Historia
VERBESSERUNGSPUNKTE

Se resumen en los siguientes enunciados:
(1) Deben acabar las peligrosas y poco edificantes controversias sobre la persona de Cristo; por ubicuidad se entiende que Cristo está en todas partes, no que la humanidad de Cristo esté abstractamente en todas partes.
(2) El Decálogo ha de enseñarse según las palabras de Cristo y las imágenes que quedan del catolicismo han de ser eliminadas.
(3) En la Cena el pan ha de ser partido según la institución.
A la muerte del landgrave Felipe en 1567, Hesse quedó dividido entre su cuatro hijos, pero por su testamento la organización eclesiástica y la doctrina debían permanecer sin cambios. Al principio se observó el testamento, pero en 1575, a instancias de su esposa, una princesa de Württemberg, Luis, que había recibido el Alto Hesse y Marburgo como herencia, llamó a Ægidius Hunnius para una cátedra, siendo evidente en la convención general en Treysa (1577) que una nueva tendencia ultra-luterana estaba ganando terreno. Sin embargo, se decidió que hasta que hubiera una decisión final, el uso de las nuevas frases sobre la doctrina de la dos naturalezas de Cristo debería suspenderse, que su unión personal se discutiría sólo en lo concreto, que el dogma de la communicatio idiomatum no se expondría y que todas las polémicas se prohibirían. Sin embargo, el sínodo general celebrado en Marburgo en 1578 pospuso la decisión y con el último sínodo general (1582) la armonía eclesiástica se hizo imposible. Luis y su hermano Guillermo, landgrave de Hesse-Cassel, se alinearon a ideas diametralmente opuestas respectivamente, inclinándose el segundo más y más a los principios reformados y promoviendo a los filipistas expulsados de Sajonia a altas posiciones en la Iglesia. Bajo Mauricio, sucesor de Guillermo en 1592, las cosas dieron un nuevo giro. Cansado de las inútiles controversias dogmáticas y deseoso de una nueva reforma, especialmente para poner de relieve la predicación práctica y soteriológica, el nuevo landgrave, hombre de notables talentos, enérgico, elocuente y bien versado en teología, fue impulsado a tomar medidas para desterrar el luteranismo. Una vez que el sínodo general terminó (1582), los asuntos importantes de la Iglesia fueron encomendados a la cancillería de justicia y de este modo al soberano. Además, la autoridad de los superintendentes había quedado recientemente reducida y en 1599 Mauricio estableció en Cassel un consistorio, combinado con la cancillería para examinar, instalar y supervisar a los pastores, que fue sustituido, en 1610, por un consistorio independiente en Marburgo. Hasta la muerte de Luis en 1604, Mauricio pudo actuar, aunque lentamente, obstaculizado por el apego ignorante de la gente a las imágenes y la defensa del patrocinio por parte de los nobles, aunque entre tanto procuró situar a quienes estaban de su lado a puestos de alta autoridad eclesiástica. Sin embargo, cuando su tío Luis murió y Mauricio recibió la mitad de Marburgo del Alto Hesse, procuró primero reformar esta fortaleza del luteranismo y, ordenando que las controversias cesaran, prohibió (16 de junio de 1605) la enseñanza de la doctrina de la ubicuidad. Cuando los teólogos de Marburgo protestaron, no sólo los amonestó a obedecer la conclusión de la convención de Treysa y sucesivos sínodos generales, sino que también dictó que fuera estrictamente observado el Verbesserungspunkte.
Imposición en Cassel.
