Historia

ATALÍA

Atalía, עֲתַלְיָה, 'a quien Jehová aflige'.
(1) Hija de Acab y Jezabel, se casó con Joram hijo de Josafat, rey de Judá, e introdujo en el reino del sur la adoración de Baal, que ya había contaminado y se había difundido en el del norte. Después de la gran revolución por la cual Jehú se sentó en el trono de Samaria, Atalía mató a todos los miembros de la familia real de Judá que habían escapado de la espada de Jehú (Y él dijo: Tomadlos vivos. Y los tomaron vivos, y los mataron en el foso de Bet-eked, cuarenta y dos hombres; no dejó ninguno de ellos.[…]2 Reyes 10:14), valiéndose probablemente de su posición de madre del rey para perpetrar el crimen. Lo más probable es que ejerciera las funciones reales durante la ausencia de Ocozías en Jezreel (1 Y el profeta Eliseo llamó a uno de los hijos de los profetas, y le dijo: Ciñe tus lomos y toma este frasco de aceite en tu mano y ve a Ramot de Galaad. 2 Cuando llegues allá, busca a Jehú, hijo de Josafat, hijo de Nimsi. Entra y haz que se levante […]2 Reyes 9), resolviendo retener su poder, especialmente después de ver el peligro al que quedó expuesta por el derrocamiento de la casa de Omri y del culto a Baal en Samaria. No era inusual en aquellos días que las mujeres en Oriente alcanzaran una posición destacada, siendo Miriam, Débora y Abigail ejemplos en la Biblia, no estando Dido muy lejos de Atalía, ya sea por el lugar de nacimiento o por la fecha, si Cartago fue fundada en 861 a. C. (Josefo, c. Apion. i. 18). De la matanza de la casa real, un niño llamado Joás, el hijo menor de Ocozías, fue salvado por su tía Josaba, o Josabet, hija de Joram (probablemente por otra esposa distinta a Atalía) quien se había casado con Joiada (Pero Josabet, hija del rey, tomó a Joás, hijo de Ocozías, y lo sacó furtivamente de entre los hijos del rey a quienes estaban dando muerte, y lo puso a él y a su nodriza en la alcoba. Así Josabet, hija del rey Joram, mujer del sacerdote Joiada (pues […]2 Crónicas 22:11) el sumo sacerdote (Entonces el rey llamó al sumo sacerdote Joiada, y le dijo: ¿Por qué no has exigido a los levitas que traigan de Judá y de Jerusalén la contribución que Moisés, siervo del SEÑOR, impuso sobre la congregación de Israel para la tienda del testimonio?[…]2 Crónicas 24:6). El niño fue criado bajo el cuidado de Joiada y escondido en el templo durante seis años, período durante el cual Atalía reinó sobre Judá. Por fin, Joiada estimó que era el tiempo de presentar al pueblo al rey legítimo, confiando en su celo por la adoración de Dios, y la lealtad a la casa de David, que había sido tan enérgicamente invocada por Asa y Josafat. Después de comunicar su plan a cinco 'jefes de centenas', cuyos nombres se dan en En el séptimo año Joiada cobró ánimo, y tomó a capitanes de centenas: Azarías, hijo de Jeroham, Ismael, hijo de Johanán, Azarías, hijo de Obed, Maasías, hijo de Adaía, y Elisafat, hijo de Zicri, los cuales hicieron pacto con él.[…]2 Crónicas 23:1, y lograr la cooperación de los levitas y principales hombres en las ciudades del campo en caso de necesidad, trajo al joven Joás al templo, para recibir el reconocimiento de los soldados de la guardia. Era costumbre en sábado que una tercera parte de ellos cumplieran con su deber en el palacio, mientras que dos tercios controlaban a la multitud de visitantes y fieles que atestaban el templo en ese día, ocupando la puerta de Shur (harán la guardia en la casa para su defensa; también una tercera parte estará en la puerta Sur, y otra tercera parte en la puerta detrás de los guardias.[…]2 Reyes 11:6, llamada del Cimiento, otra tercera parte estará en la casa del rey, y otra tercera parte en la puerta del Cimiento; y todo el pueblo estará en los atrios de la casa del SEÑOR.[…]2 Crónicas 23:5, que Gerlach, también considera la lectura correcta en Reyes), y la puerta 'del postigo de la guardia' (porta quae est post habitaculum scutariorum, Vulgata), que parecen haber sido las entradas norte y sur al templo, de acuerdo con la descripción de Ewald (Geschichte, iii. 306-7). El día fijado para el levantamiento no iba a haber ningún cambio en el arreglo en el palacio, no sea que Atalía, que no adoraba en el templo, sospechara por la falta de su guardia habitual, pero los otros dos tercios protegerían a la persona del rey, formando una larga y cerrada fila a través del templo, y matando a cualquiera que se acercara demasiado. También Joiada les proporcionó lanzas y escudos de David. Cuando la guardia hubo tomado su posición, el joven príncipe fue ungido, coronado y presentado con el testimonio o la ley, dándose cuenta Atalía por primera vez del peligro por las voces y la música que acompañaban a la proclamación de su nieto. Ella se apresuró a entrar al templo, pero encontró a Joás ya de pie 'junto a la columna', o más propiamente sobre ella, es decir, en el tribunal o trono, levantado sobre una columna o grupo de columnas, que el rey ocupaba cuando asistía al culto en ocasiones solemnes. Pero Atalía llegó demasiado tarde, siendo inmediatamente ejecutada por mandato de Joiada, fuera del templo. La única otra víctima registrada en esta feliz y casi incruenta revolución, fue Matán el sacerdote de Baal.
(2) Benjamita, uno de los hijos de Jeroham que habitó en Jerusalén (Y Samserai, Seharías, Atalías,[…]1 Crónicas 8:26).
(3) Uno de los hijos de Elam, cuyo hijo Jesaías y setenta varones regresaron con Esdras en la segunda comitiva desde Babilonia (de los hijos de Elam, Jesaías, hijo de Atalías, y con él setenta varones;[…]Esdras 8:7).


Bibliografía:
William Aldis Wright, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.