Historia

ADULTERIO

Adulterio, delito en el que las partes implicadas son una mujer casada y un hombre que no es su marido. La tolerancia hacia la poligamia, de hecho, hacía casi imposible que un similar delito fuera cometido por un hombre casado con una mujer que no era su esposa. En el período patriarcal la santidad del matrimonio se destaca en la historia de Abraham, quien temió, no que su esposa fuera seducida, sino que lo mataran a él por causa de ella y especialmente por los escrúpulos atribuidos a Faraón y Abimelec (1 Y el SEÑOR dijo a Abram: Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que yo te mostraré. 2 Haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. 3 Bendeciré a los que te bendi[…]Génesis 12; 20). El castigo de la mujer era, como comúnmente entre las naciones orientales, sin duda capital, y probablemente, como en el caso de la falta de castidad de Tamar, muerte por fuego (Y sucedió que como a los tres meses, informaron a Judá, diciendo: Tu nuera Tamar ha fornicado, y he aquí, ha quedado encinta a causa de las fornicaciones. Entonces Judá dijo: Sacadla y que sea quemada.[…]Génesis 38:24). La pena en la ley de Moisés era que ambos fueran apedreados, aplicándose tanto a la prometida como a la casada, siempre que fuera libre (22 Si se encuentra a un hombre acostado con una mujer casada, los dos morirán, el hombre que se acostó con la mujer, y la mujer; así quitarás el mal de Israel. 23 Si hay una joven virgen que está comprometida a un hombre, y otro hombre la encuentra e[…]Deuteronomio 22:22-24). Una esclava adúltera debía ser azotada y el hombre debía hacer una ofrenda en expiación (20 "Si un hombre se acuesta con una mujer que sea sierva adquirida para otro hombre, pero que no haya sido redimida ni se le haya dado su libertad, habrá castigo; sin embargo no se les dará muerte, porque ella no era libre. 21 "Y él traerá al SEÑOR s[…]Levítico 19:20-22).

El sistema de herencias, en el que la ley de Moisés se basaba, veía una amenaza en la confusión por la dudosa descendencia causada por este delito, que tuvo popular simpatía por el lado de la moralidad hasta que se llegara a una etapa de corrupción muy avanzada. Sin embargo, al ser la lapidación la pena, se puede concluir que la intención era excluir la venganza privada. Es probable que, cuando esa base legislativa desapareció, como ocurrió, después del cautiverio, y cuando, debido al ejemplo de los gentiles, el lazo matrimonial se convirtió en un vínculo más flojo de unión, el sentimiento público con respecto al adulterio cambió y la pena de muerte rara vez o nunca fue infligida. Así en el caso de la mujer llevada a Jesús (1 Pero Jesús se fue al Monte de los Olivos. 2 Y al amanecer, vino otra vez al templo, y todo el pueblo venía a El; y sentándose, les enseñaba. 3 Los escribas y los fariseos trajeron* a una mujer sorprendida en adulterio, y poniéndola en medio, 4 le d[…]Juan 8), es probable que nadie pensara en lapidarla, sino que el propósito era ver qué diría él acerca de un delito sobre el que Moisés había legislado. Es probable también que en el divorcio, la pérdida por parte de la adúltera de la dote y derechos de pensión alimenticia, etc. (Guemará Chetubot), cap. vii. 6), fuera la solución usual, en el deseo de evitar el escándalo y la fogosidad en conmiseración por el delito. La palabra 'infamar'(Y José su marido, siendo un hombre justo y no queriendo difamarla, quiso abandonarla en secreto.[…]Mateo 1:19), probablemente significa llevar el caso ante el sanedrín local, que era el curso habitual, pero que José evitó, prefiriendo repudiar a María, al pensar que había adulterado.

En cuanto a la famosa prueba por las aguas de los celos (11 El SEÑOR habló además a Moisés, diciendo: 12 Habla a los hijos de Israel, y diles: "Si la mujer de alguno se desvía y le es infiel, 13 teniendo alguno relaciones carnales con ella sin que su marido se dé cuenta, ni sea descubierta (aunque ella se […]Números 5:11-31), se ha cuestionado si un marido estaba, en el caso de ciertos hechos, obligado a adoptarlo. La opinión más probable es que estaba pensada como un alivio a la vehemencia de los implacables celos, pero que no era coherente con la laxitud del lazo matrimonial prevaleciente en el período del Nuevo Testamento. El antiguo rigor de ese lazo dio lugar a un sentimiento más intenso y en esa intensidad probablemente surgió esta extraña costumbre, que sin duda Moisés encontró profundamente asentada; hay una ordalía llamada del 'agua roja' en África occidental (Kitto, Cyclop. s. v.), aunque es muy diferente. Las formas de justicia hebrea tendieron todas a limitar la aplicación de esta prueba.
1. Prescribiendo en ciertos hechos presuntos de culpa, un juramento por dos testigos, o un testimonio preponderante pero no concluyente al hecho del adulterio de la mujer. 2. Por normas técnicas de evidencia que hacían que la prueba de esos presuntos hechos fuera difíci de demostrar (Sota, vi. 2-5). 3. Eximiendo a grandes clasificaciones de mujeres (todas de hecho, excepto una israelita pura casada con un puro israelita, y algunas veces incluso a ellas) de culpabilidad. 4. Al disponer que el juicio solo podría ser ante el gran sanedrín, (Sota, i. 4). 5. Investigando con un ceremonial a la vez humillante e intimidante, pero que todavía armonizaba con el espíritu de la ordalía tal como se registra en 1 Y habló el SEÑOR a Moisés, diciendo: 2 Manda a los hijos de Israel que echen del campamento a todo leproso, a todo el que padece de flujo y a todo el que es inmundo por causa de un muerto. 3 Echaréis tanto a hombres como a mujeres; los echaréis fue[…]Números 5. 6. Sobre todo, por la luz convencional e incluso mercenaria en el que el contrato matrimonial fue considerado posteriormente.

Cuando el adulterio dejó de ser capital, como sin duda ocurrió, y el divorcio se convirtió en una cuestión de mera conveniencia, sería absurdo suponer que este juicio continuó. Y cuando el adulterio se hizo común, como confiesan los propios judíos, habría sido impío esperar el milagro que suponía. Si alguna vez el sanedrín fue impulsado por fuerza de las circunstancias a adoptar este juicio, sin duda se empleó todo el esfuerzo, no para prescribirlo (Sota; i. 5, 6) sino para intimidar al culpable e inducirle a confesar. Incluso si se sometía al juicio y era realmente culpable, algunos rabinos sostenían que el efecto podía ser suspendido durante años por el mérito de alguna buena acción (Sota, iii. 4-6). Además de la intimidación de la mujer, era probable que el hombre sintiera la exposición pública de sus sospechas como algo odioso y repulsivo. El divorcio fue un remedio y la única cuestión era si el divorcio debía acarrear la dote y la propiedad que ella había traído, lo que se decidía según fuera el carácter leve o grave de las sospechas contra ella (Sota, vi. 1; Guemará, vii. 6. Si el marido era incapaz por trastorno mental, encarcelamiento, etc. de actuar por cuenta propia en el asunto, el sanedrín procedía en su nombre en lo que se refería a la dote, pero no sobre el juicio por el agua de los celos (Sota, iv. 6).


Bibliografía:
Henry Hayman, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.