Historia

JASER, LIBRO DE

Libro de Jaser, סֵפֶר הַיָּשָׁר, registro aludido en solo dos pasajes del Antiguo Testamento (Y el sol se detuvo, y la luna se paró, hasta que la nación se vengó de sus enemigos. ¿No está esto escrito en el libro de Jaser? Y el sol se detuvo en medio del cielo y no se apresuró a ponerse como por un día entero.[…]Josué 10:13; y ordenó que enseñaran a los hijos de Judá el cántico del arco; he aquí, está escrito en el libro de Jaser.[…]2 Samuel 1:18), y por consiguiente objeto de mucha controversia. El primer pasaje se omite en la Septuaginta, mientras que en el segundo la expresión se traduce como "libro del elocuente"; la Vulgata tiene "liber justorum" en ambos casos. El siríaco en Josué tiene "libro de alabanzas o himnos" y la misma versión en Samuel, "libro de Asir". El Tárgum lo interpreta como "libro de la ley", y esto es seguido por Jarchi, quien da, en el pasaje aludido en Josué, la profecía de Jacob con respecto a la futura grandeza de Efraín (Mas su padre rehusó y dijo: Lo sé, hijo mío, lo sé; él también llegará a ser un pueblo, y él también será grande. Sin embargo, su hermano menor será más grande que él, y su descendencia llegará a ser multitud de naciones.[…]Génesis 48:19), que se cumplió cuando el sol se detuvo a petición de Josué. El mismo rabino, en su comentario sobre Samuel, se refiere a Génesis como "el libro de los rectos, Abraham, Isaac y Jacob", para explicar la alusión al libro de Jaser; y Jerónimo, mientras discutía la etimología de "Israel", que interpreta como "rectus Dei", menciona incidentalmente el hecho de que el Génesis fue llamado "libro de los justos" (liber Genesis appellatur justorum), porque contiene las historias de Abraham, Isaac e Israel (Comm. in Jes. xliv. 2). Los talmudistas atribuyen esta tradición a R. Johanán. R. Eliezer pensó que por el libro de Jaser se significaba el libro de Deuteronomio, por las expresiones en Y harás lo que es justo y bueno a los ojos del SEÑOR, para que te vaya bien, y para que entres y tomes posesión de la buena tierra que el SEÑOR juró que daría a tus padres,[…]Deuteronomio 6:18; 33:7, siendo estas últimas citadas como prueba de la habilidad de los hebreos en el tiro con arco. En opinión de R. Samuel ben Nachman, el libro de los Jueces fue aludido como el libro de Jaser (Aboda Zara, c. ii.); y que era el libro de los doce profetas menores fue sostenido por algunos escritores hebreos, citados sin nombre por Sixtus Senensis (Bibl. Sanct. lib. ii). Rabí Leví ben Gershom reconoce, aunque no sigue, la tradición dada por Jarchi, mientras que Kimchi y Abarbanel adoptan la traducción del Tárgum. Esta diversidad de opiniones demuestra, si no demuestra nada más, que no se conoce ningún libro que haya sobrevivido que pudiera reclamar el título de libro de Jaser.

Josefo, al relatar el milagro narrado en 1 Y sucedió que cuando Adonisedec, rey de Jerusalén, oyó que Josué había capturado a Hai y que la había destruido por completo (como había hecho con Jericó y con su rey, así había hecho con Hai y con su rey), y que los habitantes de Gabaón habían con[…]Josué 10, apela para la confirmación de su relato a ciertos documentos depositados en el templo (Ant. v. 1, § 17), y se supone que sus palabras contienen una alusión velada al libro de Jaser como fuente de su autoridad. Pero en su tratado contra Apión (lib. i) dice que los judíos no poseían miríadas de libros discordantes y contradictorios, sino solo veintidós; de lo cual Abicht concluye que los libros de las Escrituras eran los libros sagrados a los que se refería. En el pasaje anterior, Masius entendió por el mismo los anales escritos por los profetas o por los escribas reales. Teodoreto (Quaest. XIV in Jesum Nave) explica las palabras de 1 Sucedió después de la muerte de Moisés, siervo del SEÑOR, que el SEÑOR habló a Josué, hijo de Nun, y ayudante de Moisés, diciendo: 2 Mi siervo Moisés ha muerto; ahora pues, levántate, cruza este Jordán, tú y todo este pueblo, a la tierra que yo les[…]Josué 1:1-3 como una referencia al registro antiguo, del cual el compilador del libro de Josué extrajo los materiales de su historia, y aplica el pasaje de y ordenó que enseñaran a los hijos de Judá el cántico del arco; he aquí, está escrito en el libro de Jaser.[…]2 Samuel 1:18 para probar que otros documentos, escritos por los profetas, se utilizaron en la composición de los libros históricos. Jerónimo entendió por el libro de Jaser los propios libros de Samuel, en la medida en que contenían la historia de los profetas justos, Samuel, Gad y Natán. Otra opinión, citada por Sixtus Senensis, pero sin fundamento alguno, de que se trataba del libro de la predestinación eterna, que apenas vale más que una simple mención.

