Historia
SEDEQUÍAS
| Fecha a. C. | Ministerio profético | Hebreos | Babilonios | Medos | Egipcios | Fenicios |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 609 | Jeremías Sofonías | Muerte de Josías | Nabopolasar | Imperio medo | Necao | |
| Joacaz | Nabucodonosor II | |||||
| 600 | Joacim 1ª Deportación | Batalla de Carquemis | ||||
| 598 | Joaquín 2ª Deportación | |||||
| 587 | Sedequías Caída de Jerusalén 3ª Deportación Huida a Egipto | Asedio de Tiro |
Sedequías, , 'justicia del Señor', nombre de varias personas.

El primer acto de rebelión manifiesta del que se tiene constancia fue la formación de una alianza con Egipto, equivalente en sí misma a una declaración de enemistad con Babilonia. De hecho, según la declaración de Crónicas y "Y tomó a uno de la familia real, hizo un pacto con él y le hizo prestar juramento. Se llevó también a los poderosos de la tierra,[…]Ezequiel 17:13, con la ampliación de Josefo, fue una contravención directa del juramento de lealtad en el nombre de Dios, por el cual Nabucodonosor obligó a Sedequías, a saber, que mantendría el reino para Nabucodonosor, no haría ninguna innovación y no se aliaría con Egipto ("Y tomó a uno de la familia real, hizo un pacto con él y le hizo prestar juramento. Se llevó también a los poderosos de la tierra,[…]Ezequiel 17:13; También se rebeló contra el rey Nabucodonosor que le había hecho jurar fidelidad por Dios. Pero endureció su cerviz y obstinó su corazón en vez de volverse al SEÑOR, Dios de Israel.[…]2 Crónicas 36:13; Josefo, Ant. 10:7, § 1). Como consecuencia natural, esto provocó en Jerusalén una invasión inmediata de los caldeos. La mención de este suceso en la Biblia, aunque segura, es extremadamente escasa, y aparece solo en 5 Entretanto, el ejército de Faraón había salido de Egipto, y cuando los caldeos que tenían sitiada a Jerusalén oyeron la noticia acerca de ellos, levantaron el sitio de Jerusalén. 6 Entonces vino la palabra del SEÑOR al profeta Jeremías, diciendo: 7[…]Jeremías 37:5-11; 34:21 y 15 "Pero se ha rebelado contra él enviando embajadores a Egipto para que le den caballos y muchas tropas. ¿Tendrá éxito? ¿Escapará el que hace tales cosas? ¿Puede romper el pacto y escapar? 16 "Vivo yo"--declara el Señor DIOS--"que ciertamente en la […]Ezequiel 17:15-20; pero Josefo (x. 7, § 3) lo relata con mayor detalle y da la fecha en que ocurrió, a saber, el octavo año de Sedequías. Probablemente, las denuncias de una alianza egipcia, contenidas en 18 Y ahora, ¿qué haces en el camino a Egipto para beber las aguas del Nilo? ¿O qué haces en el camino a Asiria para beber las aguas del Eufrates? 36 ¿Por qué das tantas vueltas cambiando tu camino? También por Egipto serás avergonzada como fuiste ave[…]Jeremías 2:18,36, también se refieren a la misma época. Parece que Nabucodonosor, al enterarse de la deserción de Sedequías, ya sea por el impago del tributo o por otros medios, envió de inmediato un ejército para asolar Judá. Así se hizo, y todo el país fue reducido, excepto Jerusalén y dos fortalezas en la llanura occidental, Laquis y Azeca, que aún resistieron (mientras el ejército del rey de Babilonia peleaba contra Jerusalén y contra todas las ciudades que quedaban en Judá, es decir, Laquis y Azeca, pues sólo éstas quedaban como ciudades fortificadas entre las ciudades de Judá.[…]Jeremías 34:7). En el pánico que siguió a la aparición de los caldeos, Sedequías logró persuadir a los príncipes y demás habitantes de Jerusalén para que abolieran la odiosa costumbre de esclavizar a sus compatriotas. Se celebró un solemne rito ("Y entregaré a los hombres que han transgredido mi pacto, que no han cumplido las palabras del pacto que hicieron delante de mí, cuando cortaron en dos el becerro y pasaron entre los pedazos,[…]Jeremías 34:18), que recordaba la forma del pacto original de la nación con Abram (El le respondió: Tráeme una novilla de tres años, una cabra de tres años, un carnero de tres años, una tórtola y un pichón.[…]Génesis 15:9), y una multitud de israelitas, tanto hombres como mujeres, se vieron liberados de la esclavitud.

