Historia
WINDESHEIM, MONASTERIO DE

por Claude Allinson Shepperson
Un comienzo se hizo cuando Bertold ten Hove (Have), ciudadano de Zwolle en Salland, donó su patrimonio a Windesheim para el futuro convento. Hendrik van Wilsem, antiguo asesor en Kampen, donó un trozo de tierra. Otras donaciones llegaron y en 1383 se decidió construir el monasterio, en el cual Floris van Wevelinkhoven, el digno obispo de Utrecht, mostró interés. Los seis asociados en la obra fueron los dos ya mencionados, Hendrik Klingebijl, Werner Keynkamp, Johannes van Kempen (Kempis), hermano del célebre Thomas à Kempis y Hendrik de Wilde, procediendo todos ellos de los Hermanos de la Vida Común. Al no existir edificios para el propósito hubo que construirlos. La estructura comenzó en marzo de 1387 y la iglesia fue consagrada, tomando los hábitos los hermanos el 17 de noviembre del mismo año. El voto de obediencia no fue hecho específicamente al obispo (de Utrecht), sino al superior que sería escogido. Al principio Klingebijl, con el título de rector, asumió la dirección; un año más tarde Keynkamp se convirtió en dirigente con el título de prior. Tras tres años dimitió del puesto y lo asumió Johannes Goswini Vos, quien dejó su huella sobre la orden y le dio su importancia única.
Igualmente destacados fueron el crecimiento en riqueza y número de monasterios afiliados con Windesheim. Mientras, se fundaron monasterios de monjas gobernados en el mismo espíritu, entre los que se pueden mencionar Marienborn cerca de Arnhem (1392), Nieuwlidit cerca de Hoorn en Frisia occidental (1392), mientras que Eemstein estuvo en relaciones estrechas. Estos cuatro se combinaron en 1394 formando un capítulo, con Windesheim a la cabeza, siendo el prior superior de la orden, con una asamblea anual aprobada por Bonifacio IX el 16 de mayo de 1395. En 1402 siete instituciones estaban afiliadas y en 1423 había 29, de las cuales 24 eran de hombres y cinco de mujeres. En 1424 el cronista habla de un octogenarius numerus, 28 bajo el priorato de Johannes Vos. La congregación ganó su primer triunfo en el sínodo de Costnitz, donde el prior Vos obtuvo el reconocimiento y favor de Martín V, por su defensa de los Hermanos de la Vida Común contra los ataques del dominico Grabow. Un segundo triunfo fue en el año 1435, al realizarse una reforma de los conventos agustinos en Alemania. Hizo época la visita de Nicolás de Cusa para celebrar su jubileo (1151). La legación del cardenal tuvo como propósito el inicio de una nueva vida ético-religiosa en Alemania, especialmente en relación con las órdenes religiosas. Cusa designó a Jan Busch y al Dr. Paulus, del monasterio de San Mauricio en Halle, para visitar los monasterios regulares de Sajonia, Turingia y Meissen, reformándolos conforme a los estatutos de la congregación de Windesheim. El movimiento se difundió a los conventos de otras órdenes y más allá de los límites de la región donde se inició. Un resultado añadido fue el incremento de instituciones afiliadas a Windesheim. Pero la Reforma puso fin a la importancia del monasterio, aunque duró hasta finales del siglo XVI, si bien el último prior general, Constantinus Belling de Grauhoff, cerca de Goslar, murió el 17 de enero de 1807 y el último monasterio (Frenswegen cerca de Nordhom) cerró en 1809.

La reforma de Windesheim no contemplaba una ruptura con Roma; su dirección estaba controlada por las formas ideales de la Iglesia de la Edad Media; su énfasis estaba puesto en propósitos éticos y en el control del ascetismo dentro de límites soportables. Hasta donde fallaron en producir una Reforma real, muestran que la Iglesia estaba esperando reformadores más poderosos. La congregación de Windesheim prohibió la posesión y lectura de libros luteranos y hasta su final permaneció católica.