Los teólogos, percibiendo rápidamente que esos artículos no eran sino la punta del iceberg para una reforma mucho más extensa, protestaron de nuevo, aunque inútilmente. Tras baldíos esfuerzos para atraerse a cuatro de sus dirigentes, Johann Winckelmann, Balthasar Mentzer, Heinrich Leuchter y Konrad Dietrich, el landgrave los destituyó. La oposición abierta no se hizo esperar, siendo los ciudadanos intimidados solamente por la fuerza de las armas. Tras una elocuente apelación de Mauricio, todas las imágenes fueron removidas de las iglesias por su mandato y a principios de agosto la Cena se administró según el uso reformado. En diciembre de 1605, con la idea de medidas más extensas, Mauricio convocó a los superintendentes y gobernadores provinciales en Cassel. Esta convención proponía (1) el dictado de un mandato autorizando a los superintendentes y oficiales civiles a introducir el Verbesserungspunkte; (2) la admisión añadida a la Cena de quienes no aceptaran la enseñanza de Hesse; (3) la introducción de una nueva liturgia y un nuevo catecismo basado en el luterano y (4) el establecimiento de un consistorio en Marburgo para consolidar las reformas. A pesar de todo esto la oposición no hizo sino crecer, no siendo disuasoria ni siquiera la destitución de diez clérigos del Alto Hesse. Por tanto, el 16 de enero de 1607 el landgrave convocó sínodos diocesanos en Cassel, Eschwege, Marburgo y St. Goar, donde había un fuerte sentimiento en favor del Verbesserungspunkte, y el 12 de abril un sínodo general en Cassel, que se ocupó de la reforma y la armonización de la adoración y la doctrina, resolviendo de acuerdo a la introducción universal del catecismo ordenado en 1605 y ahora revisado (Kinderlehre für christliche Schulen und Kirchen in Hessen, 1607). También ordenaba un himnario, adoptándose un credo de seis artículos que oficialmente publicaba su adhesión a la Iglesia reformada (Christliches und Richtiges Glaubensbekenntnis, Cassel, 1607). Inmediatamente tras el sínodo, Mauricio procedió a imponer sus mandatos, pero se encontró con repetida oposición en los distritos refractarios, especialmente en Esmalcalda, donde duró diez años y las imágenes fueron removidas sólo por la fuerza militar. Para garantizar los resultados de la reforma Mauricio, prestó mucha atención en los siguientes años a la educación, concluyendo su representación en el sínodo de Dort (1618) con la introducción del Catecismo de Heidelberg.
Reacción.
Las luchas políticas y militares iban a la par de las religiosas, desembocando en muchas partes, especialmente en el Alto Hesse, en una reacción luterana. Luis de Darmstadt, el co-heredero del Alto Hesse, reclamó toda la principalidad, apoyándose en que Mauricio había violado las provisiones religiosas del testamento de Felipe. Se alió más estrechamente con los Estados luteranos y el emperador, poniéndose de su lado en la Guerra de los Treinta Años. Invitó a los profesores expulsado de Marburgo a Darmstadt, y para contrarrestar a Marburgo fundó, en 1605, un instituto en Giessen y en 1607 una universidad luterana, a la vez que ese mismo año exigió que todo el clero quedara vinculado a la inalterada Confesión de Augsburgo y los Artículos de Esmalcalda. En 1623, por resolución imperial, fueron declarados rescindidos los derechos del territorio heredado por Mauricio y los electores de Colonia y Sajonia, ayudados por las tropas de Tilly, llevaron la sentencia a cabo. Los profesores y pastores reformados fueron destituidos y dos años más tarde la universidad luterana se trasladó de Giessen a Marburgo. En 1627, Mauricio, quebrantado por sus reveses, abdicó en favor de su hijo Guillermo V y éste, el mismo año, se vio obligado a ceder a Luis Jorge II, sucesor de Luis V, el Alto Hesse, Esmalcalda y Katzenelnbogen, donde los predicadores reformados fueron suprimidos e introducidos los luteranos. Tras la derrota que siguió a la muerte de Gustavo Adolfo, el Bajo Hesse quedó bajo la administración de Jorge II, mientras que Guillermo murió fugitivo. Sin embargo, la viuda regente, Amelia Elisabeth, derrotó a Jorge en varias batallas y por el tratado del 14 de abril de 1646, confirmado por la paz de Osnabrück, Hesse-Cassel retomó la posesión de la mitad de Marburgo del Alto Hesse, Esmalcalda y Katzenelnbogen. Esta paz garantizaba el statu quo in asuntos religiosos, permaneciendo los distritos citados como luteranos. Se fundó una universidad luterana en Giessen en 1650 y una institución similar reformada en Marburgo en 1653. El 27 de diciembre de 1657 el landgrave Guillermo VI promulgó en todo Hesse-Cassel un orden eclesiástico que era esencialmente reformado aunque con toda la consideración posible para sus súbditos luteranos; pero en el Alto-Hesse este orden disfrutó de un uso menos general que el orden eclesiástico de Darmstadt de 1562.