Pero mientras el rey vacilaba, el fin se acercaba rápidamente. La ciudad estaba, en efecto, reducida a la más absoluta ruina. El fuego de los sitiadores había sido devastador (Josefo), pero ahora se veía agravado por una grave hambruna. El pan se había agotado hacía tiempo (Oh rey, mi señor, estos hombres han obrado mal en todo lo que han hecho al profeta Jeremías echándolo en la cisterna; morirá donde está a causa del hambre, porque no hay más pan en la ciudad.[…]Jeremías 38:9), y también todos los terribles recursos a los que los desdichados habitantes de una ciudad sitiada se ven obligados a recurrir en tales casos. Las madres habían hervido y comido la carne de sus propios infantes (Las manos de mujeres compasivas cocieron a sus propios hijos, que les sirvieron de comida a causa de la destrucción de la hija de mi pueblo.[…]Lamentaciones 4:10). Se veía a personas de la mayor riqueza y posición social buscando en los montones de estiércol un bocado de comida. Los nobles afeminados, cuya tez clara había sido su orgullo, vagaban por las calles como esqueletos ennegrecidos pero vivientes (5 Los que comían manjares andan desolados por las calles; los que se criaron entre púrpura abrazan estercoleros. 8 Más negro que el hollín es su aspecto, no se les reconoce por las calles; se ha pegado su piel a sus huesos, se ha marchitado, se ha vu[…]Lamentaciones 4:5,8). Aun así, al rey se le vio en público, sentado en la puerta, donde se administraba justicia, para que su pueblo pudiera acercarse a él, aunque en realidad no tenía ayuda que ofrecerles (Al oír Ebed-melec el etíope, eunuco del palacio del rey, que habían echado a Jeremías en la cisterna, estando el rey sentado a la puerta de Benjamín,[…]Jeremías 38:7).

Nabucodonosor se encontraba entonces en Ribla, en el extremo superior del valle del Líbano, a unos 50 kilómetros de Baalbek, y por lo tanto a unos diez días de viaje de Jerusalén. Sedequías y sus hijos fueron enviados allí; sus hijas permanecieron en Jerusalén y poco después cayeron en manos del infame Ismael en Mizpa. Cuando Sedequías fue llevado ante Nabucodonosor, el gran rey lo reprendió con la mayor severidad, primero por romper su juramento de lealtad y luego por ingratitud (Josefo). Con una crueldad propia de aquellos tiempos, ordenó que mataran a sus hijos delante de él y, finalmente, que le sacaran los ojos. Luego lo cargaron con grilletes de bronce y, tiempo después, lo llevaron a Babilonia, donde murió. No se nos dice si se le permitió reunirse con su hermano mayor, Joaquín, quien en ese momento también estaba cautivo allí, ni sabemos la fecha de su muerte; pero por la omisión de su nombre en la declaración de la liberación de Joaquín por Evil-merodac, veintiséis años después de la caída de Jerusalén, es natural deducir que para ese tiempo los sufrimientos de Sedequías habían termiando.
