Historia

URIEL

Uriel es el nombre de un arcángel, mencionado sólo en la literatura apócrifa y pseudo-epigráfica, principalmente en 2 Esdras y Enoc. Gobierna sobre las huestes angélicas y el Tártaro (Enoc 20:2) y por ello es el guía divino para Enoc en el inframundo. En esta facultad Uriel le dice a Enoc dónde tienen los ángeles caídos sus moradas en el infierno, por un periodo de 10.000 años y luego por toda la eternidad (Enoc 18:11-19:3), dónde morarán los humanos malvados en el infierno y dónde tienen los justos sus habitaciones en el cielo (Enoc 27:2-4), además de revelarle varios misterios divinos (Enoc 33:3-4). Como ángel del inframundo, él, junto con Miguel, Gabriel y Rafael, sacará del Tártaro las almas de los muertos para ser juzgados en el día final, comprendiendo la parte de Uriel especialmente los titanes, los gigantes que perecieron en el diluvio y aquellos que han muerto ahogados, han sido quemados hasta morir o han sido devorados por las aves, bestias y reptiles (Sibylline Oracles, ii. 215 y sig.). Según la Vida de Adán y Eva, xlviii, Uriel y Miguel fueron los encargados por Dios de envolver los cuerpos de Adán y Abel en lino para ser enterrados en el paraíso, formando el modelo que habrían de seguir Set y su madre. Es igualmente probable que al ser el ángel del inframundo que fuera enviado para avisar a Noé del inmediato diluvio (Enoc 10:1-3).

Uriel también aparece como un ángel que avisa del futuro en 2 Esdras, donde predice los signos de los tiempos venideros, aunque con mucha vacilación, ya que el entendimiento del hombre es incapaz de comprender los juicios de Dios, no pudiendo Esdras mismo realizar tareas tan simples como "pesar el fuego, medir la expansión del viento o evocar el día que pasó" (2 Esdras iv-v). No obstante, por mandato divino Uriel se le aparece de nuevo a Esdras después y le explica el significado de una visión (2 Esdras x:xxviii y sig.). Según fragmentos de la perdida Prayer of Joseph, Uriel fue el ángel que luchó con Jacob, declarando que había descendido a la tierra y tomado su morada entre los hombres, que le llamaron Jacob, y la respuesta de Jacob fue que él mismo era "Israel, el arcángel" bajo quien Uriel era octavo en rango (J. A. Fabricius, Codex pesudepigraphus Veteris Testamenti, 2ª edición, i. 766, Hamburgo, 1722); en el mismo libro se dice que Jacob conversó con Uriel y con Rafael (ib. p. 768).

El nombre Uriel significa "fuego de Dios" (comp. también los nombres propios hebreos Uri, Urías y el palmireño Nurbel, "fuego de Bel" o "Bel es fuego") y de ahí procede su relación con la Gehenna, por lo que su aspecto como ángel del inframundo es obvio. En el misticismo judío posterior se creía que era la fuente del calor del día en invierno y el ángel del domingo. Su nombre se encuentra en papiros griegos mágicos, enseñando un rabino francés del siglo XIII que si el nombre Uriel se repite diez veces en una respiración por la mañana el día será afortunado (comp. L. Blau, en JE, xii. 383).

El nombre Uriel fue también llevado por un jefe coatita (5 de los hijos de Coat: Uriel el jefe, y ciento veinte de sus parientes; 11 Entonces David hizo llamar a los sacerdotes Sadoc y Abiatar y a los levitas Uriel, Asaías, Joel, Semaías, Eliel y Aminadab, […]1 Crónicas 15:5,11) y por un hombre de Gabaa, que fue abuelo de Abías (Reinó tres años en Jerusalén; y el nombre de su madre era Micaías, hija de Uriel, de Guibeá. Y hubo guerra entre Abías y Jeroboam.[…]2 Crónicas 13:2).