Historia
EDUCACIÓN
En tiempos posteriores se estudiaron las profecías y los comentarios sobre ellas, así como sobre las Escrituras anteriores, junto con otros temas (Prólogo a Eclesiástico y Eclesiástico xxxviii. 24,20, xxxix. 1-11). Jerónimo añade que a los niños judíos se les enseñaba a decir de memoria las genealogías (on Titus, iii. 9; Calmet, Dict. art. Généalogie). A los padres se les exigía que enseñaran a sus hijos algún oficio, y el que no lo hacía se decía que prácticamente enseñaba a su hijo a robar (Misná, Kiddushim. ii. 2, vol. iii. p. 413, Surenhus.; Lightfoot, Chron. Temp, sobre 1 Después de esto Pablo salió de Atenas y fue a Corinto. 2 Y se encontró con un judío que se llamaba Aquila, natural del Ponto, quien acababa de llegar de Italia con Priscila su mujer, pues Claudio había ordenado a todos los judíos que salieran de Ro[…]Hechos 18, vol. ii. pág. 79).
Los esenios, aunque abjuraban del matrimonio, estaban deseosos por emprender, y diligentes en llevar a cabo, la educación de los niños, limitando su tema principalmente a la moral y la ley (Josefo, B. J. ii. 8, § 12; Filón, Quod omnis probus liber, vol. ii. p. 458, ed. Mangey; § 12, Tauchn.
Antes de la cautividad, los principales depositarios del saber eran las escuelas o colegios, de los cuales en la mayoría de los casos (ver Entonces respondió Amós y dijo a Amasías: Yo no soy profeta, ni hijo de profeta, sino que soy boyero y cultivador de sicómoros.[…]Amós 7:14) procedía la sucesión de maestros públicos, quienes en diversas épocas se esforzaron por reformar la moral y la conducta religiosa tanto de los gobernantes como del pueblo. En estas escuelas, la ley era probablemente el tema principal de instrucción; el estudio de las lenguas fue poco seguido por cualquier judío hasta después del cautiverio, pero a partir de ese momento el número de judíos que residían en países extranjeros debe haber hecho que el conocimiento de lenguas extranjeras fuera más común que antes (ver Cuando estaban para meter a Pablo en el cuartel, dijo al comandante: ¿Puedo decirte algo? Y él dijo*: ¿Sabes griego?[…]Hechos 21:37). Desde el momento del estallido de la última guerra con los romanos, a los padres se les prohibió instruir a sus hijos en la literatura griega (Misná, Sotah, c. ix. 15, vol. iii. pp. 307, 308, Surenh.).
Además de las escuelas proféticas, la instrucción la daban los sacerdotes en el templo y en otros lugares, pero sus temas sin duda estaban exclusivamente relacionados con la religión y el culto (y para que enseñéis a los hijos de Israel todos los estatutos que el SEÑOR les ha dicho por medio de Moisés.[…]Levítico 10:11; 23 'Enseñarán a mi pueblo a discernir entre lo sagrado y lo profano, y harán que ellos sepan distinguir entre lo inmundo y lo limpio. 24 'En un pleito actuarán como jueces; lo decidirán conforme a mis ordenanzas. También guardarán mis leyes y mis est[…]Ezequiel 44:23,24; 7 El número de los que fueron instruidos en el canto al SEÑOR, con sus parientes, todos los que eran hábiles, fue de doscientos ochenta y ocho. 8 Y echaron suertes para designar sus cargos, todos por igual, tanto el pequeño como el grande, tanto el m[…]1 Crónicas 25:7,8; Pues los labios del sacerdote deben guardar la sabiduría, y los hombres deben buscar la instrucción de su boca, porque él es el mensajero del SEÑOR de los ejércitos.[…]Malaquías 2:7). Aquellos reyes que mostraron alguna preocupación por el mantenimiento del elemento religioso en el sistema político judío, se destacaron en impartir la educación religiosa del pueblo (7 En el año tercero de su reinado envió a sus oficiales Ben-hail, Abdías, Zacarías, Natanael y Micaías, para que enseñaran en las ciudades de Judá; 8 y con ellos a los levitas Semaías, Netanías, Zebadías, Asael, Semiramot, Jonatán, Adonías, Tobías y […]2 Crónicas 17:7,8,9; 19:5,8,11; Y subió el rey a la casa del SEÑOR, y con él todos los hombres de Judá, todos los habitantes de Jerusalén, los sacerdotes, los profetas y todo el pueblo, desde el menor hasta el mayor; y leyó en su presencia todas las palabras del libro del pacto que[…]2 Reyes 23:2).
