El Espíritu de Dios hace que la lectura, y sobre todo la predicación de la Palabra, sea el medio eficaz para convencer y convertir a los pecadores (La ley del SEÑOR es perfecta, que restaura el alma; el testimonio del SEÑOR es seguro, que hace sabio al sencillo.[…]Salmo 19:7) y edificarlos en santidad y consuelo (Y vosotros vinisteis a ser imitadores de nosotros y del Señor, habiendo recibido la palabra, en medio de mucha tribulación, con el gozo del Espíritu Santo,[…]1 Tesalonicenses 1:6), por medio de la fe para salvación (Porque no me avergüenzo del evangelio, pues es el poder de Dios para la salvación de todo el que cree; del judío primeramente y también del griego.[…]Romanos 1:16).
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon