Historia

TRIBUR, SÍNODO DE

Sínodo de Tribur es el nombre de una asamblea celebrada en mayo del año 895 en esa localidad germana, a 19 kilómetros al noroeste de Darmstadt, en presencia del rey Arnulfo, a la que asistieron los arzobispos de Colonia, Maguncia y Tréveris y 26 o 27 obispos. Es notorio principalmente al definir una relación más estrecha entre Arnulfo y el alto clero, pues aunque un gran número de sus resoluciones se refieren a la restauración de la disciplina eclesiástica, una serie de cambios importantes obligó al rey a hacer extensas concesiones al alto clero. El sínodo fue también importante al fortalecer los poderes judiciales de la curia, aunque el yugo demostraría ser pesado. Casi dos siglos más tarde (octubre de 1076) una segunda asamblea se reunió en Tribur, en la que los príncipes seculares en unión con una gran porción del clero y de la curia contra el emperador, supeditando a Enrique IV a Gregorio VII, le exigieron que se presentara en Augsburgo el 2 de febrero de 1077 para recibir el veredicto del papa, con la amenaza de que si no se purificaba de la condenación en el plazo de un año desde el pronunciamiento de la excomunión, perdería irrevocablemente el imperio. El resultado fue Canosa.