Historia
HENA
Hena, הֵנַע, 'depresión, tierra baja' según Fürst, parece haber sido una de las principales ciudades de un estado monárquico que los reyes asirios habían reducido poco antes de la época de Senaquerib ("¿Dónde están los dioses de Hamat y de Arfad? ¿Dónde están los dioses de Sefarvaim, de Hena y de Iva? ¿Cuándo han librado ellos a Samaria de mi mano?[…]2 Reyes 18:34; 19:13; "¿Dónde está el rey de Hamat, el rey de Arfad, el rey de la ciudad de Sefarvaim, de Hena y de Iva?"[…]Isaías 37:13). Su conexión con Sefarvaim, o Sippara, nos llevaría a ubicarla en Babilonia, o al menos en el Éufrates. Aquí, a poca distancia de Sippara (ahora Mosaib), hay un antiguo pueblo llamado Ana o Anah, que parece haber sido, en tiempos antiguos, un lugar de considerable importancia. Es mencionado por Abulfade, por Guillermo de Tiro y otros (véase Assemani, Bibl. Or., vol. iii, parte ii, p. 560 y 717). La conjetura de algunos (véase Winer, Realwörterbuch, s. v.) de que podría tratarse de Hena es probable y merece ser aceptada. Otra conjetura identifica a Ana con una ciudad llamada Anat, que se menciona en las inscripciones asirias como situada en una isla del Éufrates (Fox Talbot, Assyrian Texts, 21; Layard, Nineveh and Babylon, 355) a alguna distancia aguas abajo de su confluencia con el Jabour; y que aparece como Anatho en Isidoro de Carax (Mans. Parth., p. 4). La moderna Anat se encuentra en la margen derecha del río, mientras que el nombre también se asocia a unas ruinas un poco más abajo, en la margen izquierda; pero entre ellas hay "una cadena de islas" (Chesney, Euphrates Expedition, i. 53), en una o más de las cuales pudo haberse situado la antigua ciudad.
Bibliografía:
George Rawlinson, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.