Historia
WESTMINSTER, ASAMBLEA DE
Esta asamblea fue la culminación de la batalla entre las facciones anglicana y puritana en la Iglesia anglicana que había durado más de un siglo, desde los días de William Tyndale y que había sido ferozmente librada durante el reinado de Isabel. Ocupa el primer lugar entre los sínodos de la Iglesia reformada por la importancia de los hombres que la compusieron, el carácter de los documentos emitidos y el tamaño de la circunscripción que aceptó esos documentos. Sin embargo, nunca fueron aceptados en el continente, donde los cánones y decretos del sínodo de Dort demostraron ser el símbolo reformado más ampliamente aceptado.

A pesar de los intentos de Isabel para aplastar toda disidencia puritana, el puritanismo continuó siendo una fuerza hasta el final de su reinado. Bajo el sucesor de Isabel, Jacobo I, 1603-25, y su hijo Carlos I, 1625-49, la política represiva continuó y se introdujo un cierto elemento irritante especialmente por el Book of Sports y bajo el régimen del arzobispo Laud. A la diferencia que dividía las dos facciones en asuntos de ritual y gobierno eclesiástico se añadió una amplia diferencia en asuntos de doctrina. La teología de ambas fue fuertemente calvinista hasta el final del reinado de Isabel, como se aprecia en los Artículos de Lambeth, que fueron publicados en 1595 con las firmas de los arzobispos de Canterbury y York y de otros prelados anglicanos. El arminianismo comenzó a infiltrarse desde Holanda en Inglaterra bajo Jacobo y fue adoptado por Laud como una política para determinar la designación de obispos y otro clero. Aunque el denominado arminianismo de Laud y de otros eclesiásticos era más bien el semipelagianismo de la Iglesia católica. Por las insanas medidas de Laud los presbiterianos escoceses se aliaron en estrecha alianza con los puritanos ingleses. Siguiendo la línea de las medidas de Jacobo II para aplastar el presbiterianismo y abolir permanentemente la Asamblea General, Laud procuró imponer el episcopado y el ritual de la Iglesia anglicana en Escocia y en 1633 hizo una demostración ofensiva del ritual anglicano en Holiyrood House, Edimburgo. El Book of Canons de Laud y una nueva liturgia basada en el Libro de Oración Común fueron hechos obligatorios, creándose tribunales en cada diócesis para supervisar su observancia. El intento de introducir el nuevo orden en Edimburgo, 23 de julio de 1637, produjo un levantamiento y la resistencia del pueblo se materializó en el Pacto Nacional, 28 de febrero de 1638, que exhortaba al pueblo a defender sus libertades eclesiásticas contra las corrupciones papales. La crisis en Inglaterra surgió por las convocatorias del Parlamento Largo en 1640, que Carlos, a causa de sus estrecheces financieras, se vio obligado a hacer. Este parlamento, aunque sus dirigentes eran anglicanos, era fuertemente puritano en espíritu. Las peticiones se acumulaban para instituir cambios eclesiásticos, incluyendo la "Petición Raíz y Rama" con 15.000 firmas solicitando que el episcopado fuera eliminado "con todas sus dependencias, raíces y ramas." En 1641 la Cámara de los Comunes ordenó que fueran retiradas las imágenes, altares, crucifijos y reliquias idolátricas de las iglesias. A invitación de los ministros de Londres, una delegación de la asamblea escocesa dirigida por Alexander Henderson visitó Londres para establecer un presbiterio. En 1642 el parlamento abolió el episcopado y la liturgia. Los ejércitos parlamentario y real estaban enfrentados en el campo de batalla. Fue en medio de esta conmoción política y eclesiástica cuando fue convocada la Asamblea de Westminster. La "Grand Remonstrance" había sido enviada al parlamento demandando que se discutieran y ordenaran los asuntos eclesiásticos. Dos proyectos de ley convocando el sínodo fueron suprimidos por Carlos. El tercero resultó en la reunión que celebró su primer encuentro el 1 de julio de 1643. El objeto de la asamblea fue "establecer el gobierno y liturgia de la Iglesia de Inglaterra, vindicando y limpiando de la doctrina de tal Iglesia las falsas recomendaciones y vituperios, para que concuerde con la palabra de Dios y sea más apta en procurar y preservar la paz de la Iglesia dentro y llegar a un acuerdo con la Iglesia de Escocia y otras iglesias reformadas fuera."
Membresía, lugar y facciones.
La membresía quedó fijada por el parlamento en 121 clérigos y 30 laicos, siendo 20 laicos escogidos de la Cámara de los Comunes y 10 de la Cámara de los Lores. Los clérigos fueron escogidos dos de cada condado y dos de Oxford, Cambridge y las islas del Canal, uno de cada condado de Gales y cuatro de Londres. A este número se añadió la delegación enviada por la asamblea escocesa. Entre los teólogos ingleses eminentes que no tuvieron asiento en la asamblea estuvieron Richard Baxter y John Owen. Se dice que tres delegados fueron invitados desde Nueva Inglaterra, John Cotton de Boston, Thomas Hooker de Hartford y John Davenport de New Haven. El primer encuentro se celebró en la abadía de Westminster, predicando el doctor Twisse el sermón (no existente) sobre No os dejaré huérfanos; vendré a vosotros.[…]Juan 14:18. Reuniéndose al principio en la capilla de Enrique VII, el organismo levantó la sesión para pasar a la Cámara de Jerusalén en el deanato de Westminster, donde continuó.
