Historia
ANCIANIDAD
Ancianidad, considerada de un valor especial en el mundo antiguo, cuando la experiencia era la única fuente de conocimiento práctico, y, en consecuencia, tenida en honores especiales. Los espartanos, los atenienses y los romanos destacaron mostrando respeto a los ancianos y los egipcios tenían una normativa que tiene su paralelo exacto en la Biblia ("Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; yo soy el SEÑOR.[…]Levítico 19:32). Bajo una forma patriarcal de gobierno tal sentimiento estaba aún más profundamente implantado. Otro motivo añadido, en el caso de los judíos, es que se les enseñó a considerar la vejez como una recompensa a la piedad y una muestra del favor de Dios. Por estas razones los ancianos ocupaban un lugar destacado en el ámbito social y político de los judíos. En los juicios privados ellos fueron considerados depositarios del conocimiento (También entre nosotros hay canosos y ancianos de más edad que tu padre.[…]Job 15:10). A los jóvenes se les ordenaba levantarse en su presencia ("Delante de las canas te pondrás en pie; honrarás al anciano, y a tu Dios temerás; yo soy el SEÑOR.[…]Levítico 19:32); se les concedía dar su parecer primero (Eliú había esperado para hablar a Job porque los otros eran de más edad que él.[…]Job 32:4); se enseñaba a considerar las canas como una 'corona de gloria' y la 'hermosura de los ancianos' (La cabeza canosa es corona de gloria, y se encuentra en el camino de la justicia.[…]Proverbios 16:31; 20:29). Llegar a la vejez se consideraba una bendición especial (En pleno vigor llegarás al sepulcro, como se hacinan las gavillas a su tiempo.[…]Job 5:26), no solo por el disfrute prolongado de la vida, sino también porque indicaba paz y tiempos prósperos (Así dice el SEÑOR de los ejércitos: "Aún se sentarán ancianos y ancianas en las calles de Jerusalén, cada uno con su bastón en la mano por causa de sus muchos días.[…]Zacarías 8:4; No habrá más allí niño que viva pocos días, ni anciano que no complete sus días; porque el joven morirá a los cien años, y el que no alcance los cien años será considerado maldito.[…]Isaías 65:20). En los asuntos públicos, la edad tenía un peso, siendo, bajo Moisés, la principal calificación de aquellos que ejercieron como representantes del pueblo en todas las cuestiones de dificultad y deliberación. Los ancianos se convirtieron así en una clase y el título gradualmente dejó de transmitir la noción de edad y fue utilizado en un sentido oficial, como Padres, Senadores y otros términos similares. Aún así era natural que tal cargo estuviera generalmente en poder de hombres de edad avanzada (Pero él abandonó el consejo que le habían dado los ancianos, y pidió consejo a los jóvenes que habían crecido con él y le servían.[…]1 Reyes 12:8).
Bibliografía:
William Latham Bevan, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.