Historia

GOTERA

Gotera, דֶּלֶף, percance mencionado en Gotera continua en día de lluvia y mujer rencillosa, son semejantes;[…]Proverbios 27:15, donde se afirma que la 'gotera continua en tiempo de lluvia y la mujer rencillosa son semejantes.' La Septuaginta traduce: 'Goteras de lluvia en un día de invierno echan a un hombre de su casa; de la misma manera también hace una mujer maltratadora". La fuerza de esta comparación se ilustra cuando se conoce la construcción de las casas ordinarias en oriente. Muchas de ellas tienen techos de barro; y por lo tanto las lluvias, especialmente si son violentas y prolongadas, pueden destruir dichas cubiertas y que el agua, según la extensión del daño, caiga sobre los moradores. Hartley (Travels in Asia Minor), relata una experiencia propia que ilustra este inconveniente: "Anoche nos retiramos a descansar en lo que parecía ser una de las mejores habitaciones que hemos ocupado durante el viaje; pero a la medianoche fuimos despertados por la lluvia caída a través del techo, viéndonos obligados a levantarnos y buscar refugio del incesante goteo, en el corredor, que estaba mejor protegido".

En los techos de muchas casas tienen una piedra rodante cilíndrica que la gente emplea, especialmente después de una lluvia, con el propósito de alisar y endurecer la tierra reblandecida por la cual la lluvia penetra tan fácilmente. Esta precaución a veces agrava el mal. El doctor Lepsius relata (Briefe aus Ægypten, &c. p. 393, 1852, que, viéndose sorprendido por una repentina lluvia en la noche, se refugió en una casa cerca de Deir el-Kamar, en el monte Líbano. Durante mucho tiempo la lluvia ablandó el barro del techo, que comenzó a derramarse sobre su cama. La familia mandó a uno de sus miembros rellenar las grietas y sacar la piedra rodante. Pero además de la lluvia, montones de piedras y basura cayeron sobre él, por lo que pasó una noche de insomnio y saludó el amanecer como la señal inmediata para partir.


Bibliografía:
Horatio Balch Hackett, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.