El hecho de su encuentro con Nabudonosor en Ribla y ser llevado ciego a Babilonia, reconcilia dos predicciones de Jeremías y Ezequiel, que en el momento de su transmisión debieron haber parecido contradictorias, y que Josefo, de hecho, afirma particularmente que Sedequías alegó como su razón para no prestar más atención a Jeremías. La primera de estas profecías (y Sedequías, rey de Judá, no escapará de la mano de los caldeos, sino que ciertamente será entregado en manos del rey de Babilonia que hablará con él cara a cara, y sus ojos verán sus ojos;[…]Jeremías 32:4) afirma que Sedequías "hablará cara a cara con el rey de Babilonia, y sus ojos verán sus ojos"; la segunda (1 Y vino a mí la palabra del SEÑOR, diciendo: 2 Hijo de hombre, habitas en medio de la casa rebelde; tienen ojos para ver y no ven, oídos para oír y no oyen, porque son una casa rebelde. 3 Y tú, hijo de hombre, prepárate el equipaje del destierro y s[…]Ezequiel 12:1-3) dice que "será llevado a Babilonia, pero no la verá, aunque muera allí". Toda esta predicción de Sedequías, cuyas profecías parecen haber sido pronunciadas en Babilonia (1 Sucedió que en el año treinta, al quinto día del cuarto mes, estando yo entre los desterrados junto al río Quebar, los cielos se abrieron y vi visiones de Dios. 2 (En aquel día cinco del mes, en el quinto año del destierro del rey Joaquín, 3 la pal[…]Ezequiel 1:1-3; 40:1), es verdaderamente notable, ya que describe con exactitud las circunstancias de la huida de Sedequías.
(2) Hijo de Quenaana, profeta en la corte de Acab, jefe, o, si no jefe, dirigente virtual de los otros profetas. Aparece solo una vez, como portavoz cuando Acab consulta a los profetas sobre el resultado de su propuesta expedición a Ramot de Galaad (1 Pasaron tres años sin que hubiera guerra entre Aram e Israel. 2 Y sucedió que al tercer año, Josafat, rey de Judá, descendió a visitar al rey de Israel. 3 Y el rey de Israel dijo a sus siervos: ¿Sabéis que Ramot de Galaad nos pertenece, y no estamo[…]1 Reyes 22; 1 Josafat tenía grandes riquezas y gloria; se emparentó con Acab, 2 y algunos años después descendió a Samaria para visitar a Acab. Y Acab mató muchas ovejas y bueyes para él y para el pueblo que estaba con él, y lo persuadió a que subiera contra Ram[…]2 Crónicas 18). Sedequías se había preparado para la entrevista con un par de cuernos de hierro, según la costumbre simbólica de los profetas (compárese con 1 Así me dijo el SEÑOR: Ve y cómprate un cinturón de lino y póntelo en la cintura, pero no lo metas en agua. 2 Compré, pues, el cinturón conforme a la palabra del SEÑOR, y me lo puse en la cintura. 3 Entonces vino a mí la palabra del SEÑOR por segund[…]Jeremías 13 y 19), los cuernos del búfalo, que era el reconocido emblema de la tribu de Efraín (Su majestad es como la del primogénito del toro, y sus cuernos son los cuernos del búfalo; con ellos empujará a los pueblos, todos juntos, hasta los confines de la tierra. Tales son los diez millares de Efraín, y tales los millares de Manasés.[…]Deuteronomio 33:17). Con estos, mientras esperaba la llegada de Micaías, ilustró la manera en que Acab debía expulsar a los sirios ante él. Cuando Micaías apareció y pronunció su profecía, Sedequías se abalanzó sobre él y le asestó un golpe en la cara, acompañado de una mueca burlona. Por esto, Micaías lo amenaza con palabras que evidentemente aluden a algún peligro personal para Sedequías. El relato bíblico no implica que el golpe propinado por Sedequías fuera motivado por algo más que ira repentina o el deseo de insultar y ridiculizar al profeta de Dios. Pero Josefo adopta una postura muy diferente, la cual desarrolla con bastante detalle (Ant. viii. 15, § S). Relata que, después de que Micaías hablara, Sedequías volvió a presentarse y lo denunció como impostor, alegando que su profecía contradecía la predicción de Elías de que la sangre de Acab sería lamida por perros en el campo de Nabot de Jezreel. Como prueba adicional de ser un impostor, lo golpeó, desafiándolo a que hiciera lo que Iddo, en circunstancias similares, le había hecho a Jeroboam: paralizarle la mano. Esta adición es notable, pero Josefo la relata con gran detalle y sin duda la extrajo de esa fuente, lamentablemente perdida, de la que añadió tantos detalles admirables a los contornos de la sagrada narración.
