Historia
CONEJO
El animal al que se refiere este nombre es conocido entre los naturalistas como Hyrax Siriacus. No es rumiante ni roedor, pero se le considera afín al rinoceronte. Cuando se dice "rumiar", la palabra hebrea así usada no implica necesariamente la posesión de un estómago de rumiante. "El legislador habla según las apariencias; no pudiendo verse el movimiento constante de las mandíbulas de la pequeña criatura, ya que se sienta trabajando continuamente sus dientes, sin reconocer la naturalidad de la expresión" (Tristram, Natural History of the Bible). Es del tamaño y color de un conejo, aunque de estructura más torpe y sin cola. Sus patas no están hechas para cavar, y por lo tanto tiene su hogar no en madrigueras sino en las hendiduras de rocas.
Bibliografía:
Easton's Bible Dictionary.