Historia
CRISTIANOS
Cristianos, Χριστιανός, es el apelativo (y cuando lo encontró, lo trajo a Antioquía. Y se reunieron con la iglesia por todo un año, y enseñaban a las multitudes; y a los discípulos se les llamó cristianos por primera vez en Antioquía.[…]Hechos 11:26) por el que fueron llamados los discípulos de Jesús por primera vez en Antioquía del Orontes, hacia el año 43. El nombre y el lugar donde fue conferido, son ambos significativos. Está claro que el apelativo 'cristiano' fue uno que, aunque los primeros seguidores de Cristo adoptaron con entusiasmo y se gloriaron en él, no pudo haber sido ideado por ellos mismos. Se conocían entre sí como hermanos de una misma familia, como discípulos del mismo Maestro, como creyentes en la misma fe, y como distinguidos por los mismos esfuerzos por la santidad y consagración de la vida; y así fueron llamados hermanos (1 Y algunos descendieron de Judea y enseñaban a los hermanos: Si no os circuncidáis conforme al rito de Moisés, no podéis ser salvos. 23 y enviaron esta carta con ellos: Los apóstoles, y los hermanos que son ancianos, a los hermanos en Antioquía, Sir[…]Hechos 15:1,23; Pero a los demás digo yo, no el Señor, que si un hermano tiene una mujer que no es creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone.[…]1 Corintios 7:12), discípulos (Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; y todos le temían, no creyendo que era discípulo.[…]Hechos 9:26; 11:29), creyentes (Y más y más creyentes en el Señor, multitud de hombres y de mujeres, se añadían constantemente al número de ellos ,[…]Hechos 5:14), santos (y aquel que escudriña los corazones sabe cuál es el sentir del Espíritu, porque El intercede por los santos conforme a la voluntad de Dios.[…]Romanos 8:27; 15:25). Pero el mundo exterior no podía saber nada de la verdadera fuerza y significado de esos términos; era necesario, por tanto, que los seguidores de la nueva fe tuvieran algún título distintivo. Para los judíos eran despectivamente nazarenos y galileos, nombres que llevaban consigo la infamia y la turbulencia de los lugares de donde procedían, y de donde nada bueno, ni un profeta, podía salir. Los judíos no podían añadir nada al desprecio que expresaban estos nombres, y si se hubieran esforzado en hacerlo no habrían mancillado la gloria de su Mesías aplicando su título a quienes no podían dejar de considerar como los seguidores de un impostor. El nombre 'cristiano', pues, que en los únicos otros casos donde aparece en el Nuevo Testamento (Y Agripa respondió a Pablo: En poco tiempo me persuadirás a que me haga cristiano.[…]Hechos 26:28; 1 Pedro 4:16; comp. Tácito, Ann. xv. 44), es usado con desdén, no se lo podrían haber aplicado los primeros discípulos a sí mismos, ni podría haber venido a ellos de su propia nación, los judíos; por lo tanto, debe haber procedido del mundo de los gentiles, y ningún lugar podría haberlo originado tan apropiadamente como Antioquía, donde se fundó la primera iglesia entre los paganos. Se manifestó por la predicación de los nuevos maestros que eran distintos de los judíos, tan distintos como para ser notados por los mismos paganos, y como ningún nombre estaba tan frecuentemente en sus bocas como el de Cristo, Mesías, Ungido, el pueblo de Antioquía, siempre pendiente de una mofa o burla, y tomando a Cristo como un nombre propio y no un título de honor, llamó a sus seguidores cristianos, los partidarios de Cristo, así como en las primeras luchas por el imperio nos encontramos con los cesarianos, pompeyanos y octavianos. La forma latina del nombre es lo que cabría esperar, ya que Antioquía había sido durante mucho tiempo una ciudad romana. Sus habitantes eran famosos por su ingenio y propensión a conferir apodos (Procopio, Pers. ii. 8, p. 105). El propio emperador Juliano no estaba a salvo de sus bromas (Ammiano Marcelino, xxii. 14). Apolonio de Tiana fue expulsado de la ciudad por los insultos de los habitantes (Filostrato, Vit. Apoll. uii. 6). Su ingenio, sin embargo, a menudo era bastante inofensivo (Luciano, De Saltat. 76), y no hay razón para suponer que el nombre 'cristiano' en sí mismo pretendía ser un término de burla o abuso, aunque naturalmente se usaría con desprecio.
Bibliografía:
William Aldis Wright, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.