Historia
PUERROS
Existe, no obstante, otra interpretación muy ingeniosa propuesta inicialmente por Hengstenberg y acogida por el Dr. Kitto (Pictorial Bible, Nos acordamos del pescado que comíamos gratis en Egipto, de los pepinos, de los melones, los puerros, las cebollas y los ajos;[…]Números 11:5), que adopta una traducción más literal de la palabra original; pues, dice el Dr. Kitto, "entre las curiosidades de la historia natural de Egipto, los viajeros mencionan que la gente común consume con especial agrado una especie de hierba similar al trébol". Mayer (Reise nach Ägypten, p. 226) dice de esta planta (cuyo nombre científico es Trigonella foenum-graecum, perteneciente al orden natural de las leguminosas) que es similar al trébol, pero con las hojas más puntiagudas, y que la gente consume grandes cantidades de ella. Forskal menciona que la Trigonella se cultiva en los jardines de El Cairo; su nombre nativo es halbeh (Flor. Aegypt. p. 81).
Sonnini (Voyage, i. 379) dice: "En este fértil país, los propios egipcios consumen el fenu-grec en tal cantidad que bien podría llamarse el alimento del hombre. En el mes de noviembre pregonan '¡halbeh verde a la venta!' por las calles de la ciudad; se vende en grandes manojos que los habitantes compran a bajo precio y consumen con increíble avidez, sin ningún tipo de condimento".
Las semillas de esta planta, que también se cultiva en Grecia, se utilizan a menudo; se comen hervidas o crudas, mezcladas con miel. Forskal la incluye en la Materia Médica de Egipto (Mat. Med. Kahir. p. 155). Por muy plausible que sea esta teoría de Hengstenberg, no parece haber razones suficientes para ignorar las versiones antiguas, que parecen coincidir en que el puerro es la planta designada por חָצִיר, una verdura que desde tiempos remotos fue muy apreciada por los egipcios como un alimento nutritivo y sabroso. Algunos han objetado que, dado que los egipcios consideraban sagrados el puerro, la cebolla, etc., se habrían abstenido de consumirlos ellos mismos y no habrían permitido que los israelitas los utilizaran. Sin embargo, contamos con el testimonio de Heródoto (ii. 125) que indica que las cebollas eran consumidas por los egipcios pobres, pues dice que en una de las pirámides aparece una inscripción —que le explicó un intérprete— indicando cuánto dinero se gastó en suministrar rábanos, cebollas y ajo a los trabajadores. A los sacerdotes no se les permitía comer estos alimentos, y Plutarco (De Is. et Osir. ii. p. 353) nos explica las razones.
Bibliografía:
William Houghton, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.