Historia

YMCA

YMCA son las siglas de Young Men's Christian Associations, sociedades internacionales de jóvenes organizados sobre una base evangélica para promover el bienestar mental, moral, social y físico de la juventud.

D. L. Moody en su trabajo con el YMCA
D. L. Moody en su trabajo con el YMCA
Carácter general y origen.
La obra es realizada por jóvenes cristianos que trabajan individualmente en la esfera de su llamamiento diario y colectivamente en comités al cargo de salas de lectura, bibliotecas, gimnasios, clases educativas, cursos, retiros, estudio bíblico, oficinas de empleo, visitación de enfermos, etc. Las asociaciones tienen servicios interdenominacionales en tiendas, en suburbios olvidados, instituciones públicas, teatros, etc. La asociación original de habla inglesa se organizó en Londres por George Williams el 6 de junio de 1844. Pronto se crearon otras sociedades en Alemania que se afiliaron a las asociaciones de habla inglesa y a las de otros países. A iniciativa de Londres se fundaron otras en Montreal, el 25 de noviembre de 1851, en Boston, el 29 de diciembre de 1851 y en Nueva York, el 30 de junio de 1852. La primera convención internacional de las asociaciones de Estados Unidos y Provincias Británicas se llevó a cabo en Buffalo, Nueva York, el 7 de junio de 1854 y la primera conferencia mundial en París el 19 de agosto de 1855. En ella se adoptó una declaración de membresía, conocida como 'Paris Basis' que decía lo siguiente:
'La Young Men's Christian Associations se propone unir a los jóvenes que, teniendo a Jesucristo como su Dios y Salvador, según las Sagradas Escrituras, desean ser sus discípulos en su doctrina y vida, unificando sus esfuerzos para la extensión de su reino entre los jóvenes.'

Rápido crecimiento de América.
En abril de 1860 las doscientas tres asociaciones de Norteamérica ya tenían 25.000 miembros. Cuando estalló la Guerra Civil muchos miembros entraron en el ejército de ambos lados, continuando las asociaciones en sus esfuerzos por el bienestar. Por impulso de la asociación de Nueva York se convocó una convención especial el 14 de noviembre de 1861, resultando en la organización de la Comisión Cristiana de Estados Unidos, quedando las asociaciones absorbidas durante la guerra principalmente con el trabajo en el ejército. Con el cese de las hostilidades comenzó un nuevo periodo de crecimiento. En 1866 el comité ejecutivo de la convención, que había estado instalado de año en año en diferentes ciudades, fue establecido en la ciudad de Nueva York. La convención en Detroit del 24 de junio de 1868 adoptó la siguiente declaración para ser miembro activo, conocida desde entonces como 'Evangelical Test':
'Ya que estas organizaciones llevan el nombre cristiano y profesan estar comprometidas directamente en el servicio del Salvador, es claramente su deber mantener el control y administración de todos sus asuntos en manos de los que profesan amar y públicamente confiesan su fe en Jesús, el Redentor, como divino; y quienes testifican de su fe por la pertenencia y permanencia como miembros de iglesias que sean evangélicas; y que a tales personas, y no a otras, les sea permitido votar o desempeñar un cargo.'
En la convención de Portland de 14 de julio de 1869 se definió así la palabra 'evangélico':
'Sostenemos que son evangélicas aquellas iglesias que manteniendo las Sagradas Escrituras como única norma de fe y práctica, creen en el Señor Jesucristo (el unigénito del Padre, Rey de reyes y Señor de señores, en quien mora toda la plenitud de la Deidad corporalmente y quien fue hecho pecado por nosotros, aunque no conoció pecado, llevando nuestros pecados en su propio cuerpo sobre el madero), como único nombre bajo el cielo dado a los hombres por el cual podemos ser salvos del castigo eterno.'
Razones especiales para su crecimiento.
Cuatro características de las asociaciones norteamericanas les dieron preeminencia: (1) el desarrollo de todo lo relativo a las dimensiones física, educativa, social y religiosa; (2) la extensión de la organización más allá de jóvenes de clase media, entre los cuales comenzó a ambos lados del Atlántico, a estudiantes en colegios y escuelas, empleados de ferrocarriles, mineros, operarios, soldados y marinos, inmigrantes, etc. (3) el alistamiento y entrenamiento de responsables con cualificaciones para el liderazgo en una variedad de tareas y (4) la construcción de edificios adaptados especialmente para la acomodación de la obra.