Historia

TIERRA

Tierra, término usado en dos sentidos ampliamente diferentes: (1) para el material del que se compone la superficie de la tierra; (2) como el nombre del planeta en el que habita el hombre. El idioma hebreo discrimina entre estos dos mediante el uso de términos separados, אֲדָמָה 'adamah' para el primero, אֶרֶץ 'erets' para el segundo.

Adamah, אֲדָמָה, es la tierra en el sentido de suelo o terreno, particularmente susceptible de cultivo; de ahí la expresión literal 'hombre de la tierra' para un agricultor (Entonces Noé comenzó a labrar la tierra, y plantó una viña.[…]Génesis 9:20). De la tierra provino la sustancia elemental de la que se formó el cuerpo del hombre, y los términos Adán y adamah son puestos en yuxtaposición, implicando una relación etimológica (Entonces el SEÑOR Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz el aliento de vida; y fue el hombre un ser viviente.[…]Génesis 2:7). La idea de que el cuerpo del hombre estaba formado de tierra prevaleció entre griegos (Hesíodo, Op. et Di. (64, 70; Platón, Rep. p. 269), romanos (Virgilio, Georg. ii. 341; Ovidio, Met. i. 82), egipcios (Diodoro Sículo, i. 10) y otras naciones antiguas. Evidentemente, se basa en la observación del material en el que el cuerpo se convierte después de la muerte ("Acuérdate ahora que me has modelado como a barro, ¿y me harás volver al polvo?[…]Job 10:9; entonces volverá el polvo a la tierra como lo que era, y el espíritu volverá a Dios que lo dio.[…]Eclesiastés 12:7). La ley prescribía que la tierra fuera el material con el cual se levantaran altares ("Harás un altar de tierra para mí, y sobre él sacrificarás tus holocaustos y tus ofrendas de paz, tus ovejas y tus bueyes; en todo lugar donde yo haga recordar mi nombre, vendré a ti y te bendeciré.[…]Éxodo 20:24); Bühr (Symb. i. 488) ve en esto una referencia al nombre Adán; otros, con mas razón, comparan el ara de cespite de los romanos (Ovidio, Trist. v. 5, 9); Horacio, Odas iii. 8, 4, 5), y lo consideran un precepto de sencillez. La petición de Naamán de dos mulas cargadas de tierra (Y Naamán dijo: Pues si no, te ruego que de esta tierra, se le dé a tu siervo la carga de un par de mulos, porque tu siervo ya no ofrecerá holocausto ni sacrificará a otros dioses, sino al SEÑOR.[…]2 Reyes 5:17) se basaba en la idea de que Dios, al igual que las divinidades paganas, era un dios local y podía ser adorado aceptablemente sólo en su propio suelo.

Erets, אֶרֶץ, lo explica Von Bohlen (Introd. to Gen. ii. 6) significando etimológicamente lo bajo en oposición a lo alto, es decir, el cielo. Se aplica en un sentido más o menos amplio: (1) a todo el mundo (En el principio creó Dios los cielos y la tierra.[…]Génesis 1:1); (2) a la tierra en oposición al mar (Y llamó Dios a lo seco tierra, y al conjunto de las aguas llamó mares. Y vio Dios que era bueno.[…]Génesis 1:10); (3) a un país (Hicieron, pues, un pacto en Beerseba; y se levantó Abimelec con Ficol, jefe de su ejército, y regresaron a la tierra de los filisteos.[…]Génesis 21:32); (4) a una porción de terreno (Señor mío, óyeme: una tierra que vale cuatrocientos siclos de plata, ¿qué es eso entre tú y yo? Sepulta, pues, a tu difunta.[…]Génesis 23:15); y (5) al suelo sobre el cual está el hombre (y él se les adelantó, y se inclinó hasta el suelo siete veces hasta que llegó cerca de su hermano.[…]Génesis 33:3).


Bibliografía:
William Latham Bevan, Easton's Bible Dictionary.