En asuntos de doctrina todos los miembros eran calvinistas, aunque estaban divididos entre infralapsarios y supralapsarios. La minuta de la asamblea mostró que el calvinismo moderado estaba representado por un cuerpo de eminentes y valiosos hombres. La diferencia principal estaba en el asunto del gobierno eclesiástico. Había cinco grupos, representando cuatro tipos diferentes de opinión:
(1) Los episcopales, constituidos por cuatro prelados, incluyendo el arzobispo Ussher y cinco doctores en teología. Sólo un obispo y doctor en teología fue visto en la asamblea, el doctor Daniel Featley, quien, sin embargo, fue expulsado por quebrantar la ley de la asamblea prohibiendo la divulgación de sus procedimientos. A los prelados les había sido prohibido asistir por Carlos.
(2) Los erastianos, incluyendo a los grandes eruditos John Lightfoot y John Selden, quien, con Erasto de Heidelberg, contemplaban al Estado como la palabra final de autoridad en asuntos eclesiásticos.
(3) Los independientes, pocos en número pero poderosos en debate, incluyendo a Philip Nye y Thomas Goodwin, posterior capellán de Cromwell, regresados ambos del exilio en Holanda. Este grupo, llamado "los cinco hermanos disidentes" luchó por el presbiterianismo con gran tenacidad y agudeza.
(4) Los presbiterianos, quienes eran preponderantes desde el principio y ganaban en fuerza. Entre ellos estaban William Twisse, el portavoz del grupo; Herbert Palmer, popularmente estimado como el principal autor del Catecismo Menor; Stepehn Marshall, un gran predicador y principal intermediario para la asamblea del parlamento y Joseph Caryl, el autor del voluminoso comentario sobre Job.
(5) Los comisionados escoceses, incluyendo la élite del clero escocés, designaron para la asamblea a Alexander Henderson, rector de la universidad de Edimburgo; Robert Baillie, el Boswell de la asamblea, principal de la universidad de Glasgow; Samuel Rutherford, profesor en St. Andrews y Gillespie, ministro en Edimburgo. El reverendo Robert Douglas no asistió. Los dos delegados laicos fueron Lord Maitland y Sir Archibald Johnstone. De este último, su sobrino, el obispo Burnet, dijo que a veces oraba con su familia durante dos horas. Los escoceses fueron el elemento más vigoroso en la asamblea. Actuaron en acuerdo y demandaron un lugar para cada uno de los comités, demanda que fue otorgada. Tenían una gran ventaja desde el principio. El parlamento en su batalla con Carlos se había vuelto a Escocia por ayuda. A la delegación parlamentaria se añadió una delegación de la asamblea para que tomara parte en sus procedimientos. Al aceptar la invitación, los escoceses establecieron sus propios términos que fueron incorporados en la Liga y Pacto Solemnes. Este famoso documento, elaborado por Alexander Henderson, señaló como su objetivo defender la religión reformada en Escocia en doctrina, adoración, disciplina y gobierno y "procurar una reforma de la religión en Inglaterra e Irlanda según la palabra de Dios y la práctica de las mejores iglesias reformadas" y llevar a los dos países "a la más estrecha conjunción y uniformidad en religión, confesión de fe, forma de gobierno eclesiástico, directorios de adoración y catequización." El objetivo de los escoceses era establecer el presbiterianismo en Inglaterra y en su obra la asamblea siguió el programa establecido en los cinco particulares de la Liga y Pacto Solemne.
Modo de procedimiento.
Los miembros fueron escogidos por el parlamento, igual que el presidente y los dos secretarios. La asamblea se reunía cada día de la semana salvo el sábado y "comúnmente" desde las nueve de la mañana hasta la una o las dos de la tarde. Había una mesa en mitad de la sala en la que se sentaban el portavoz y los secretarios. Había bancos alineados a cada lado de la sala, sentándose los escoceses a la derecha del moderador. Los miembros del parlamento se sentaban en sillas cerca del fuego. Normalmente estaban presentes sesenta. A nadie se le permitía sentarse sin una orden del parlamento. Las normas establecían que ninguna pregunta sería llevada a votación el día que fuera propuesta y que los portavoces probarían sus declaraciones desde las Escrituras. Había libertad de debate y los portavoces hablaban tanto como querían. Baillie declara que "arengaban larga y entendidamente." El organismo estaba dividido en tres comités, a uno de los cuales pertenecía cada miembro, y por esos comités los asuntos eran llevados ante el organismo principal. Se señalaron días de ayuno en los que servicios religiosos fueron dirigidos durante el día, sin pausa. Baillie habla de un día así (17 de mayo de 1644, durando las devociones desde las nueve a las cinco) como el día más dulce que había experimentado en Inglaterra. Hasta el 22 de febrero de 1648 la asamblea se reunió en 1.163 sesiones. Entonces parecía que había clausurado su obra, pero continuó en existencia irregular como junta para examinar a los ministros hasta 1652, cuando parece haber expirado de inanición. Fuller dice que "disminuyó gradualmente y se desvaneció con el parlamento."
