Los decretos de Dios son su eterno propósito, según el consejo de su voluntad, por los que él ha preordenado todas las cosas para su gloria (11 también hemos obtenido herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que obra todas las cosas conforme al consejo de su voluntad, 12 a fin de que nosotros, que fuimos los primeros en esperar en Cristo, seamos para alabanza de s[…]Efesios 1:11,12).
C. H. Spurgeon
C. H. Spurgeon