Historia
LAMEC
(1) Quinto descendiente directo de Caín (18 A Enoc le nació Irad, Irad engendró a Mehujael, Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec. 19 Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Ada, y el nombre de la otra, Zila. 20 Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de […]Génesis 4:18-24). Es el único, excepto Enoc, de la posteridad de Gaín, cuya historia se relata con cierto detalle. Es el primer polígamo registrado. Sus dos esposas, Ada y Zila, y su hija Naama, son, junto con Eva, las únicas mujeres antediluvianas cuyos nombres menciona Moisés. Sus tres hijos — Jabal, Jubal y Tubal-caín, son citados en las Escrituras como autores de inventos útiles. El Tárgum de Jonatán añade que su hija era "la amante de los sonidos y las canciones", es decir, la primera poetisa. Josefo (Ant. i. 2, § 2) relata que el número de sus hijos fue setenta y siete, y Jerónimo recoge la misma tradición, añadiendo que todos fueron exterminados por el diluvio, y que ésa fue la venganza de setenta veces siete que Lamec imprecó.
El notable poema de Lamec es el tema de una disertación de Hilliger en Tesaurus Theologico-Philol. i. 141, y es analizado extensamente por los diversos comentadores del Génesis. La historia de los descendientes de Caín concluye con una canción que, al menos, amenaza con derramamiento de sangre. Delitzsch observa que, dado que las artes que fueron consagradas posteriormente por hombres piadosos a un uso celestial tuvieron su origen en la familia de Caín, este primer intento poético se compone en honor, no de Dios, sino de algún arma mortal. Es el único ejemplar existente de poesía antediluviana; llegó, quizás como una canción popular, a la generación para la que Moisés escribió, y él la inserta en el lugar que le corresponde en su historia. Delitzsch rastrea en ella todas las características peculiares de la poesía semítica posterior: ritmo, asonancia, paralelismo, estrofa y dicción poética.
Crisóstomo (Hom. 20, in Gen.) considera a Lamec como un asesino atormentado por el remordimiento, impulsado a confesar públicamente su culpa solo para aliviar su conciencia, y posteriormente (Hom. in Ps. vi.) obtener misericordia. Teodoreto (Quaest. in Gen. xliv.) lo describe como un asesino. Basilio (Ep. 260, § 5) interpreta las palabras de Lamec en el sentido de que había cometido dos asesinatos y que merecía un castigo mucho más severo que Caín, por haber pecado tras una advertencia más clara; Basilio añade que algunas personas interpretan los últimos versos del poema en el sentido de que, mientras que el pecado de Caín aumentó, y fue seguido después de siete generaciones por el castigo del diluvio que lavó la inmundicia del mundo, así también el pecado de Lamec sería seguido en la septuagésima séptima generación (23 Y cuando comenzó su ministerio , Jesús mismo tenía unos treinta años, siendo, como se suponía, hijo de José, quien era hijo de Elí, 24 y Elí, de Matat; Matat, de Leví; Leví, de Melqui; Melqui, de Jana; Jana, de José; 25 José, de Matatías; Matatías[…]Lucas 3:23-38) por la venida de Aquél que quita el pecado del mundo. Jerónimo (Ep. xxxvi. ad Damasum, t. i. p. 161) relata como tradición de sus predecesores y de los judíos que Caín fue asesinado accidentalmente por Lamec en la séptima generación desde Adán. Esta leyenda la cuenta con más detalles Jarchi. Según él, la ocasión del poema fue la negativa de las esposas de Lamec a relacionarse con él a consecuencia de que había matado a Caín y Tubal-caín; se dice que Lamec era ciego y que Tubal-caín lo guiaba; cuando éste vio en la espesura lo que se suponía que era una bestia salvaje, Lamec, siguiendo las instrucciones de su hijo, le disparó una flecha y así mató a Caín; alarmado e indignado por el hecho, mató a su hijo, por lo que sus esposas se negaron a relacionarse con él; y él se excusa diciendo que actuó sin un propósito vengativo o asesino. Lutero considera que la ocasión del poema fue el asesinato deliberado de Caín por Lamec. Lightfoot (Decas Chorogr. Marc. proem. § iv.) considera que Lamec expresa remordimiento por haber, como primer polígamo, introducido en el mundo más destrucción y asesinatos que los que Caín causó. Pfeiffer (Diff. Scrip. Loc. p. 25) recopila diferentes opiniones con su diligencia habitual y concluye que el poema es la vindicación de Lamec ante sus esposas, quienes estaban aterrorizadas por las posibles consecuencias de haber matado a dos de losdescendientes de Set. Lowth (De S. Poesi Heb. iv.) y otros creen que Lamec se excusa por algún asesinato que cometió en defensa propia, "por una herida que me infligieron".