Su obra.
La asamblea produjo cinco declaraciones disciplinarias y doctrinales. Bajo la dirección del parlamento se concentró primero en revisar los Treinta y Nueve Artículos. Cuando llegó al artículo 16 se le ordenó por el mismo organismo que lo dejara y se dedicara a la preparación de una declaración sobre el gobierno eclesiástico, algo que los escoceses estimaban clave en la situación. El resultado fueron las "Proposiciones sobre el Gobierno Eclesiástico y la Ordenación de Ministros", que fueron enviadas al parlamento en forma completa el 8 de noviembre de 1644. El parlamento se tomó muchas libertades con el documento y lo envió de nuevo a la asamblea para corregirlo. No fue acabado hasta 1648. Por una orden del parlamento la Confesión de Fe fue comenzada en agosto de 1644 y presentada a los Comunes el 4 de diciembre de 1646. La asamblea fue exhortada para añadir las pruebas bíblicas y el documento quedó completo el 29 de abril de 1647. La Asamblea escocesa lo aprobó en 1647 y el parlamento escocés en 1649. El parlamento inglés la adoptó con algunos cambios en 1648. El "Directorio para la adoración pública de Dios" fue terminado al acabar 1644 y aprobado por el parlamento inglés para Inglaterra y Gales el 3 de enero de 1645 y un mes después por la Asamblea General escocesa. Daba prescripciones para dirigir la adoración pública y otras funciones clericales y ponía aparte las formas litúrgicas del Libro de Oración Común. Los dos catecismos de Westminster, llamados Catecismo Mayor y Menor, fueron preparados simultáneamente con la Confesión de Fe. Al principio se propuso preparar sólo uno, pero la asamblea, sometiéndose al sentimiento expresado por Rutherford, de que es difícil "servir carne y leche en el mismo plato" preparó los dos. La impresión que prevalece es que la asamblea logró poner mucha carne en ambos documentos. Por indicación del parlamento la asamblea también adoptó la versión de Rous de los Salmos, una versión que fue producida por Sir Francis Rous, miembro de la Cámara de los Comunes.
Cuestiones a ser destacadas.
(1) El parlamento nombró a los miembros, propuso los asuntos de la asamblea, revisó su obra, proporcionó las normas por las cuales había que llevar los asuntos y designó a sus oficiales.
(2) La obra de la asamblea fracasó en la tierra donde nació. Bajo Cromwell los independientes gobernaron pero en 1660 el episcopado fue restablecido como ley en Inglaterra y el Libro de Oración Común y los Treinta y Nueve Artículos de la Religión fueron de nuevo impuestos. El puritanismo produjo a Milton y El Progreso del Peregrino, pero nunca volvió a ser una fuerza organizada hasta mediados del siglo XIX. La Iglesia presbiteriana de Inglaterra no tiene parentesco histórico con la Asamblea de Westminster y es de posterior organización.
(3) Los cuatro principios destacados por la asamblea son la autoridad de las Escrituras, que es expuesta en una noble forma de declaración, la soberanía de Dios, los derechos de la conciencia y la sola jurisdicción de la Iglesia en su propia esfera. La declaración de los dos últimos principios fácilmente incluye más que el marco que le es propio. Al insistir la asamblea en que "Dios únicamente es el Señor de la conciencia" no era su intención emitir un artículo sobre tolerancia religiosa. Las iglesias puritanas de América estaban lejos de tal idea y Baillie declaró "que tal cosa como la de tolerar a todas y cualquier religión era tan prodigiosamente monstruosa que este parlamento religioso no puede sino aborrecer el mismo nombre de ello." La afirmación de la Asamblea sobre la jurisdicción de la Iglesia en sus propios asuntos no significaba para los hombres de ese tiempo la idea de la separación de la Iglesia y el Estado.
Los símbolos de Westminster todavía siguen siendo los libros preceptivos de las iglesias presbiterianas en todo el mundo (la palabra "presbiteriano" tiene un sentido más restringido que la expresión "Iglesia reformada"), pero no sin modificaciones importantes no sólo en el texto de la Confesión de Fe, sino también en el gobierno eclesiástico y la adoración. El texto de los catecismos permanece, pero el Catecismo Mayor es ahora poco memorizado y leído. Los símbolos de Westminster son la expresión histórica compacta del impulso puritano en Gran Bretaña, que fue calvinista en doctrina y anti-episcopal en gobierno.