El llamamiento eficaz es la obra del Espíritu de Dios (quien nos ha salvado y nos ha llamado con un llamamiento santo, no según nuestras obras, sino según su propósito y según la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús desde la eternidad,[…]2 Timoteo 1:9) por la que nos convence de nuestro pecado y miseria (Al oír esto, compungidos de corazón, dijeron a Pedro y a los demás apóstoles: Hermanos, ¿qué haremos?[…]Hechos 2:37), ilumina nuestras mentes en el conocimiento de Cristo (para que abras sus ojos a fin de que se vuelvan de la oscuridad a la luz, y del dominio de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe en mí, el perdón de pecados y herencia entre los que han sido santificados."[…]Hechos 26:18), renueva nuestras voluntades ('Además, os daré un corazón nuevo y pondré un espíritu nuevo dentro de vosotros; quitaré de vuestra carne el corazón de piedra y os daré un corazón de carne.[…]Ezequiel 36:26) y nos persuade y capacita para recibir a Cristo, quien nos es ofrecido gratuitamente en el evangelio (44 Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me envió, y yo lo resucitaré en el día final. 45 Escrito está en los profetas: "Y TODOS SERAN ENSEÑADOS POR DIOS." Todo el que ha oído y aprendido del Padre, viene a mí. […]Juan 6:44,45).
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon