Cristo lleva a cabo el oficio de rey al sujetarnos a si mismo (Tu pueblo se ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder; en el esplendor de la santidad, desde el seno de la aurora; tu juventud es para ti como el rocío.[…]Salmo 110:3), para gobernarnos y protegernos ("Y TU, BELEN, TIERRA DE JUDA, DE NINGUN MODO ERES LA MAS PEQUEÑA ENTRE LOS PRINCIPES DE JUDA; PORQUE DE TI SALDRA UN GOBERNANTE QUE PASTOREARA A MI PUEBLO ISRAEL."[…]Mateo 2:6; Pues El debe reinar hasta que haya puesto a todos sus enemigos debajo de sus pies.[…]1 Corintios 15:25), y al reprimir y conquistar a todos los enemigos.
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon