La construcción de la torre de Babel, por James Tissot
Pero como los escritores clásicos universalmente en sus descripciones de Babilonia dan un destacado lugar a cierto edificio parecido a una torre, que ellos llamaron templo (Heródoto, Diodoro Sículo, Arrio, Plinio, etc.), o la tumba (Estrabón) de Belus, generalmente se ha supuesto que la torre quedó acabada en el transcurso del tiempo, siendo el templo principal de la metrópolis caldea. Ciertamente puede haber sido el caso, pero si bien hay alguna evidencia en contra, no hay ninguna a favor de la suposición. Una tradición judía, registrada por Bochart (Phaleg, i. 9), afirmaba que cayó fuego del cielo y quebró la torre desde su cimiento, mientras que Alexander Polyhistor (Fr. 10) y los otros escritores profanos que mencionaron la torre (como Abydenus, Frs. 5 y 6), dijeron que había sido derribada por los vientos. Por lo tanto, las autoridades que poseemos presentan el edificio siendo destruido poco después de su construcción. Sin embargo, cuando los judíos fueron llevados cautivos a Babilonia, asombrados por la vasta magnitud y peculiar carácter de algunos de los templos babilónicos, imaginaron que veían en ellos, no simplemente edificios similares en tipo y modo de construcción a la 'torre' de las Escrituras, sino que en este o aquel templo reconocieron a la propia torre. La opinión predominante estaba a favor del gran templo de Nebo en Borsipa, el moderno Birs-Nimrud, aunque la distancia de ese lugar a Babilonia es una dificultad insuperable para identificarlo. De manera similar, cuando los viajeros cristianos visitaban las ruinas de Mesopotamia, generalmente asociaban el nombre de 'torre de Babel' a cualquier masa elevada e imponente. Rawulf en el siglo XVI encontró la 'torre de Babel' en Felugiah, Pietro della Valle en el XVIII la identificó con la ruina Babil cerca de Hillah, mientras que a principios del siglo XIX Rich y Ker Porter reavivaron la noción judía, defendiendo su identidad con Birs. En realidad, no existen motivos reales para identificar la torre con el templo de Belus, o para suponer que cualquier resto sobrevivió durante mucho tiempo al golpe que recibieron los constructores, cuando fueron esparcidos 'sobre la faz de toda la tierra' y 'dejaron de edificar la ciudad' (Así los dispersó el SEÑOR desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad.[…]Génesis 11:8).