Historia
CARMELO

(1) En Reyes generalmente designa al monte Carmelo, monte que forma una de las más llamativas características del territorio de Israel. Como si para acentuar más claramente la bahía que forma la única hendidura en la costa, este noble cerro, la única altura de Israel bajo y central, forma su límite meridional surgiendo hasta las mismas olas del Mediterráneo. Desde este punto se extiende en línea casi recta, bordeando el sudeste, durante un poco más de veinte kilómetros, hasta terminar súbitamente, correspondiendo a su extremo occidental, descendiendo abruptamente en las colinas de Jenin y Samaria que se forman en esa parte central del territorio.
El Carmelo se erige como un muro entre la llanura marítima de Sarón en el sur y el territorio más extenso de Esdraelón en el norte. Hacia la primera las pendientes, por las que la cordillera central desciende, son graduales; pero en el lado norte los altibajos son más repentinos, descendiendo en muchos lugares casi por precipicios hasta el Cisón, que corre al pie del macizo en una dirección generalmente paralela al eje central.
Como es habitual en formaciones calizas abunda en cuevas ("más de 2.000", Mislin, ii. 4li), a menudo de gran longitud y extremadamente tortuosas. En el extremo oeste hay yeso y brecha terciaria formada por fragmentos de yeso y pedernal (Russegger, en Ritter, Pal. p. 712). En el noreste del monte, más allá del Nahr el-MukaUri, aparecen rocas plutónicas, irrumpiendo en los estratos depositados y formando el comienzo de la formación de basalto que atraviesa la llanura de Esdraelón hasta Tabor y el Mar de Galilea (Ritter, 712-13). Las piedras redondas conocidas por los nombres de "Lapides Judaici" y "melones de Elías", son conocidas por los geólogos como "geodas". Su exterior es pedernal o sílex de color marrón claro; el interior hueco y revestido de cristales de cuarzo o calcedonia. Son de la forma, y a menudo del tamaño, de las grandes sandías orientales. Antiguamente se conseguían con facilidad, pero ahora se encuentran muy raramente (Seetzen, ii. 131-4; ParkLnson, Organic Remains, i. 322, 451). Las "aceitunas" son más comunes. Son las espinas fósiles de una especie de erizo (cidaris glandifera) frecuente en estos estratos, y en tamaño y forma son exactamente como el fruto (Parkinson, iii. 45). Las "manzanas" son probablemente las conchas del propio cidaris. Para la leyenda del origen de estos "frutos" y la posición del "campo" o "jardín" de Elías en que se encuentran, véase Mislin, ii. 64, 65.
En su forma el Carmelo es una cordillera bastante continua, teniendo en el extremo occidental alrededor de 180 metros y en el oriental alrededor de 480 sobre el mar. El Carmelo aún mantiene el carácter que sin duda fue el origen de su nombre. Todavía está revestido de la misma "excelencia" de "madera", que suministró a los profetas de Israel y Judá por igual una de sus ilustraciones favoritas (De duelo está la tierra y languidece, el Líbano está avergonzado y se marchita; Sarón es como una llanura desierta, y pierden su follaje Basán y el Carmelo.[…]Isaías 33:9).
