Historia

ANTÍOCO III (222-187 a. C.)

Antíoco III, apodado el Grande, sucedió a su hermano Seleuco Keraunos, quien fue asesinado después de un breve reinado el año 223 a. C.

Moneda de Antíoco III
Prosiguió la guerra contra Ptolomeo Filopator con vigor y al principio con éxito. En 218 a. C. llevó a las fuerzas egipcias a Sidón, conquistó Samaria y Galaad, y pasó el invierno en Ptolemaida, pero fue derrotado el año siguiente en Rafia, cerca de Gaza (217 a. C.), con una inmensa pérdida, y en consecuencia hizo las paces con Ptolomeo, cediendo las disputadas provincias de Coele-Siria, Fenicia y Palestina (11 Y se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey del norte. Y éste levantará una gran multitud, pero esa multitud será entregada en manos de aquél. 12 Cuando se haya llevado la multitud, su corazón se enaltecerá y hará caer a mucho[…]Daniel 11:11,12; Polib. v. 40 y sigs., 53 y sigs.). Durante los siguientes treinta años, Antíoco se dedicó a fortalecer su posición en Asia Menor y en las fronteras de Partia, y por sus éxitos ganó el apodo de el Grande. Al final de este tiempo, 205 a. C., Ptolomeo Filopator murió y dejó su reino a su hijo Ptolomeo Epífanes, que solo tenía cinco años de edad. Antíoco aprovechó la oportunidad que le fue ofrecida por la debilidad de una minoría y la impopularidad del regente, para unirse con Filipo III de Macedonia con el propósito de conquistar y dividir los dominios egipcios. Los judíos, que habían estado exasperados por la conducta de Ptolomeo Filopator tanto en Palestina como en Egipto, abrazaron abiertamente su causa, bajo la influencia de una política miope ('hombres turbulentos de tu pueblo se levantarán', es decir, contra Ptolomeo; En aquellos tiempos, muchos se levantarán contra el rey del sur; los violentos de tu pueblo también se levantarán para cumplir la visión, pero caerán.[…]Daniel 11:14). Antíoco logró ocupar las tres disputadas provincias, pero fue llamado a Asia por una guerra que estalló con Atalo, rey de Pérgamo; mientras su aliado Filipo estaba enredado con los romanos. Como consecuencia de esta desviación, Ptolomeo, con la ayuda de Scopas, se hizo dueño de Jerusalén (Josefo, Ant. xii. 3, 3) y recuperó el territorio que había perdido (Hieron. ad Dan. xi. 14). El año 198 a. C., Antíoco reapareció en el campo y obtuvo una decisiva victoria 'cerca de las fuentes del Jordán' (Josefo, Ant. xii. 3, 3; Hieron l. c. ubi Paneas nunc condita est); y luego capturó a Scopas y al remanente de sus fuerzas que se habían refugiado en Sidón (Vendrá el rey del norte, levantará un terraplén y tomará una ciudad bien fortificada; y las fuerzas del sur no podrán mantenerse, ni aun sus tropas más selectas, porque no habrá fuerzas para resistir.[…]Daniel 11:15). Los judíos, que habían sufrido severamente durante la lucha (Josefo, l. c.), dieron la bienvenida a Antíoco como su libertador, y estuvo 'en la tierra gloriosa, la cual será consumida en su poder' (Pero el que viene contra él hará lo que quiera, y nadie podrá resistirlo; y permanecerá por algún tiempo en la Tierra Hermosa, llevando la destrucción en su mano.[…]Daniel 11:16). Sus nuevos planes contra Egipto quedaron impedidos por la intervención de los romanos; y su hija Cleopatra (Polib. xxiii. 17), a quien dio en matrimonio a Ptolomeo Epífanes, con las provincias fenicias como dote (Josefo, Ant. xii. 4, 1) favoreció el interés de su marido en lugar del de su padre (Y afirmará su rostro para venir con el poder de todo su reino, trayendo consigo oferta de paz, lo cual llevará a cabo. También le dará una hija de las mujeres para destruirlo, pero ella no le respaldará ni se pondrá a su lado.[…]Daniel 11:17; Hieron. l. c). De Egipto, Antíoco se volvió de nuevo a Asia Menor, y después de varios éxitos en el Egeo pasó a Grecia y por consejo de Aníbal entró en guerra con Roma. Su marcha victoriosa quedó detenida en las Termópilas (191 a. C.), siendo, después de posteriores reveses, finalmente derrotado en Magnesia en Lidia, el año 190 a. C. Por la paz que se concluyó poco tiempo después (188 a. C.) fue obligado a ceder todas sus posesiones 'por el lado romano de los montes Tauro', y a pagar en sucesivas partidas una enorme suma de dinero para sufragar los gastos de la guerra (15.000 talentos eubeos: App. Syr. 38). Esta última condición le provocó una muerte ignominiosa. El año 187 a. C. atacó un rico templo de Belus en Elimaida, siendo asesinado por el pueblo que se levantó en su defensa (Estrabón, xvi. 744; Just. xxxii. 2). Así 'tropezó y cayó, y no fue hallado' (Después volverá su rostro hacia las fortalezas de su tierra, pero tropezará y caerá, y no se le hallará más.[…]Daniel 11:19).

La política de Antíoco hacia los judíos fue generosa y conciliadora, no sólo les aseguró libertad y protección en el ejercicio de su adoración, sino según Josefo (Ant. xii. 3, 3), en consideración a sus grandes sufrimientos y servicios en su favor, fue un espléndido contribuyente en el apoyo del ritual del templo, concediendo varias inmunidades a los sacerdotes y otros habitantes de Jerusalén. Al mismo tiempo, imitando el ejemplo de Alejandro y Seleuco y apreciando la influencia de su fidelidad y unidad, transportó a dos mil familias judías de Mesopotamia a Lidia y Frigia, para reprimir la tendencia a la rebelión que se manifestaba en esas provincias (Josefo, Ant. l. c.)

Dos hijos de Antíoco ocuparon el trono después de él, Seleuco Filopator, su sucesor inmediato, y Antíoco IV, que obtuvo el reino tras el asesinato de su hermano.


Bibliografía:
Brooke Foss Westcott, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.