La adopción es una obra de la gracia de Dios (Mirad cuán gran amor nos ha otorgado el Padre, para que seamos llamados hijos de Dios; y eso somos. Por esto el mundo no nos conoce, porque no le conoció a El.[…]1 Juan 3:1) por la que somos recibidos como hijos de Dios y tenemos todos los privilegios que eso lleva consigo (Pero a todos los que le recibieron, les dio el derecho de llegar a ser hijos de Dios, es decir, a los que creen en su nombre,[…]Juan 1:12; y si hijos, también herederos; herederos de Dios y coherederos con Cristo, si en verdad padecemos con El a fin de que también seamos glorificados con El .[…]Romanos 8:17).
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon