Alejandro Balas, fue, según algunos, hijo ilegítimo de Antíoco IV Epífanes (Estrabón, xiii. Josefo, Ant. xiii 2, 1), pero fue más generalmente considerado un impostor que asumió falsamente tal relación (App. Syr. 67; Justino l. c. cf. Polibio, xxxiii. 16).
Moneda de Alejandro Balas
Balas posiblemente representa el arameo ba'ala, 'señor'. Reclamó el trono de Siria en 152 a. C. en oposición a Demetrio Soter, quien había provocado la hostilidad de los reyes vecinos y perdido el afecto de sus súbditos (Josefo, l. c). Sus pretensiones fueron apoyadas por Heráclides, antiguo tesorero de Antíoco Epífanes, que obtuvo el reconocimiento de su título en Roma mediante escandalosas intrigas (Polibio xxxiii. 14, 16). Después de desembarcar en Ptolemaida (1 Macabeos 10:1), Alejandro se ganó el caluroso apoyo de Jonatán, que ahora era el dirigente de los judíos (1 Macabeos 9:73); y aunque sus primeros esfuerzos no tuvieron éxito (Justino, xxxv. 1, 10), en el año 150 a. C. aniquiló completamente a las fuerzas de Demetrio, quien cayó en la retirada (1 Macabeos 10:48-50; Josefo, Ant. xiii. 2, 4; Estrabón, xvi. pág. 751). Después Alejandro se casó con Cleopatra, hija de Ptolomeo VI Filometor y en el ordenamiento de su reino designó a Jonatán gobernador (1 Macabeos 10:65) de una provincia (Judea, cf. 1 Macabeos 11:57). Pero su triunfo fue de corta duración. Después de obtener el poder se entregó a una vida de indulgencia (Livio, Ep. 50; cf. Athen. v. 211); y cuando Demetrio Nicator, hijo de Demetrio Soter, desembarcó en Siria en 147 a. C., el nuevo pretendiente encontró un poderoso apoyo (1 Macabeos 10:67 y sig.). Al principio Jonatán derrotó y mató a Apolonio el gobernador de Coele-Siria, que se había unido a la facción de Demetrio, por lo cual recibió renovados favores de Alejandro (1 Macabeos 10:69-89); pero poco después (146 a. C.) Ptolomeo invadió Siria con una gran fuerza, y después de haber puesto guarniciones en las principales ciudades de la costa, que lo recibieron según el mandato de Alejandro, de repente se pronunció a favor de Demetrio (1 Macabeos 11:l-11; Josefo, Ant. xiii 4, 5 y sigs.), alegando, probablemente con verdad, la existencia de una conspiración contra su vida (Josefo, l. c. cf. Diod. ap. Muller. Fragm. ii. 16). Alejandro, que se había visto obligado a salir de Antioquía (Josefo, l. c.), estaba en Cilicia cuando se enteró de la deserción de Ptolomeo (1 Macabeos 11:14). Se apresuró a enfrentarse a él, pero fue derrotado (1 Macabeos 11:15; Justino, xxxv. 2), y huyó a Abae en Arabia (Diod. l. c), donde fue asesinado el año 146 a. C. (Diod. l. c.; 1 Macabeos 11:17 difiere en cuanto a la manera; y Euseb. Chron. Arm. i. 349 afirma que habría muerto en la batalla). La narrativa en 1 Macabeos y Josefo muestra claramente la parcialidad que los judíos tenían por Alejandro 'como el primero que pidió la verdadera paz con ellos' (1 Macabeos 10:47); y el mismo sentimiento lo mostraron luego en el celo con el que apoyaron las pretensiones de su hijo Antíoco al trono.
Bibliografía:
Brooke Foss Westcott, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.