Historia
RAQUEL

Sin embargo, por lo que se dice sobre el carácter de Raquel, no parece haber mucho que justifique un alto grado de admiración y estima. La impaciencia y el descontento que mostró al sufrir por un tiempo sin hijos, incluso enfurecieron a su amado esposo (1 Pero viendo Raquel que ella no daba hijos a Jacob, tuvo celos de su hermana, y dijo a Jacob: Dame hijos, o si no, me muero. 2 Entonces se encendió la ira de Jacob contra Raquel, y dijo: ¿Estoy yo en lugar de Dios, que te ha negado el fruto de tu vi[…]Génesis 30:1,2). Además, parece haber compartido toda la duplicidad y falsedad de su familia, de la cual tenemos ejemplos tan dolorosos en Rebeca, en Labán, y no menos en su hermana Lea, quien consintió en llevar su parte en el engaño perpetrado contra Jacob. Véase, por ejemplo, cómo Raquel robó las imágenes de su padre, y la astucia y perspicacia con la que ocultó su robo (Y Raquel había tomado los ídolos domésticos, los había puesto en los aparejos del camello y se había sentado sobre ellos. Y Labán buscó por toda la tienda, pero no los encontró.[…]Génesis 31:34); parece que aquí descubrimos a una aprendiz de la escuela de la mentira de su padre. De este incidente también podemos deducir (aunque esto se deba más bien a la desgracia de su posición y circunstancias) que no estaba del todo libre de las supersticiones e idolatría que prevalecían en la tierra de donde Abraham había sido llamado (2 Y Josué dijo a todo el pueblo: Así dice el SEÑOR, Dios de Israel: "Al otro lado del río habitaban antiguamente vuestros padres, es decir, Taré, padre de Abraham y de Nacor, y servían a otros dioses. 14 Ahora pues, temed al SEÑOR y servidle con inte[…]Josué 24:2,14), y que aún, en cierta medida, infectaban incluso a aquellas familias entre las que se conocía al verdadero Dios.
La presencia en su casa de estas imágenes idolátricas, que Raquel y probablemente otros también habían traído de Oriente, parece haber sido desconocida para Jacob o haber sido tolerada por él durante algunos años después de su regreso de Harán; hasta que, al recordarle Dios el voto que había hecho en Bet-el cuando huyó de Esaú, y al ordenarle que erigiera un altar al Dios que se le apareció allí, Jacob sintió la flagrante impiedad de presentarse así ante Dios con la mancha de la impiedad adherida a él o a los suyos, y dijo a su familia y a todos los que estaban con él: "Quitad los dioses ajenos que hay entre vosotros" (Entonces Jacob dijo a los de su casa y a todos los que estaban con él: Quitad los dioses extranjeros que hay entre vosotros; purificaos y mudaos los vestidos;[…]Génesis 35:2). Después de echar así lo impuro de su casa, Jacob viajó a Bet-el, donde, en medio de la solemnidad de un lugar consagrado por los recuerdos del pasado, recibió de Dios una enfática promesa y bendición, y, dejando de lado el nombre de suplantador, le dio en su lugar el nombre de Israel. Fue entonces, después de que su espíritu fue purificado y fortalecido allí por la comunión con Dios, por la seguridad del amor y el favor divinos, por la conciencia del mal desechado y los deberes cumplidos, mientras se alejaba de Bet-el, cuando sobrevino el golpe y Raquel murió.
"Así murió Raquel y fue sepultada en el camino de Efrata, la cual es Belén. Y Jacob erigió un pilar sobre su tumba; ésta se la señal de la sepultura de Raquel hasta hoy" (19 Murió, pues, Raquel, y fue sepultada en el camino de Efrata, es decir, Belén. 20 Y erigió Jacob un pilar sobre su sepultura; ese es el pilar de la sepultura de Raquel hasta hoy. […]Génesis 35:19,20). Así como Raquel es el primer caso documentado de muerte en el parto, este pilar sobre su tumba es el primer ejemplo registrado de la erección de un monumento sepulcral; hasta ese momento se hablaba de cuevas como los lugares habituales de entierro. El lugar era bien conocido en tiempos de Samuel y Saúl (Cuando te apartes hoy de mí, hallarás a dos hombres cerca del sepulcro de Raquel, en el territorio de Benjamín, en Selsa, y te dirán: "Las asnas que fuiste a buscar han sido halladas. Y he aquí, tu padre ha dejado de preocuparse por las asnas y está […]1 Samuel 10:2); y el profeta Jeremías, mediante una figura poética de gran fuerza y belleza, representa a Raquel, ya sepultada, llorando por la pérdida y el cautiverio de sus hijos, mientras las huestes de los exiliados, llevadas camino a Babilonia, pasaban cerca de su tumba (15 Así dice el SEÑOR: Se oye una voz en Ramá, lamento y llanto amargo. Raquel llora por sus hijos; rehúsa ser consolada, por sus hijos que ya no existen. 16 Así dice el SEÑOR: Reprime tu voz del llanto, y tus ojos de las lágrimas; hay pago para tu tr[…]Jeremías 31:15-17). En 17 Entonces se cumplió lo que fue dicho por medio del profeta Jeremías, cuando dijo: 18 SE OYO UNA VOZ EN RAMA, LLANTO Y GRAN LAMENTACION; RAQUEL QUE LLORA A SUS HIJOS, Y QUE NO QUISO SER CONSOLADA PORQUE ya NO EXISTEN. […]Mateo 2:17,18 se aplica esto a la matanza de los niños de Belén por Herodes.
La ubicación de Ramá es una de las cuestiones controvertidas en la topografía de Israel; pero el sitio de la tumba de Raquel, "en el camino a Belén", "un poco más adelante para llegar a Efrata", "en la frontera de Benjamín", nunca ha sido cuestionado. Está a unos tres kilómetros al sur de Jerusalén y a uno al norte de Belén. "Es uno de los santuarios que musulmanes, judíos y cristianos veneran de común acuerdo, y sobre el cual sus tradiciones son idénticas". Fue visitado por Maundrell en 1697. La descripción dada por el Dr. Robinson (i. 218) puede servir como representante de los numerosos relatos, todos coincidentes entre sí, que se pueden leer en casi todos los libros de viajes por Oriente. Es "simplemente un templo musulmán común, o tumba de una persona santa, un pequeño edificio cuadrado de piedra con una cúpula, y dentro de ella una tumba de la forma musulmana común, todo recubierto de mortero. Por supuesto, el edificio no es antiguo, en el siglo VII solo había aquí un piramidal de piedras. Ahora está abandonado y en ruinas aunque los judíos siguen peregrinando a ella. Las paredes desnudas están cuebiertas con nombres en varias lenguas, muchos de ellos en hebreo. La exactitud general de la tradición que fija este punto para para la tumba de Raquel no puede ponerse en duda, ya que está completamente respaldado por las circunstancias de la narración bíblica. También se menciona en el libro Itin. Hieros., y por Jerónimo, (Epístola lxxxvi. ad Eustoch., Epitaph. Paulae).
Bibliografía:
Edward Paroissien Eddrup, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.