Desde el tiempo del asentamiento en Canaán debió haber entre los judíos personas expertas en la escritura. Quizás la vecindad de la tribu de Zabulón con el distrito comercial de Fenicia haya sido la causa de su reputación a este respecto. Los escritores de esa tribu están representados (De Efraín descendieron los radicados en Amalec, en pos de ti, Benjamín, con tus pueblos; de Maquir descendieron jefes, y de Zabulón los que manejan vara de mando.[…]Jueces 5:14) por la misma palabra usada en ese pasaje de la leva de un ejército, o, tal vez, de un oficial militar (Gesenius p. 966), como se aplica a Esdras, en referencia a la ley (Este Esdras subió de Babilonia, y era escriba experto en la ley de Moisés, que el SEÑOR, Dios de Israel, había dado; y el rey le concedió todo lo que pedía porque la mano del SEÑOR su Dios estaba sobre él.[…]Esdras 7:6); a Seraías, escriba o secretario de David (Sadoc, hijo de Ahitob, y Ahimelec, hijo de Abiatar, eran sacerdotes, y Seraías era secretario;[…]2 Samuel 8:17); a Sebna, escriba de Ezequías (Entonces Eliaquim, hijo de Hilcías, mayordomo de la casa real, el escriba Sebna y el cronista Joa, hijo de Asaf, fueron a Ezequías con sus vestidos rasgados, y le relataron las palabras del Rabsaces.[…]2 Reyes 18:37); Semaías (Y Semaías, hijo del escriba Natanael, de los levitas, los inscribió en la presencia del rey, los príncipes, el sacerdote Sadoc, Ahimelec, hijo de Abiatar, y de los jefes de las casas paternas de los sacerdotes y de los levitas; una casa paterna desig[…]1 Crónicas 24:6); Baruc, escriba de Jeremías (Entonces Jeremías tomó otro rollo y se lo dio al escriba Baruc, hijo de Nerías, y éste escribió en él al dictado de Jeremías todas las palabras del libro que Joacim, rey de Judá, había quemado en el fuego, y aun se le añadieron muchas palabras semeja[…]Jeremías 36:32), y otros que ocuparon cargos semejantes en diversos momentos. Los oficiales municipales del reino, especialmente en la época de Salomón, debieron tener un personal bien educado de personas en sus diversos departamentos bajo el registrador o historiógrafo, cuyo deber era compilar memoriales del reinado (Joab, hijo de Sarvia, era jefe del ejército, y Josafat, hijo de Ahilud, era cronista;[…]2 Samuel 8:16; 20:24; Llamaron al rey, y salió a ellos Eliaquim, hijo de Hilcías, que era mayordomo, con el escriba Sebna y el cronista Joa, hijo de Asaf.[…]2 Reyes 18:18: Y en el año dieciocho de su reinado, cuando había purificado la tierra y la casa, envió a Safán, hijo de Azalía, y a Maasías, un oficial de la ciudad, y a Joa, hijo de Joacaz, escriba, para que repararan la casa del SEÑOR su Dios.[…]2 Crónicas 34:8). El saber, en el sentido mencionado, fue en todo momento muy estimado, y las personas educadas eran tratadas con gran respeto, y, de acuerdo con la tradición rabínica, fueron llamados "hijos de nobles", permitiéndoseles tomar preferencia sobre los demás en la mesa (Lightfoot, Chr. Temp., Acts xvii. vol. ii. p. 79, fol.; Hor. Hebr., Luke xiv. 8-24, ii. 540). La misma autoridad deplora la degeneración de tiempos posteriores a este respecto (Misná, Sotah, ix. 16, vol. iii. p. 308, Surenh.)
