Historia
RUT


Llegaron a Belén justo al comienzo de la cosecha de cebada, y Rut, al salir a espigar para el sustento de su suegra y el suyo propio, fue a parar al campo de Booz, un hombre adinerado y pariente cercano de su suegro, Elimelec. La noticia de sus virtudes, su bondad y su fidelidad hacia su suegra, así como su preferencia por la tierra natal de su esposo, la habían precedido; y, al enterarse de quién era aquella joven extranjera, Booz la trató con la mayor amabilidad y respeto, enviándola de regreso a casa cargada con el grano que había espigado. Animada por este suceso, Noemí indicó a Rut que pidiera a Booz que asumiera su papel de pariente cercano del difunto esposo, comprando la heredad de Elimelec y tomándola a ella por esposa. Sin embargo, existía un pariente más cercano que Booz, a quien correspondía el derecho de redimir la heredad para sí mismo. Éste, no obstante, declinó la opción, por temor a perjudicar su propia herencia. Ante esto, con toda la solemnidad debida, Booz tomó a Rut por esposa, entre las bendiciones y felicitaciones de sus vecinos. Como un ejemplo singular de virtud y piedad en una época ruda y entre un pueblo idólatra, como una de las primicias de la cosecha de los gentiles recogida en la Iglesia, como protagonista de una historia de exquisita belleza y sencillez, como ejemplo, en su propia trayectoria, de la acción de la Divina Providencia y de la veracidad de la afirmación de que "los ojos del Señor están sobre los justos", y, además, por las numerosas y fascinantes revelaciones sobre las antiguas costumbres domésticas y sociales que aparecen en su relato, Rut siempre ha ocupado un lugar destacado entre los personajes de las Escrituras. Agustín plantea una interesante reflexión sobre la bienaventuranza relativa de Rut —quien contrajo matrimonio en dos ocasiones y, a través de su segundo enlace, se convirtió en antepasada de Cristo— frente a la de Ana, quien permaneció fiel en su viudez (De bono viduitatis). Jerónimo señala que podemos calibrar la grandeza de la virtud de Rut a partir de la magnitud de su recompensa: "Ex eius semine Christus oritur" (Epist. xxii, ad Paulam). Dado que fue bisabuela del rey David, Rut debió de vivir hacia el final del período en que Elí ejerció como juez, o bien al comienzo del mandato de Samuel. No obstante, el libro no ofrece referencias temporales precisas que permitan determinar su época con mayor exactitud. Es evidente que el relato, tal como lo conocemos hoy, fue redactado mucho tiempo después de que ella viviera (véase Aconteció que en los días en que gobernaban los jueces, hubo hambre en el país. Y un hombre de Belén de Judá fue a residir en los campos de Moab con su mujer y sus dos hijos.[…]Rut 1:1; 4:7,17).
Bibliografía:
Lord Arthur Charles Hervey, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.