlements de la Trappe, 2 volúmenes, París, 1701) obliga a los monjes a levantarse a las dos de la madrugada de sus camas, que consisten de un saco de paja y una almohada de paja sobre una plancha cubierta con una manta. Once horas al día están dedicadas a la oración y misas y el resto se pasa en silencio trabajando, ya sea en el campo o dentro del monasterio. Está prohibida toda obra literaria, ya que se exige a los monjes que concentren sus pensamientos en el arrepentimiento y la muerte y, salvo las oraciones y los himnos y el saludo: "Recuerda que has de morir", se impone el silencioso absoluto, comunicando las necesidades y los deseos mediante signos. La comida del mediodía consiste de raíces, vegetales, frutas, pan y agua, aunque en casos especiales los enfermos pueden comer carne y huevos. La orden comprende a los hermanos laicos, los profesos (monjes del coro) y frères donnés (los que están relacionados con el monasterio sólo temporalmente por penitencia). El hábito de los monjes del coro es una casaca de lana tosca, gris, con amplias franjas, una capucha de lana negra con dos tiras amplias colgando hasta la rodilla, un cinturón de cuero negro con un rosario y un cuchillo (emblemas de dedicación y trabajo) y sandalias de madera. Los hermanos laicos tienen casacas marrones. La filantropía se ejerce de manera generosa; por ejemplo, en un año de hambre fueron alojados 1.500 necesitados y 4.000 huéspedes fueron invitados anualmente. El fundador de la orden fue objeto de muchas críticas, a causa de su severidad y su rechazo al saber, como expuso en su Traité de la sainteté et des devoirs de la vie monastique (París, 1683), que desembocó en una controversia que duró hasta el segundo cuarto del siglo XVIII. En 1695 dimitió como abad.

Monje trapense leyendo un texto sagrado
Monje trapense leyendo un texto sagrado
Historia.
Cerca de Florencia (1705) y en Casamari (1777) se fundaron monasterios y con la expulsión de los trapenses de Francia por la Revolución recibieron un nuevo hogar en Valsainte, Suiza, al que Pío VI hizo abadía en 1794, siendo destruida cuatro años más tarde por los franceses. Mientras tanto los trapenses fundaron monasterios en Poblet (Cataluña), cerca de Amberes, en la diócesis de Münster y en el Piamonte. Al ser destruido el de Valsainte hallaron refugio gracias a Pablo I de Rusia en Polonia, siendo expulsados en 1800. Camino de Danzig a Altona y pasando de Paderborn y Driburgo a Friburgo y Sion en el cantón suizo de Valais, restablecieron el monasterio en Valsainte, así como casas en Rieddray y Rapallo (cerca de Nápoles). En 1804 Louis Henri de Lestrange (Dom Augustin) fundó un monasterio cerca de Roma, pero fue destruido en la invasión francesa. Alemania, al igual que Francia, expulsó a los trapenses de Paderborn en 1802, de Friburgo en 1811, de Darfeld (cerca de Münster) en 1812. Al ser restaurados los Borbones en 1827, se les permitió poseer su antiguo hogar, La Trappe, y cuando murió Dom Augustin (1827), se contaban unos 700 monjes. En 1829 todos los monasterios trapenses fueron cerrados por decreto real, pero en la revolución de julio todavía quedaban nueve casas. La orden recibió nuevo ímpetu en 1834 por un decreto papal que unía los trapenses de todos los países en la Congregation dés réligieux Cisterciens de Nôtre Dame de la Trappe. Entonces crecieron rápidamente, especialmente en la archidiócesis de Le Mans y en 1844 fundaron una casa en Argelia, además de enviar a varios monjes a Norteamérica en 1848. En 1851 una rama de los trapenses fue establecida en Pierrequi-Vire (cerca de Avallon) por los "predicadores trapenses", que difieren de la orden principal sólo por omitir el voto de silencio con el permiso del superior y de actuar como misioneros. En 1870 había 18 monasterios trapenses la mayoría en Francia; pero 10 años más tarde 1.450 monjes de la orden fueron expulsados de Francia, aunque regresaron pronto. La "Ley de asociaciones" de 1901 les obligó de nuevo a retirarse, al menos en parte. Tras la segunda guerra mundial su crecimiento fue particularmente notable en Francia y los Estados Unidos.