Ursulinas es el nombre de una orden católica femenina para la formación y educación de niñas, fundada en Brescia, Italia, en 1535 en honor de Santa Úrsula, por Angela Merici.
Los locos, 1900, grabado de Natale AttanasioSu regla sigue el modelo terciario y se preocupa por el cuidado de los enfermos e instrucción de las jóvenes, así como por el desarrollo personal y la santificación. Los miembros de la nueva orden vivían con sus familias y la disciplina sobre ayunos y meditaciones no era estricta; tampoco se requería el voto de celibato, aunque se recomendaban los tres votos monásticos. Una "madre" era escogida de por vida, ocho "matronas" presidían sobre los ocho distritos de Brescia, ocho maestras estaban subordinadas a las matronas y ocho supervisoras a las profesoras. En el transcurso del tiempo las ursulinas se convirtieron en una orden según la regla agustina, dándose el primer paso en esa dirección por la bula de confirmación de Pablo III (9 de junio de 1544). La difusión de las ursulinas en Italia se debió especialmente al patrocinio del cardenalBorromeo, quien, en 1581, procuró una reconfirmación de la orden por Gregorio XIII. En 1574 las ursulinas entraron en el sur de Francia, comenzando la vida monástica en 1594. A partir de ahí, en 1608, se extendieron al suburbio parisino de St. Jacques, donde se construyó un gran convento en 1611 cuya regla, elaborada por los jesuitas, sirvió de modelo para todas las ursulinas regulares. Exigía un cuarto voto de instrucción a las niñas. El hábito era negro con un cinto de cuero, un velo negro con franjas blancas y un largo velo de fino material negro, siendo la disciplina suave. La orden se difundió por Suiza, Alemania, Austria y Hungría. En la segunda mitad del siglo XVIII se fundaron conventos en Pereira, Portugal y en Cork, Irlanda, y en 1670 hubo un convento griego en Naxos. Mientras tanto la orden había llegado a América: Quebec (1639), Nueva Orleáns (1727) y Brasil (1751). En el momento de su mayor expansión, a principios del siglo XVIII, las ursulinas tenían 20 congregaciones independientes con 350 conventos y entre 15.000 y 20.000 monjas. Había también ursulinas terciarias en Italia y Suiza sin votos solemnes, pero bajo la influencia de los jesuitas más que las regulares.
Ursulinas, por Jean Paul Lernieux
La Revolución Francesa destruyó todos los conventos de ursulinas en Francia, aunque en 1806 Napoleón las restauró como sociedad educativa. Pronto surgió una nueva serie de congregaciones, entre ellas las hermanas de St. Roche, con su casa madre en Felletin y las ursulinas de Jesús con 400 hermanas y más de 50 casas hijas. Los conventos bávaros fueron secularizados, aunque los de Landshut, Straubing y Würzburgo se reactivaron. En Prusia la mayoría de los conventos quedaron destruidos por la Guerra de los setenta años, las guerras napoleónicas y la secularización. Durante la Kulturkampf las ursulinas fueron expulsadas de Prusia, siendo readmitidas en 1887.