Historia
UNIÓN SOCIAL CRISTIANA

Los jefes del primer movimiento eran principalmente eclesiásticos liberales, pero los hombres que lo resucitaron en la década de los ochenta estaban entre los más prácticos y amplios de mente de la nueva escuela de la Alta Iglesia, tales como Brooke Foss Westcott, obispo de Durham, Charles Gore, obispo de Oxford, y Henry Scott Holland. Uno de sus principios es que la responsabilidad personal de un cristiano individual nunca puede ser puesta aparte. Por ejemplo, no puede evadirse por pertenencia a una compañía comercial, ya sea como director o como accionista. Uno de sus objetivos más característicos es "estudiar en común cómo aplicar las verdades y principios morales del cristianismo a las dificultades sociales y económicas del tiempo actual."
La unión procura promover sus ideas no tanto por acción corporativa directa sino influenciando a las autoridades e instituciones locales mediante sus miembros que sirven en esos organismos. Sin embargo, promueve directamente la práctica de tratos exclusivos con firmas conocidas por pagar sueldos y condiciones de empleo razonables a su personal.