Consenso de Zurich (Consensus Tigurinus) es un credo de la Iglesia reformada que incorpora las ideas unidas de Calvino y Bullinger sobre la Cena, formando una de las mejores fuentes para un conocimiento de la teoría reformada sobre ese asunto.
Mapa de las principales conferencias religiosas del siglo XVI en territorio alemánEn 1541 Calvino había publicado su Catecismo ginebrino, exponiendo su idea de la Cena, inclinándose más hacia el lado de Lutero que hacia el de Zwinglio. Durante un tiempo parecía que habría perspectivas de unión entre los luteranos y los reformados, pero en 1541 Lutero comenzó una serie de apasionados ataques contra Zwinglio y los reformados, llamando a su dirigente enemigo del sacramento y clasificándolo con los anabaptistas. Como sucesor de Zwinglio y reconocido cabeza de los reformados germano-suizos, Bullinger, en 1545, replicó a Lutero con una defensa del carácter y doctrina de Zwinglio, así como de los reformados en general, en su Wahrhafte Bekenntnis der Diener der Kirche zu Zurich... insbesondere über das Nachtmahl. Como resultado, la confesión de los predicadores de Zurich, quienes siempre se sintieron en simpatía con Zwinglio, mostraba fuertemente el modelo original zwingliano. Esto halló aprobación en Berna, donde las tendencias luteranas bajo la influencia de Bucero, habían sido derrotadas por el zwinglianismo tras fracasar todos los intentos de unión. Pero esos procedimientos en Berna, que incluían severas medidas contra los pastores luteranizantes y el desuso de un catecismo que Bucero había ayudado a revisar en 1537, afectaron directamente a Calvino y sus ideas de la Cena, pues los predicadores valdenses, controlados por Berna desde 1536, fueron puestos en una grave situación por las contradicciones entre el catecismo de su mentor espiritual en Ginebra y el catecismo zwingliano prescrito a ellos por Berna. Se hizo necesario para Calvino y Bullinger entrar en negociaciones, especialmente al estar ya Calvino animado para una unión de al menos todos los reformados, mientras que Bullinger, leal a la tradición zwingliana y desconfiando de las tácticas de Bucero, se inclinaba totalmente a la alianza, a condición de que no se malinterpretara. En 1547 Calvino pasó varios días en Zurich, encontrándose los dos dirigentes. Tras tres visitas más a Zurich, Calvino, acompañado por Farel, quien también había trabajado por la armonía, se vio con Bucero en Zurich a finales de mayo de 1549. Unos días después los veintiséis artículos fueron acordados, uniendo a los zwinglianos y calvinistas en un cuerpo reformado. Las bases de las deliberaciones habían sido los veinte artículos enviados por Calvino dos meses antes al sínodo de Berna.
Los artículos del consenso de Zurich se dividían en dos clases: los nueve primeros declaraban que la Cena no es un mero 'símbolo vacío' y el resto refutaban la acusación de que la enseñanza de Calvino tendía a la consubstanciación. La idea zwingliana de 'testimonio y sello de la gracia' y la comunión espiritual con Cristo se subrayaban, pero ni la línea distintiva calvinista de la influencia milagrosa, por el Espíritu Santo, del cuerpo vivificante de Cristo sobre el alma creyente ni la teoría zwingliana de la Cena como mera participación conmemorativa recibieron mención particular. En los artículos 10 al 26 las doctrinas católica y luterana son negadas en favor de las teorías reformadas de la Cena y el principio de la predestinación es llevado a su conclusión lógica en lo que respecta a la recepción de los elementos. Esos artículos fueron sometidos a cada Estado protestante de la confederación suiza y a ciertos teólogos extranjeros, y tras algo de vacilación, particularmente por parte de Berna y Basilea, fueron aceptados, apareciendo en su original latino, con unas pocas enmiendas por Pierre Viret en Zurich en 1551. Las traducciones alemana y francesa fueron publicadas en el mismo tiempo. Posteriores ediciones incluían una explicación y defensa del Consenso por Calvino, ante los violentos ataques luteranos contra el documento. El Consenso nunca fue una confesión formal de la Iglesia reformada, pero es notorio como primer lazo que unió a los reformados suizos entre sí y con sus hermanos del exterior, dándoles conciencia de ser miembros del gran cuerpo reformado y evitando el peligro amenazante de una segunda división protestante entre el calvinismo y el zwinglianismo.
Bibliografía:
Paul Christ, The New Schaff-Herzog Encyclopedia of Religious Knowledge; H. A. Niemeyer, Collectio confessionum, págs. 191-217, Leipzig, 1840; y E. F. K. Müller, Bekenntnisschriften der reformierten Kirche, ib. 1903; A. Ruchat, Hist. de la réformation en Suisse, vol. v. 6 volúmenes, Ginebra, 1727-28; K. B. Hundeshagen, Conflicte des Zwinglianismus, Berna, 1842; J. H. A. Ebrard, Das Dogma vom heiligen Abendmahl, ii. 484-524, Frankfort, 1846; C. Pestalozzi, Bullinger, págs. 873-387, Elberfeld, 1858; W. Walkor, John Calvin, págs. 395-897, Nueva York, 1906; y, en general, obras sobre las vidas de Bullinger, Calvino y Farel.