Historia
APOLOS
Apolos, Ἀπολλώς, judío de Alejandría, elocuente, aunque la palabra también puede significar entendido, y poderoso en las Escrituras; instruido en el camino del Señor según la imperfecta idea de los discípulos de Juan el Bautista (Este había sido instruido en el camino del Señor, y siendo ferviente de espíritu, hablaba y enseñaba con exactitud las cosas referentes a Jesús, aunque sólo conocía el bautismo de Juan.[…]Hechos 18:25), pero al llegar a Éfeso durante una ausencia temporal de Pablo, año 54, fue más perfectamente enseñado por Aquila y Priscila. Después se convirtió en predicador del evangelio, primero en Acaya, y luego en Corinto (Cuando él quiso pasar a Acaya, los hermanos lo animaron, y escribieron a los discípulos que lo recibieran; y cuando llegó, ayudó mucho a los que por la gracia habían creído,[…]Hechos 18:27; 19:1), donde regó lo que Pablo plantó (Yo planté, Apolos regó, pero Dios ha dado el crecimiento.[…]1 Corintios 3:6). Cuando el apóstol escribió su primera carta a los corintios, Apolos estaba con él o cerca (En cuanto a nuestro hermano Apolos, mucho lo animé a que fuera a vosotros con los hermanos, pero de ninguna manera tuvo el deseo de ir ahora; sin embargo, irá cuando tenga oportunidad.[…]1 Corintios 16:12), probablemente en Éfeso en el año 57. Sabemos que no estaba dispuesto en ese momento para viajar a Corinto, pero lo haría cuando fuera el tiempo conveniente. Solo se le menciona una vez más en el Nuevo Testamento, en Encamina con diligencia a Zenas, intérprete de la ley, y a Apolos, para que nada les falte.[…]Tito 3:13, donde se le pide a Tito que encamine 'a Zenas intérprete de la ley y a Apolos... de modo que nada les falte.' Después no se sabe nada más de él. La tradición lo hace obispo de Cesarea (Menolog. Graec. ii. b. 17). La parte exacta que Apolos asumió en la obra misionera de la época apostólica nunca se ha determinado y mucha conjetura infructuosa se ha empleado en el asunto. Ante la entera amistad entre Pablo y él, que aparece en la primera carta a los Corintios, es difícilmente posible imaginar alguna diferencia importante en las doctrinas que enseñaron. Ciertamente no se puede aceptar la hipótesis de que la sabiduría contra la que el apóstol advierte tan a menudo a los corintios, era una característica de la enseñanza de Apolos. Se puede conceder con seguridad, que puede haber habido suficiente diferencia en el carácter y expresión de los dos para atraer al amante de la elocuencia y la filosofía hacia Apolos, tal vez, en detrimento de Pablo.
La conjetura de Lutero de que Apolos fue el autor de la carta a los Hebreos, ha sido favorecida por muchos eruditos eminentes, entre los que están Osiander, Beausobre, Le Clerc, Heumann, Ziegler, Semler, Dindorf, Bertholdt, Schott, Bleek, Norton, Feilmoser (católico), Credner, Lutterbeck (católico), De Wette (sin seguridad), Tholuck, Reuss, Bunsen, Lünemann y Alford.
Bibliografía:
Ezra Abbot, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.