En cuanto a la cuestión de qué eran Sedequías y sus seguidores, profetas de Dios o de alguna falsa divinidad, parece difícil albergar dudas al respecto. Es cierto que usan el nombre de Dios, pero esa era una costumbre de los falsos profetas (Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel: "He quebrado el yugo del rey de Babilonia.[…]Jeremías 28:2; comp. 29:21:31). Dado que Acab y su esposa profesaban ser adoradores de Baal y Astarot, y que tan solo unos años antes de este suceso contaban con dos grupos —uno de cuatrocientos cincuenta y el otro de cuatrocientos— profetas de este culto, resulta difícil suponer que pudiera haber habido también cuatrocientos profetas de Dios en su corte. Pero la pregunta del rey de Judá parece aclarar la cuestión. Tras escuchar la predicción de Sedequías y sus compañeros, pide de inmediato un profeta de Dios, al que poder consultar. La inferencia natural parece ser que los demás no eran profetas de Dios, sino los cautrocientos profetas de Astarot que escaparon de la espada de Elías (compárese Ahora pues, envía a reunir conmigo a todo Israel en el monte Carmelo, junto con cuatrocientos cincuenta profetas de Baal y cuatrocientos profetas de la Asera que comen a la mesa de Jezabel.[…]1 Reyes 18:19 con 22:40). Habían hablado en nombre de Dios, pero había algo en ellos —algún rasgo de modales, vestimenta o gesto— que despertó las sospechas de Josafat, y, para el ojo experto de alguien que vivía en el centro del culto a Dios y conocía bien las señales del verdadero profeta, los declaró falsos profetas.
(3) Hijo de Maasías, falso profeta en Babilonia, entre los cautivos que fueron llevados con Jeconías (21 Así dice el SEÑOR de los ejércitos, el Dios de Israel, acerca de Acab, hijo de Colaías, y acerca de Sedequías, hijo de Maasías, que os profetizan mentira en mi nombre: "He aquí, los entregaré en manos de Nabucodonosor, rey de Babilonia, y él los m[…]Jeremías 29:21-22). Fue denunciado en la carta de Jeremías por haber, junto con Acab, hijo de Colaías, ilusionado al pueblo con falsas esperanzas, y por su conducta profana y flagrante. Sus nombres se convertirían en un dicho popular, y su terrible destino en una advertencia. De este destino no tenemos ninguna indicación directa, ni de la manera en que lo sufrieron; el profeta simplemente anuncia que caerían en manos de Nabucodonosor y serían quemados vivos.
(4) Hijo de Ananías, uno de los príncipes de Judá que estaban reunidos en la cámara de los escribas del palacio del rey, cuando Micaías anunció que Baruc había leído las palabras de Jeremías al oído del pueblo desde la cámara de Gemarías el escriba (descendió a la casa del rey, a la cámara del escriba. Y he aquí, estaban sentados allí todos los oficiales: el escriba Elisama, Delaía, hijo de Semaías, Elnatán, hijo de Acbor, Gemarías, hijo de Safán, Sedequías, hijo de Ananías, y todos los demás of[…]Jeremías 36:12).
(4) Firmante el pacto con Nehemías (En el documento sellado estaban los nombres de Nehemías el gobernador, hijo de Hacalías, y Sedequías,[…]Nehemías 10:1).
Bibliografía:
George Grove, William Aldis Wright, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.