Que el libro de Jaser fue uno de los escritos que perecieron en el cautiverio fue sostenido por Rabí Leví ben Gershom, aunque ofrece la explicación tradicional antes mencionada. Su opinión fue adoptada por Junius, Hottinger (Thes. Phil. ii. 2, § 2) y muchos otros autores modernos (Wolfii, Bibl. Heb. ii. 223). La naturaleza del libro solo puede deducirse de los dos pasajes en los que se menciona y su contexto, y, siendo este el caso, existe un amplio margen para la conjetura. La teoría de Masius (citada por Abicht) era que en la antigüedad todo aquello que merecía ser registrado para la instrucción de la posteridad se registraba en forma de anales por hombres eruditos, y que entre los anales o registros más comunes se encontraba el libro de Jaser, llamado así por la fiabilidad y la disposición metódica de la narración, o porque contenía el relato de las hazañas del pueblo de Israel, del que se habla en otros lugares con el nombre simbólico de Jesurún. Esta última hipótesis, Fürst la aprueba (Handw. s. v.). Sanctius (Comm. ad 2 Reg. i.) conjeturó que se trataba de una colección de himnos piadosos escritos por diferentes autores y cantados en diversas ocasiones, y que de esta colección se compiló el Salterio. Lowth, de hecho (Proel. pág. 306, 307), imaginó que era una colección de cantos nacionales, llamada así porque probablemente comenzaba con "entonces cantó", etc., como el cántico de Moisés en Entonces Moisés y los hijos de Israel cantaron este cántico al SEÑOR, y dijeron: Canto al SEÑOR porque ha triunfado gloriosamente; al caballo y a su jinete ha arrojado al mar.[…]Éxodo 15:1; su punto de vista sobre la cuestión fue el de los traductores siríacos y árabes, y fue adoptado por Herder. Pero, aun admitiendo que la forma del libro fuera poética, aún persiste una dificultad en cuanto a su tema. Que el libro de Jaser contenía las hazañas de héroes nacionales de todas las épocas en verso, entre las cuales el lamento de David por Saúl y Jonatán tuvo un lugar apropiado, era la opinión de Calovio. Se cree que un fragmento de tipo similar aparece en Por tanto se dice en el Libro de las Guerras del SEÑOR: Vaheb que está en Sufa y los arroyos del Arnón,[…]Números 21:14. Gesenius conjeturó que era una antología de cantos antiguos, que adquirió su nombre, "libro de los justos o rectos", por haber sido escrito en alabanza de hombres rectos. Cita, pero no aprueba, la teoría de Illgen de que, al igual que la Hamasa de los árabes, celebraba los logros de guerreros ilustres, y de ahí derivaba el título de "libro del valor". Pero la idea de valor bélico es completamente ajena a la raíz yâshar. Dupin sostuvo, a partir de y ordenó que enseñaran a los hijos de Judá el cántico del arco; he aquí, está escrito en el libro de Jaser.[…]2 Samuel 1:18, que el contenido del libro era de naturaleza militar; pero Montanus, con respecto a la etimología, lo consideró una colección de preceptos políticos y morales. Abicht, tomando el lamento de David como muestra del conjunto, sostuvo que el fragmento citado en el libro de Josué formaba parte de una oda fúnebre compuesta tras la muerte de ese héroe, y que narraba sus hazañas. Al mismo tiempo, no consideró necesario suponer que se alude a un solo libro en ambos casos. Sin embargo, hay que admitir que existen muy pocos fundamentos para llegar a una conclusión más allá de lo que afecta a la forma, y ​​que no se puede afirmar nada con seguridad respecto al contenido.


Bibliografía:
Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.