Carmelo cayó en suerte a la tribu de Aser (Alamelec, Amad y Miseal; y al occidente llegaba hasta Carmelo y hasta Sihor-libnat.[…]Josué 19:26), que se extendió tan al sur como Dor (Tantura), probablemente para dar a los aseritas una parte de la rica llanura de Sarón. El 'rey de Jocneam del Carmelo' fue uno de los jefes cananeos que cayeron ante los israelitas (el rey de Cedes, uno; el rey de Jocneam del Carmelo, uno;[…]Josué 12:22). Estas son las primeras noticias de ese nombre. No hay en ellas una pista de ninguna santidad asociada al monte. Pero teniendo en cuenta la conocida propensión de los primeros habitantes de Canaán para convertir los 'lugares altos' en santuarios, la prominencia del Carmelo, el hecho de que existió un altar de Jehová allí antes de la introducción de la adoración de Baal en el reino (Entonces Elías dijo a todo el pueblo: Acercaos a mí. Y todo el pueblo se acercó a él. Y reparó el altar del SEÑOR que había sido derribado.[…]1 Reyes 18:30), que fue el lugar de la elección de Elías para convocar al pueblo, siendo tales asambleas comúnmente celebradas en lugares santos, y la costumbre, que parece haber prevalecido de acudir allí en luna nueva y sábado (Y él dijo: ¿Por qué vas hoy a él? No es luna nueva ni día de reposo. Y ella respondió: Quédate en paz.[…]2 Reyes 4:23), parecen ser motivos suficientes para creer que desde los primeros tiempos se consideraba como un lugar sagrado. En tiempos posteriores sabemos que su reputación no estaba confinada a Israel. Pitágoras fue llevado allí por esa reputación; tal es la declaración expresa de su biógrafo Jámblico, quien visitó personalmente el monte; Vespasiano también vino allí para consultar, según dice Tácito, con esa mezcla de hecho y fábula que marca todos las noticias paganas sobre Israel, el oráculo del dios, cuyo nombre era el mismo que el del monte mismo; un oráculo sin imagen ni templo, "ara tantum et reverentia" (Dict. of Geogr. Carmelus).
Pero lo que ha hecho el nombre del Carmelo más familiar es su íntima relación con la historia de los dos grandes profetas de Israel: Elías y Eliseo. El ardiente celo del uno y la ternura sanadora del otro, están inseparablemente relacionados con este monte. Aquí Elías trajo de vuelta a Israel a la lealtad a Jehová, y mató a los profetas del dios extraño y falso; aquí a su súplica fueron consumidos los sucesivos 'cincuenta' de la guardia real; pero aquí, en cambio, Eliseo recibió la visita de la afligida madre cuyo hijo pronto iba a restaurar en sus brazos (25 Y ella fue y llegó al hombre de Dios en el monte Carmelo. Y sucedió que cuando el hombre de Dios la vio a lo lejos, dijo a Giezi su criado: He aquí, allá viene la sunamita. 26 Te ruego que corras ahora a su encuentro y le digas: "¿Te va bien a ti?[…]2 Reyes 4:25-36).
El primero de estos tres sucesos, sin duda, se refiere al lugar en el extremo oriental. De hecho, es difícil encontrar otro sitio, cuyo nombre real no ha sido preservado, en el que cada particular se cumplió tan minuciosamente como en este. La tradición conservada en el convento y entre los drusos de los pueblos vecinos, los nombres de lugares, la distancia desde Jezreel, la naturaleza de la localidad, la presencia de la nunca ausente primavera, están a su favor. Sin embargo, es destacable que la identificación fue hecha en el siglo XIX y también que fue realizada por dos viajeros casi en el mismo tiempo, el teniente Van de Velde en 1852 y el profesor Stanley en 1853. Este interesante sitio no puede ser mejor descrito que en las palabras de este último viajero: "La tradición es inusualmente digna de confianza; es quizás el único caso en Palestina en el que el recuerdo de un presunto suceso ha sido en realidad retenido en la nomenclatura árabe nativa. Muchos nombres de localidades han sido preservados; pero aquí no hay localidad, sólo una informe ruina, y sin embargo, el lugar tiene un nombre, El-Maharrakah, 'el incendio', o 'el sacrificio.' Los drusos vienen aquí desde lejos para realizar un sacrificio anual; y aunque es posible que esta práctica haya originado el nombre, es más probable que la práctica misma surgió de una tradición anterior... Pero sea la tradición buena o mala, las localidades se adaptan al suceso en casi cada particular. La cumbre así marcada es el punto extremo oriental, dominando la última vista del mar dejado atrás, y la primera vista de la gran llanura al frente... Allí, en la cumbre más alta del monte bien pudo haber estado, en su lugar alto sagrado, el altar de Jehová que Jezabel había derribado. Cerca, en una amplia zona de tierras altas, bajo la sombra de olivos centenarios, y alrededor de un pozo de agua, que se dice perenne, y que puede por lo tanto haber escapado de la general sequía y haber podido llevar agua a las zanjas alrededor del altar, deben haberse posicionado por un lado el rey y el pueblo con los 850 profetas de Baal y Asera, y por el otro la solitaria y dominante figura del profeta de Jehová. Ante ellos se abría toda la llanura de Esdraelón, la ciudad de Jezreel, con el palacio de Acab y el templo de Jezabel, claramente visibles; en el fondo más cercano, inmediatamente debajo de la base del monte, se veía claramente la corriente sinuosa del Cisón." Se puede agregar que un montículo sobresale entre la cima y la llanura, llevando el nombre de Tell Kasis, "el cerro de los sacerdotes", y que el nombre moderno del Cisón es Nahr el-Muskatta, "el río de la matanza". "La escena final aún permanece. Desde la masacre al lado del Cisón el rey fue hasta los claros del Carmelo para unirse al banquete sacrificial. Elías ascendió a la cima del monte, y allí con su rostro en tierra se quedó en oración, mientras su sirviente subía al punto más alto, desde donde hay una amplia vista del tramo azul del Mediterráneo, sobre el lado occidental de la cima... Siete veces el sirviente subió y miró, y siete veces no vio nada. Finalmente en el lejano horizonte se levantó una pequeña nube, que creció en las sombras profundas de la tarde hasta que todo el cielo quedó cubierto y los bosques del Carmelo se estremecieron ante el sonido de bienvenida de los poderosos vientos, que en las regiones orientales preceden a una tempestad venidera" (Sinai of Palestine, 353-6).
