Josefo (Ant. iv. 5, § 1) lo describe naciendo en las montañas de Arabia y corriendo a través de todo el desierto hasta desembocar en el Mar Muerto. En la época de Jerónimo todavía era conocido como Arnón; pero en la versión samaritano-árabe del Pentateuco de Abû Said (siglos X al XII) se da como el-Mojeb. No puede haber duda de que el wadi el-Mojeb de la actualidad es el Arnón. El barranco por el que fluye es todavía el 'locum vallis en praerupta demersae satis horribilem et periculosum' que era en los días de Jerónimo (Onom.). La calzada romana de Rabá a Dibón lo cruza a unas dos horas de distancia de la primera. En el borde sur del barranco hay unas ruinas llamadas Mehatet el-Haj, y en el borde norte, directamente enfrente, las que todavía llevan el nombre de 'Arâ'ir. La anchura a través de estos dos puntos es de unas dos millas, 'extremadamente empinado' (Jerónimo, 'per abrupta descendens'), y casi intransitable 'con rocas y piedras'. En cada cara del barranco, todavía hay huellas de la calzada romana, con miliares de piedra y un arco de un puente, de diez metros, está en pie.
Cuando irrumpe en el Mar Muerto esta corriente tiene 25 metros de ancho y algo más de uno de profundidad, fluyendo a través de una sima con lados perpendiculares de arenisca roja, marrón y amarilla de 20 metros de ancho. Luego atraviesa el delta en un curso suroeste, que se estrecha a medida que avanza, y tiene tres metros de profundidad donde sus aguas se encuentran con las del Mar Muerto.
Su fuente principal está cerca de Katrane, en la ruta del Haj. De ahí, bajo el nombre de Seil es-Saideh, corre en dirección noroeste hasta su unión con el wadi Lejûm, y luego, como wadi Mojeb, más directamente al oeste del Mar Muerto. El wadi Mojeb recibe en el norte los arroyos del wadi Wale, y al sur los del wadi Shehik y wadi Saliheh.