Historia

DEMETRIO I

Demetrio I, Δημήτριος, apodado "el Salvador" (Σοτήρ, en reconocimiento de sus servicios a los babilonios), rey de Siria, era hijo de Seleucus Filopator, y nieto de Antíco el Grande.

Tetradracma de Demetrio I
Anverso: Cabeza de Demetrio - Reverso: Figura femenina sentada
Cuando todavía era niño fue enviado por su padre como rehén a Roma (175 a. C.) a cambio de su tío Antíoco Epífanes. Desde su posición no pudo ofrecer ninguna oposición a la usurpación del trono sirio por Antíoco IV; pero a la muerte de ese monarca (164 a. C.) reclamó su libertad y el reconocimiento de su pretensión por parte del senado romano con preferencia a la de su primo Antíoco V. Su petición fue rechazada por política egoísta (Polibio xxxi. 12); y con el consejo y la ayuda de Polibio, cuya amistad había ganado en Roma (Polibio xxxi. 19; Justino, xxxiv. 3), salió de Italia en secreto y desembarcó con una pequeña fuerza en Trípolis en Fenicia (2 Macabeos, xiv. 1; 1 Macabeos vii. 1; Josefo. Ant. xii. 10, 1). Los sirios pronto se declararon a su favor (162 a. C.), y Antíoco y su protector Lisias fueron ejecutados (1 Macabeos vii. 2, 3; 2 Macabeos xiv. 2). Habiendo obtenido la posesión del reino, Demetrio logró el favor de los romanos (Plobio xxxii. 4), y dirigió su atención a la organización inteena de sus dominios. La facción helénica todavía era poderosa en Jerusalén y él la apoyó con las armas. En la primera campaña, su general Báquides estableció a Alcimo en el sumo sacerdocio (1 Macabeos vii. 5-20); pero el logro no fue permanente. Alcimo se vio forzado a refugiarse por segunda vez en la corte de Demetrios, y Nicano, quien estaba destinado a restaurarlo, fue derrotado en dos enfrentamientos sucesivos por Judas Macabeo (1 Macabeos vii. 31,32,43-45), y cayó en el campo. Báquides emprendió otras dos campañas contra los judíos (161; 158 a. C.); pero mientras tanto, Judas había hecho un tratado con los romanos poco antes de su muerte (161 a. C.), quienes prohibieron a Demetrio oprimir a los judíos (1 Macabeos viii. 31). No mucho después, Demetrio incurrió en el desagrado de los romanos por la expulsión de Ariarates de Capadocia (Polibio xxxii. 20; Justino xxxv. 1); y se enajenó el afecto de sus propios súbditos por sus excesos privados (Justino l. c.; comp. Polibio xxxiii. 14). Cuando su poder se vio así sacudido (152 a. C.), Alejandro Balas se presentó, con el consentimiento del senado romano, como aspirante al trono, con el poderoso apoyo de Ptolomeo Filométor, Atalo y Ariarates. Demetrio se esforzó en vano por conseguir los servicios de Jonatán, que había sucedido a su hermano Judas como dirigente de los judíos, y ahora, por el recuerdo de sus errores, favoreció ardorosamente la causa de Alejandro (1 Macabeos x. 1-6). Los rivales se enfrentaron en un decisivo combate (150 a. C.), y Demetrio, después de mostrar la mayor valentía personal, fue derrotado y muerto (1 Macabeos x. 48-50; Josefo, Ant. xiii. 2, § 4; Polibio iii.5). Además de los interesantísimos fragmentos de Polibio se pueden consultar las siguientes referencias: Justino, xxxiv. 3, xxxv. 1; Apión, Syr. 40, 47, 67.


Bibliografía:
Brooke Foss Westcott, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.