En la resurrección los creyentes serán levantados en gloria (se siembra en deshonra, se resucita en gloria; se siembra en debilidad, se resucita en poder;[…]1 Corintios 15:43), públicamente reconocidos y justificados en el día del juicio (Por tanto, todo el que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.[…]Mateo 10:32) y perfectamente bendecidos en cuerpo y alma en la plena visión de Dios (Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El se manifieste, seremos semejantes a El porque le veremos como El es.[…]1 Juan 3:2) por toda la eternidad (Entonces nosotros, los que estemos vivos y que permanezcamos, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes al encuentro del Señor en el aire, y así estaremos con el Señor siempre.[…]1 Tesalonicenses 4:17).
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon