Historia

ARARAT

Ararat, אֲרָרָט, región montañosa de Asia mencionada en la Biblia en relación con los siguientes sucesos:
(1) Lugar de reposo del arca después del diluvio (Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.[…]Génesis 8:4, 'sobre los montes de Ararat').
(2) Lugar de refugio de los hijos de Senaquerib (Y sucedió que mientras él adoraba en la casa de su dios Nisroc, Adramelec y Sarezer lo mataron a espada y huyeron a la tierra de Ararat. Y su hijo Esar-hadón reinó en su lugar.[…]2 Reyes 19:37).
(3) Aliado, y probablemente vecino, de Mini y Askenaz (Levantad señal en la tierra, tocad trompeta entre las naciones. Reunid las naciones contra ella, convocad contra ella los reinos de Ararat, Mini y Asquenaz; nombrad contra ella capitán, haced subir caballos como langostas erizadas.[…]Jeremías 51:27).

Monte Ararat
Monte Ararat

En Y aconteció que según iban hacia el oriente, hallaron una llanura en la tierra de Sinar, y se establecieron allí.[…]Génesis 11:2 hay una indicación de su posición al oriente de Mesopotamia, de donde Bohlen (Introd. to Gen. ii. 139) identifica Ararat con Aryavarta, [nombre sánscrito = 'tierra santa'] en el norte del Hindostán; pero el hebreo se traduce más correctamente, como también en Y escogió Lot para sí todo el valle del Jordán; y viajó Lot hacia el oriente. Así se separaron el uno del otro.[…]Génesis 13:11, 'al oriente' (Gesenius, Thes. p. 305).

Ararat Mayor y Ararat Menor desde el nordeste
Ararat Mayor y Ararat Menor desde el nordeste
El nombre Ararat era desconocido para los geógrafos de Grecia y Roma; pero que era un nombre indígena y antiguo para una parte de Armenia, se desprende de la declaración de Moisés de Chorene, quien llama Araratia a la provincia central, y relaciona el nombre con un suceso histórico que se dice ocurrió en 1750 a. C. (Hist. Armen. Whiston, p. 861). Jerónimo lo identificó con la llanura del Araxes. Sin embargo, sería más correcto considerar el nombre en su sentido bíblico, describiendo las cumbres de Armenia, la elevada meseta que domina la llanura del Araxes en el norte y de Mesopotamia en el sur. Esta destacada región fue la cuna del género humano y el lugar central de donde, después del diluvio, las naciones se expandieron por el mundo. Sin embargo, primero es necesario citar brevemente las opiniones presentadas en cuanto al lugar donde reposó el arca, como se describe en Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.[…]Génesis 8:4, aunque todas esas especulaciones, por la indefinición del relato, no pueden llevar a ningún resultado cierto. Beroso el caldeo, contemporáneo de Alejandro Magno, fija el sitio en las montañas del Kurdistán (Josefo, Ant. i. 3, § 6), que forman la frontera meridional de Armenia. Su opinión es seguida por las versiones siríaca y caldea, que emplean Kurdistán como equivalente de Ararat en Y en el mes séptimo, el día diecisiete del mes, el arca descansó sobre los montes de Ararat.[…]Génesis 8:4, y en una época posterior por el Corán. La tradición todavía señala el Jebel Judi como escenario del suceso, y mantiene la creencia, como afirma Beroso, de que existen fragmentos del arca en su cumbre. La elección de esta cordillera era natural para un habitante de la llanura mesopotámica; porque presenta una barrera infranqueable por ese lado, cosida al valle del Tigris con desniveles abruptos tan cercanos que solo durante los meses de verano es posible cualquier paso entre la montaña y el río (Ainsworth, Travels in the Track of the Ten Thousan, pág. 154). Josefo también cita a Nicolás de Damasceo al efecto de que una montaña llamada Baris, más allá de Minyas, fue el lugar. Que la escena de un suceso tan profundamente importante para la humanidad haya sido, incluso en esa edad temprana, transferido, como era natural, a la montaña más alta e imponente de la comarca, aparece en la declaración de Josefo (Ant. i. 3, § 5), que el lugar donde Noé salió del arca había recibido un nombre descriptivo de ese suceso, que se traduce 'desagüe', y que parece idéntico con Nachdjevan, en las orillas del Araxes. A esta región son asignadas todo lo relacionado con Noé por los armenios nativos y su opinión ha sido respaldada por los europeos, que le han dado el nombre de Ararat exclusivamente a la montaña que los armenios llaman Massis, Agi-Digh, es decir, Montaña Empinada, por los turcos, y Kuh-i-Nuh, es decir, Montaña de Noé, por los persas. Se eleva inmediatamente desde la llanura del Araxes, y termina en dos picos cónicos, llamados Ararat Mayor y Ararat Menor, a unos once kilómetros de distancia entre sí, el primero de los cuales alcanza una elevación de 5.260 metros sobre el nivel del mar y alrededor de 4.200 sobre la llanura del Araxes, mientras que el segundo es unos 1.200 metros más bajo. La cumbre del más alto está cubierta de nieve perpetua a un tramo de altura de unos 900 metros. Que es de origen volcánico, es evidenciado por las inmensas masas de lava, cenizas y pórfido con los que la región está cubierta. Una profunda sima en su lado norte ha sido considerada como el sitio de su cráter, siendo el escenario de una terrible catástrofe que ocurrió el 2 de julio de 1840, cuando el pueblo de Arguri y el monasterio de San Jacobo quedaron enterrados bajo los escombros desprendidos desde las alturas superiores por un violento terremoto. Nubes de humo rojizo y un fuerte olor a azufre, que se esparció por las inmediaciones después del terremoto, parecen indicar que los poderes volcánicos de la montaña no están del todo inactivos. La cumbre del Ararat fue considerada inaccesible durante mucho tiempo y los armenios se aferraron durante a esta creencia. Fue conquistada por primera vez en 1829 por Parrot, que la escaló por el noroeste. Describió una cumbre secundaria de unos 365 metros distante del punto más alto, y en la suave depresión que une las dos cumbres, supuso que es donde el arca reposó (Journey to Ararat, pág. 179). La región inmediatamente por debajo de los límites de la nieve perpetua es estéril y no visitada por bestias o pájaros. Wagner (Reise, pág. 185) describió el silencio y soledad que reinan allí como algo abrumador. Arguri, la única población construida en sus laderas, fue el lugar donde, según la tradición, Noé plantó su viña. Más abajo, en la llanura del Araxes, está Nachdjevan, donde se dice que Noé fue enterrado.

Volviendo al significado más amplio que se ha asignado al término 'los montes de Ararat', extensivo desde la meseta armenia desde la base del Ararat en el norte a las estribaciones del Kurdistán en el sur, notamos las siguientes características de esa región que ilustran la narrativa bíblica:
(1) Su elevación. Se levanta como una isla rocosa en un mar de llanura a una altura de 1.800 a 2.100 metros sobre el nivel del mar, presentando una superficie de extensas llanuras, desde donde, como de una base fresca, importantes manantiales y elevadas cordilleras, llevan una dirección generalmente paralela de este a oeste, y relacionadas entre sí por picos transversales de altura moderada.
(2) Su posición geográfica. La meseta armenia se encuentra equidistante de los Mares Negro y Caspio por el norte, y entre el Golfo Pérsico y el Mediterráneo por el sur. Con el primero está unido por el Acampsis, con el segundo por el Araxes, con el tercero por el Tigris y el Éufrates, sirviendo el último también como una salida hacia los territorios en la costa mediterránea. Estos mares fueron las carreteras de la colonización primitiva y las llanuras regadas por estos ríos fueron los asientos de la mayoría de las naciones poderosas de la antigüedad, como asirios, babilonios, medos y cólquidos. Con referencia a la dispersión de las naciones, Armenia es el verdadero ombligo del mundo.
(3) Su formación física. La meseta armenia es el resultado de la actividad volcánica, dando evidencia de ello tanto las llanuras como las montañas. Armenia, sin embargo, difiere materialmente de otras regiones de similar formación geológica, como, por ejemplo, la cordillera del Cáucaso, en la medida en que no se eleva a una cresta central afilada y bien definida, sino que se expande a llanuras o estepas, separadas por una gradual serie de cordilleras subordinadas. Wagner (Reise, pág. 203) atribuye esta peculiaridad al período más largo durante el cual los poderes volcánicos estuvieron en activo, y habilitado el lugar para la expansión de las masas fundidas en las regiones circundantes. El resultado de esta expansión es que Armenia es mucho más accesible, tanto desde fuera como desde dentro de sus propios límites, que otras regiones de similar evolución. Los pasos, aunque altos, son comparativamente fáciles, y no hay distrito que esté excluido de comunicación con sus vecinos. La caída del suelo en el centro de la meseta no está decidida en ninguna dirección, como lo demuestra el curso inicial de los ríos - el Araxes, que desemboca en el Caspio, yendo hacia el oeste más que cualquiera de los afluentes del Éufrates, y tomando al principio una dirección norte - el Éufrates, que fluye hacia el sur, elevándose hacia el norte del Araxes, y tomando una dirección oeste.
(4) El clima es severo. El invierno dura de octubre a mayo y le sucede una breve primavera y un verano de intenso calor. El contraste entre la meseta y el territorio adyacente es sorprendente. En abril, cuando las llanuras de Mesopotamia están abrasadas por el calor, y en la orilla del Mar Negro la azalea y el rododendro están en flor, las llanuras armenias todavía están cubiertas con nieve; y a principios de septiembre se congela intensamente por la noche.
(5) La vegetación es más variada y productiva de lo que cabría esperar del clima. Los árboles no se encuentran en la meseta misma, pero la hierba crece exuberantemente, y proporciona abundante pasto durante el verano a los rebaños de los nómadas kurdos. El trigo y la cebada maduran a altitudes mucho mayores que en los Alpes y Pirineos, porque la naturaleza volcánica del suelo, la abundancia de agua y el calor extremo del corto verano llevan la cosecha a la madurez con maravillosa celeridad. En Erz-rum, a más de 1.800 metros sobre el mar, los cultivos brotan a mediados de junio, y están listos para la hoz antes de finales de agosto (Wagner, p. 255). La vid madura a unos 1.500 metros, mientras que en Europa su límite, incluso al sur de los Alpes, es de aproximadamente 800 metros.

El resultado general de estas observaciones para sostener la narrativa bíblica sería que, mientras que la elevación de la meseta armenia constituyó el lugar de reposo natural del arca después del diluvio, su posición geográfica y su carácter físico garantizó una distribución equitativa de las familias de la humanidad a las distintas partes del mundo. El clima proporcionó una poderosa ayuda para buscar las regiones más fructíferas a ambos lados de la misma. Al mismo tiempo, el carácter de toda la vegetación se adaptó rápidamente al estilo nómada en el que las primeras generaciones de los descendientes de Noé vivieron.


Bibliografía:
William Latham Bevan, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.