Algunos han dado una interpretación más moderada del poema, cuyas opiniones tienen quizás más peso que las anteriores en una cuestión de crítica hebrea. Onquelos, seguido por el pseduo-Jonatán, lo parafrasea: "No he matado a un hombre para que tenga que cargar con el pecado por su causa". La versión árabe (Saadia) lo formula en forma interrogativa: "¿He matado a un hombre?", etc. Estas dos versiones, que son sustancialmente iguales, son adoptadas por de Dieu y el obispo Patrick. Aben-Ezra, Calvino, Drusius y Cartwright lo interpretan en futuro, como una amenaza: "Mataré a cualquier hombre que me hiera". Esta versión es adoptada por Herder, cuya hipótesis sobre el origen del poema fue parcialmente anticipada por Hess y ha sido recibida por Rosenmüller, Ewald y Delitzsch. Herder lo considera el canto de júbilo de Lamec por la invención de la espada por su hijo Tubal-caín, en cuya posesión preveía una gran ventaja para él y su familia sobre cualquier enemigo. Esta interpretación parece, en general, ser la mejor propuesta. Pero, sea cual sea la interpretación que se prefiera, todos coincidirán con la observación del obispo Kidder de que, al no revelarse el motivo del poema, no cabe esperar que nadie pueda determinar su sentido completo; por lo tanto, lo que sí está claro es que se trata de palabras jactanciosas en las que Lamec parece, a partir de la impunidad de Caín, animarse a sí mismo a la violencia y la maldad.
El autor sagrado inserta estos versos, dice el Dr. Conant, "como ilustración del espíritu del período de violencia y derramamiento de sangre, que culminó en el estado social descrito en Génesis 6:5,11-13, cuando la tierra estaba llena de violencia". Celebran la valentía de un héroe antiguo, que se jacta de haber vengado notablemente la injusticia cometida contra su adversario, y de que la venganza prometida a Caín fue leve comparada con el daño que él había infligido. (Genesis with a revised Version and Notes, pág. 25: Nueva York, 1868).
(2) Padre de Noé (25 Y Matusalén vivió ciento ochenta y siete años, y engendró a Lamec. 26 Y vivió Matusalén setecientos ochenta y dos años después de haber engendrado a Lamec, y engendró hijos e hijas. 27 El total de los días de Matusalén fue de novecientos sesenta y[…]Génesis 5:25-31; Enoc, Matusalén, Lamec,[…]1 Crónicas 1:3). Crisóstomo (Serm. ix. in Genesis y Hom. xxi. in Genesis), quizás pensando en el carácter del otro Lamec, habla de él como un hombre injusto, aunque movido por un impulso divino a dar un nombre profético a su hijo. Buttmann y otros, al observar que los nombres de Lamec y Enoc se encuentran en la lista de Set, así como en la de la familia de Caín, infieren que ambas listas son simplemente versiones o recensiones diferentes de una lista original, vestigios de dos historias contradictorias de la primera familia humana. Esta teoría es merecidamente refutada por Delitzsch en Gen. 5.
Bibliografía:
William Thomas Bullock, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.