Ladrillo, לְבֵנַה, elemento de construcción empleado desde tiempos muy antiguos. Heródoto (i. 179), que describe el modo de construcción de los muros de Babilonia, dice que el barro extraído del foso se converetía en ladrillos tan pronto como se llevaba, siendo cocido en hornos. Los ladrillos eran cementados con betún caliente y en cada trigésima fila se incrustaban cestos de juncos. Este relato concuerda con la historia del edificio de la torre de Babel, en la que los constructores usaron ladrillo en lugar de piedra y asfalto en lugar de mezcla (Y se dijeron unos a otros: Vamos, fabriquemos ladrillos y cozámos los bien. Y usaron ladrillo en lugar de piedra, y asfalto en lugar de mezcla.[…]Génesis 11:3; Josefo, Ant. i. 4, § 3). En la llanura aluvial de Asiria, el material para ladrillos es abundante, pero los ladrillos babilónicos eran más comúnmente cocidos en hornos que los usados en Nínive, que son principalmente secados al sol como los egipcios. Jenofonte menciona un muro llamado el muro de Media, no lejos de Babilonia, hecho de ladrillos cocidos incrustados en betún, de seis metros de ancho y treinta de alto. También otra muralla de ladrillo de quince metros de ancho (Diodoro, ii. 7, 8, 12; Jenofonte, Anab. ii. 4, § 12, iii. 4, § 11; Abastécete de agua para el asedio, refuerza tus fortalezas, métete en el lodo y pisa el barro, toma el molde de ladrillos.[…]Nahúm 3:14; Layard, Nineveh, ii. 46, 252, 278). Si bien es innecesario preguntarse en qué lugar o quién inventó la fabricación de ladrillos, tal vez no hay sitio en el mundo más favorable para el proceso y ninguno en el que los restos de ladrillo de las estructuras originales se hayan utilizado en mayor medida en posteriores tiempos con fines de construcción. Los ladrillos babilónicos son generalmente de treinta centímetros de largo y ocho de espesor. La mayoría de ellos tienen el nombre inscrito en carácter cuneiforme de Nabucodonosor, cuyos edificios, sin duda, reemplazaron los de una época anterior (Layard, Nin. and Bab. páginas 505, 531). Por lo tanto, tienen más el carácter de adobes (Y tú, hijo de hombre, toma una tableta de barro, ponla delante de ti y graba en ella una ciudad, Jerusalén.[…]Ezequiel 4:1). A veces eran vidriados y esmaltados con motivos de varios colores. Diodoro dice que Semíramis superpuso algunas de sus torres con superficies de ladrillo esmaltado que tenían elaborados diseños (Diodoro ii. 8). Se han encontrado ladrillos esmaltados en Nimroud (Layard, ii. 312). Plinio (vii. 56) dice que los babilonios utilizaron tejas (coctilibus laterculis) para registrar sus observaciones astronómicas. Él también, como Vitruvio, describe el proceso de hacer ladrillos en Roma, habiendo tres tamaños. Dice que los griegos preferían los muros de ladrillo en general a la piedra (xxxv. 14; Vitruv. ii. 3. 8). Los talmudistas mencionan los ladrillos de más de tres palmos y menos de palmo y medio de largo (Gesenius, s. r.).
Cautivos extranjeros empleados en hacer ladrillos en Tebas
Los israelitas, como otros cautivos, fueron empleados por los monarcas egipcios en la fabricación de ladrillos y en la edificación (y les amargaron la vida con dura servidumbre en hacer barro y ladrillos y en toda clase de trabajo del campo; todos sus trabajos se los imponían con rigor.[…]Éxodo 1:14; 5:7). Los ladrillos de horno no eran generalmente utilizados en Egipto, sino secados al sol, y aun sin paja son tan firmes como cuando fueron puestos en los reinados de Amenofis y Tutmosis cuyos nombres llevan. Las dimensiones habituales varían de cincuenta a treinta y cinco centímetros de largo, de veinte a quince de ancho y de quince a diez de grosor. Cuando están hechos del lodo del Nilo, o depósitos aluviales, precisaban (como todavía requieren) paja para evitar el agrietamiento, pero los formados de arcilla tomada de los lechos de los torrentes al borde del desierto, se mantienen sin paja; muros de ladrillo llevaban con frecuencia la seguridad adicional de una capa de cañas y palos, puestos a intervalos para actuar como aglutinantes (Wilkinson, ii. 194; Birch, Ancient Pottery, i. 14; comp. Heródoto i. 179). Pero ladrillos cocidos se utilizaron, principalmente en lugares en contacto con el agua. Son más pequeños que los ladrillos secados al sol (Birch. i. 23). Un horno de ladrillos es mencionado en Egipto por el profeta Jeremías (Toma en tus manos piedras grandes y escóndelas en la mezcla en la terraza de ladrillo que está a la entrada del palacio de Faraón en Tafnes, a vista de los judíos,[…]Jeremías 43:9). Una pirámide de ladrillo la menciona Heródoto (ii. 136) como obra del rey Asiquis y dice que Sesostris (ii. 138) empleó sus cautivos en construir. Existen numerosos restos de edificaciones de diversa índole, construidos con ladrillos cocidos al horno, de los cuales muchos especímenes se pueden ver en el Museo Británico, con inscripciones indicando su fecha y propósito (Birch, i. 11, 17). Entre las pinturas de Tebas, una sobre la tumba de Rekshara, un oficial de la corte de Tutmosis III (hacia 1400 a. C.), representa las duras labores en la fabricación de ladrillos de los cautivos, que se distinguen de los nativos por el color en que están dibujados. Vigilando las labores están los 'capataces de tareas', que, armados con palos, están recibiendo el 'número de los ladrillos' e instando a la obra. El proceso de excavar la arcilla, de moldeo y arreglo, son todos debidamente representados, y aunque no puede determinarse que los trabajadores sean israelitas, sin embargo, la similitud ilustra la historia bíblica en un grado notable (Wilkinson, ii. 197; Birch, i. 19; ver Aristófanes Av. 1133; 17 Mas él dijo: Sois perezosos, muy perezosos; por eso decís: "Déjanos ir a ofrecer sacrificios al SEÑOR." 18 Ahora pues, id y trabajad; pero no se os dará paja, sin embargo, debéis entregar la misma cantidad de ladrillos. […]Éxodo 5:17,18).