El bautismo y la Cena del Señor son de ayuda espiritual, no por alguna virtud en ellos o en quien los administra (Así que ni el que planta ni el que riega es algo, sino Dios que da el crecimiento.[…]1 Corintios 3:7; Y correspondiendo a esto, el bautismo ahora os salva (no quitando la suciedad de la carne, sino como una petición a Dios de una buena conciencia) mediante la resurrección de Jesucristo,[…]1 Pedro 3:21), sino sólo por la bendición de Cristo (Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento.[…]1 Corintios 3:6) y la obra del Espíritu en los que por la fe los reciben (Pues por un mismo Espíritu todos fuimos bautizados en un solo cuerpo, ya judíos o griegos, ya esclavos o libres, y a todos se nos dio a beber del mismo Espíritu.[…]1 Corintios 12:13).
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon