Historia
JUDAÍSMO
Del espíritu del judaísmo, el propio apóstol, antes de su conversión, fue un ejemplo notable. Se atribuye a sí mismo ese carácter en varios pasajes. Declara en 13 Porque vosotros habéis oído acerca de mi antigua manera de vivir en el judaísmo, de cuán desmedidamente perseguía yo a la iglesia de Dios y trataba de destruirla, 14 y cómo yo aventajaba en el judaísmo a muchos de mis compatriotas contemporáneos, […]Gálatas 1:13-14 que su persecución a la iglesia fue fruto y evidencia de este espíritu, y que en la intensidad de su celo superó a todos sus compañeros o colegas, en su celo por las tradiciones de los padres (véase también Saulo, respirando todavía amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, fue al sumo sacerdote,[…]Hechos 9:1 sig.; 26:9; aun habiendo sido yo antes blasfemo, perseguidor y agresor. Sin embargo, se me mostró misericordia porque lo hice por ignorancia en mi incredulidad.[…]1 Timoteo 1:13). Tal judaísmo poseía a los ojos de un judío el mérito tanto del patriotismo como de la piedad, y por lo tanto es retratado como tal en los héroes de los libros apócrifos judíos.
Bibliografía:
Horatio Balch Hackett, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.