A las escuelas de profetas le sucedieron, después de la cautividad, las sinagogas, que o bien eran utilizadas como escuelas o tenían lugares cerca de ellas para ese propósito. En la mayoría de las ciudades había al menos una, y en Jerusalén, según algunos, 394, según otros, 400 (Calmet, Dict. art. Écoles). Fue de estas escuelas y de las doctrinas de los diversos maestros que las presidían, de los cuales Gamaliel, Sammai e Hillel estaban entre los más famosos, de donde procedieron muchas de esas transformaciones y refinamientos mediante los cuales la ley, en tiempo de Jesús, estaba recargada y oscurecida, y que puede considerarse representada, aunque en un grado muy exagerado, por el Talmud. Después de la destrucción de Jerusalén, se mantuvieron durante mucho tiempo escuelas que heredaron y probablemente ampliaron las tradiciones de sus predecesores en Jafne en Galilea, Lida, Tiberíades, la más famosa de todas, y en Séforis. Estas escuelas con el tiempo se dispersaron en otros países y poco a poco fueron destruidas. Según los principios establecidos en la Misná, los niños a los cinco años debían comenzar las Escrituras, a los diez la Misná, a los trece quedaban sujetos a toda la ley (ver Y aconteció que después de tres días le hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, escuchándolos y haciéndoles preguntas.[…]Lucas 2:46), a los quince estudiaban la Guemará (Misná, Pirk. Ab. iv. 20, v. 21, vol. iv. pág. 460, 482, 486, Surenhus.). Los maestros eran tratados con gran respeto y se exhortaba tanto a los alumnos como a los profesores a respetarse mutuamente. Las ciencias físicas formaban parte del curso de instrucción (ib. iii. 18). A los hombres y mujeres solteros no se les permitía ser maestros de niños (Kiddush. iv. 13, vol. III. pág. 383). En las escuelas, los rabinos se sentaban en asientos elevados y los alumnos, según su edad, en bancos debajo o en el suelo (Lightfoot sobre Lucas ii. 46; Filón, ibid. 12, ii. 458, Mangey).
De la educación femenina hay poco al respecto en las Escrituras, pero está claro que las escuelas proféticas incluían dentro de su alcance la instrucción de las mujeres, quienes ocasionalmente eran investidas de una autoridad similar a la de los propios profetas (Débora, profetisa, mujer de Lapidot, juzgaba a Israel en aquel tiempo;[…]Jueces 4:4; Entonces el sacerdote Hilcías, y Ahicam, Acbor, Safán y Asaías fueron a la profetisa Hulda, mujer de Salum, hijo de Ticva, hijo de Harhas, encargado del vestuario; ella habitaba en Jerusalén en el segundo sector, y hablaron con ella.[…]2 Reyes 22:14). Coser formaba parte, pero de ninguna manera era el único asunto de instrucción impartido a las mujeres, cuya posición en la sociedad y en el hogar no deben considerarse en modo alguno representados en la cultura oriental moderna (ver 16 Evalúa un campo y lo compra; con sus ganancias planta una viña. 26 Abre su boca con sabiduría, y hay enseñanza de bondad en su lengua. […]Proverbios 31:16,26; 2 y también algunas mujeres que habían sido sanadas de espíritus malos y de enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios, 3 y Juana, mujer de Chuza, mayordomo de Herodes, y Susana, y muchas otras que de sus bienes pe[…]Lucas 8:2,3; 10:39; Pero los judíos instigaron a las mujeres piadosas y distinguidas, y a los hombres más prominentes de la ciudad, y provocaron una persecución contra Pablo y Bernabé, y los expulsaron de su comarca.[…]Hechos 13:50; Porque tengo presente la fe sincera que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.[…]2 Timoteo 1:5).
Bibliografía:
Henry Wright Phillott, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.