Hay buenas razones para creer que un incidente posterior en la vida del mismo gran profeta tomó lugar en el Carmelo. Fue cuando 'hizo descender fuego del cielo' y consumir dos cincuentenas de la guardia que Ocozías había enviado para llevarlo preso, por haber reprendido a sus mensajeros que iban a Baal-zebub, dios de Ecrón (9 Entonces el rey envió a él un capitán de cincuenta con sus cincuenta hombres. Y éste subió a él, y he aquí, Elías estaba sentado en la cumbre del monte, y le dijo: Hombre de Dios, el rey dice: "Desciende." 10 Respondió Elías y dijo al capitán de ci[…]2 Reyes 1:9-15).
La tradición en el actual convento es que Elías y Eliseo residieron en el monte, mostrándose una cueva debajo del altar mayor de la iglesia como la de Elías. No hay nada en la Escritura que sancione tal declaración con respecto a Elías, pero en el caso de Eliseo, la tradición puede descansar sobre mejores bases. Después del arrebatamiento de Elías, Eliseo fue al monte Carmelo (De allí fue al monte Carmelo, y desde allí regresó a Samaria.[…]2 Reyes 2:25), aunque sólo durante un tiempo; pero estuvo de nuevo allí en la visita de la sunamita (Y ella fue y llegó al hombre de Dios en el monte Carmelo. Y sucedió que cuando el hombre de Dios la vio a lo lejos, dijo a Giezi su criado: He aquí, allá viene la sunamita.[…]2 Reyes 4:25), que en un momento en que no había festividad, ni 'luna nueva o sábado' (Y él dijo: ¿Por qué vas hoy a él? No es luna nueva ni día de reposo. Y ella respondió: Quédate en paz.[…]2 Reyes 4:23), requirió su presencia.
Esta es la última mención del Carmelo como escenario de algún suceso en la historia sagrada. Su santidad permaneció sin duda, pero es su riqueza y su prominencia, "Tabor entre los montes; Carmelo junto al mar", lo que parece haber cautivado a los poetas de la nación, tanto de Israel como de Judá y sus referencias son frecuentes y características (Cantar de los Tu cabeza te corona como el Carmelo, y la cabellera suelta de tu cabeza es como hilos de púrpura; el rey está preso en tus trenzas.[…]cantares 7:5; florecerá copiosamente y se regocijará en gran manera y gritará de júbilo. La gloria del Líbano le será dada, la majestad del Carmelo y de Sarón. Ellos verán la gloria del SEÑOR, la majestad de nuestro Dios.[…]Isaías 35:2; Vivo yo--declara el Rey cuyo nombre es el SEÑOR de los ejércitos-- que ciertamente como se destaca el Tabor entre los montes, o el Carmelo junto al mar, uno ha de venir.[…]Jeremías 46:18; 50:19; Y dijo: El SEÑOR ruge desde Sion, y desde Jerusalén da su voz; los pastizales de los pastores están de duelo, y se seca la cumbre del Carmelo.[…]Amós 1:2; 9:3; El reprende al mar y lo hace secar, y todos los ríos agota. Languidecen Basán y el Carmelo, y las flores del Líbano se marchitan.[…]Nahúm 1:4).
