Historia

VIENNE

Vienne es el nombre de la segunda sede más antigua del cristianismo en la Galia, metrópolis eclesiástica de la Galia después del año 445 y lugar de varios sínodos.

Mapa de la organización eclesiástica en la Baja Edad Media
Mapa de la organización eclesiástica en la Baja Edad Media - Vienne

Vienne y Lyón estuvieron estrechamente asociadas en la persecución bajo Marco Aurelio (177), cuando el anciano obispo Fotino y uno de sus diáconos, Sanctus, sufrieron el martirio. Cuando Ireneo sucedió a Fotino probablemente ministró a la iglesia en Vienne así como a la de Lyón (comp. La carta de los hermanos de Vienne y Lyón a los hermanos en Asia y Frigia, dando un relato de la persecución, en Eusebio, Hist. eccl., V, ii). El primer obispo de quien algo definido se sabe fue Vero, quien asistió al sínodo de Arlés. El primer sínodo de Vienne del que se dice que fue celebrado hacia el año 474 y haber sancionado las peticiones del obispo Mamerto, parece no haber tenido lugar. Otro sínodo en el año 870 confirmó los privilegios otorgados a un monasterio y el tercero, 892, puso a todos los laicos que infringieran los derechos de la Iglesia o injuriaran al clero bajo condenación. En el año 907 un sínodo resolvió una disputa entre dos abades sobre ingresos monásticos y otro en 1060 preparó resoluciones contra la simonía, el matrimonio de los sacerdotes, etc. El arzobispo Guido (posterior Calixto II) en 1112 convocó un sínodo que declaró contra las investiduras laicas y siete años más tarde Gelasio II se dice que celebró el séptimo sínodo de Vienne, aunque su historicidad está en disputa. Otro, celebrado por el arzobispo Pedro en 1124, procuró proteger las posesiones de la Iglesia, aunque es más probable que este sínodo existiera sólo en la intención declarada de Calixto II de celebrarlo. La elección de un obispo de Valence fue la ocasión para la convocatoria de un sínodo en 1141 y en 1164 Rainaldo de Colonia convocó a los obispos borgoñeses en Vienne en un inútil esfuerzo para inducirlos a reconocer al antipapa imperial Pascual III. El 14 de enero de 1200 el cardenal legado Pedro convocó un sínodo para ejecutar la condenación sobre Felipe Augusto de Francia y un sínodo provincial se celebró en 1289 del cual no se conocen detalles.

La única asamblea de importancia real en Vienne fue el decimoquinto concilio ecuménico convocado por Clemente V en 1311. La bula de invitación para este concilio, Regnan in cælis, estaba fechada el 12 de agosto de 1308, pero las circunstancias obligaron a retrasarlo hasta el 16 de octubre de 1311. Los temas propuestos para su consideración fueron tres: Un veredicto sobre los Templarios, que fueron acusados de graves crímenes; la ayuda que había de ser dada a Tierra Santa y la reforma de la disciplina eclesiástica. Es incierto saber cuántos prelados asistieron, aunque el número 114, además de abades y procuradores, dado por Guillermo de Nangis, parece probable. Una serie de conferencias sobre los templarios prolongó los procedimientos hasta marzo de 1312, siendo la orden suprimida en la segunda sesión del concilio (3 de abril). Aparentemente en la misma sesión Clemente declaró a su predecesor, Bonifacio VIII papa legítimo, inocente de las acusaciones contra él. La tercera sesión (6 de mayo) cerró el concilio, en el cual el papa parece haber dado los diezmos de seis años a los reyes de Francia, Inglaterra y Navarra para una cruzada. Igualmente el sínodo se empleó profundamente en el problema de la reforma, siendo los resultados los decretos emitidos o preparados por el concilio, incorporados en las denominadas clementinas y publicados por Juan XXII. Un último sínodo fue celebrado en Vienne en 1557. Se ocupó principalmente con asuntos de disciplina.