Carmelo ha derivado su nombre moderno del gran profeta; Mar Elyas es la designación común, siendo ocasionalmente Kûrmal, pero solo rara vez. También es el nombre habitual del convento, aunque dedicado "in honorem BB. Virginis Maríae."
El profesor Stanley ha señalado (S. and P. pág. 352) que no es ninguna relación con Elías lo que da al convento su interés para el mundo occidental, sino la célebre orden de los carmelitas descalzos, que surgió de allí y llevó su nombre a Europa. La orden, se dice en las tradiciones de la Iglesia latina, nació con Elías mismo, pero el convento fue fundado por Luis IX, y su origen francés es todavía demostrado por la práctica de desplegar la bandera francesa en varias ocasiones. Eduardo I de Inglaterra era hermano de la orden, y uno de sus más famosos generales fue Simon Stokes de Kent.(2) Localidad en la parte montañosa de Judá (Maón, Carmel, Zif, Juta,[…]Josué 15:55), donde vivió Nabal (2 Y había un hombre en Maón que tenía sus bienes en Carmel; el hombre era muy rico y tenía tres mil ovejas y mil cabras; y estaba en Carmel trasquilando sus ovejas. 5 Entonces David envió diez jóvenes, y les dijo: Subid a Carmel, visitad a Nabal y sa[…]1 Samuel 25:2,5,7,40) y lugar natal de la esposa de David, Abigail la de Carmel (Y moró David con Aquis en Gat, él y sus hombres, cada cual con los de su casa; David con sus dos mujeres Ahinoam jezreelita, y Abigail la de Carmel, viuda de Nabal.[…]1 Samuel 27:3; Estos fueron los hijos de David que le nacieron en Hebrón: el primogénito, Amnón, de Ahinoam jezreelita; el segundo, Daniel, de Abigail carmelita;[…]1 Crónicas 3:1. Este fue sin duda el Carmelo en el que Saúl levantó un 'monumento' (literalmente, una "mano"; comp. En vida, Absalón había tomado y erigido para sí una columna que está en el Valle del Rey, pues se había dicho: No tengo hijo para perpetuar mi nombre. Y llamó la columna por su propio nombre, y hasta hoy día se llama Monumento de Absalón.[…]2 Samuel 18:18, 'columna de Absalón', donde se usa la misma palabra) después de su victoria sobre Amalec (Y se levantó Samuel muy de mañana para ir al encuentro de Saúl; y se le dio aviso a Samuel, diciendo: Saúl se ha ido a Carmel, y he aquí que ha levantado un monumento para sí, y dando la vuelta, ha seguido adelante bajando a Gilgal.[…]1 Samuel 15:12). Y este Carmelo, y no el monte del norte, debe haber sido el lugar en que el rey Uzías tenía sus viñedos (Edificó también torres en el desierto y excavó muchas cisternas, porque tenía mucho ganado, tanto en las tierras bajas como en la llanura. También tenía labradores y viñadores en la región montañosa y en los campos fértiles porque amaba la tierra.[…]2 Crónicas 26:10). En la época de Eusebio y Jerónimo era cuartel de una guarnición romana (Onomasticon, Carmelus). El lugar aparece en las guerras de las cruzadas, tomado por el rey Amalrico a Saladino en 1172. Las ruinas de la ciudad, actual Kurmal, todavía permanecen a diez millas de Hebrón en dirección sudeste, cerca de las de Main (Maón), Zif (Ziph) y otros lugares nombrados con Carmelo en Maón, Carmel, Zif, Juta,[…]Josué 15:55, que describieron Robinson (i. 494-8) y Van de Velde (ii. 77-79) y eran de gran extensión. Destaca un castillo de gran fortaleza, en cuyos muros aún se ve la gran mampostería biselada característica de los edificios judíos. También había un embalse muy bello y grande, mencionado en el relato del rey Amalrico cuando ocupó el lugar, dando al castillo su nombre de Kasr el-Birkek (Van de Velde, ii. 78).
Bibliografía:
George Grove, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.