Historia

CORINTO

Corinto, Κόρινθος, ciudad igualmente notable por su posición geográfica distintiva, su eminencia en la historia griega y romana, y su estrecha relación con la expansión temprana del cristianismo.

Mapa de Corinto
Mapa de Corinto
Geográficamente su situación era tan destacada, que el nombre de su istmo fue dado a cada estrecha lengua de tierra entre dos mares. Era "el puente del mar" (Píndaro, Nem. vi. 44) y "la puerta del Peloponeso" (Jenofonte, Ages. 2). Ningún ejército invasor podía entrar en Morea por tierra excepto de esta manera, y sin forzar algunas de las defensas que se habían levantado de un mar al otro en varios intervalos entre la gran guerra persa y las posteriores luchas de los turcos con los griegos, o con los venecianos. Pero, además, el sitio de Corinto se distingue por otra característica física conspicua, a saber, el Acrocorinto, una vasta ciudadela de roca, que se eleva abruptamente a la altura de 600 metros sobre el nivel del mar, y cuya cumbre es tan extensa que una vez contuvo una ciudad entera. La vista desde esta prominencia es una de las más célebres del mundo. Aparte de las montañas de Morea, abarca la orilla norte del golfo de Corinto, con las alturas nevadas del Parnaso conspicuas sobre el resto. Hacia el este está el golfo Sarónico, con sus islas, y las colinas alrededor de Atenas, siendo la propia Acrópolis notablemente visible a una distancia de 72 kilómetros. Inmediatamente debajo del Acrocorinto, al norte, estaba la ciudad de Corinto, en una meseta que descendía en terrazas hasta la llanura baja, que se encuentra entre Cencrea, la bahía en el Sarónico, y Lechaum, el puerto en el golfo de Corinto.

La situación de Corinto, y la posesión de estos puertos oriental y occidental, son los secretos de su historia. El primer paso en su progreso a la prominencia fue probablemente fenicio. Pero en el período más remoto del que tenemos algún registro seguro encontramos a los griegos establecidos, en una posición de riqueza (Homero, Ilíada, ii. 570; Píndaro Ol. xiii. 4), y fuerza militar (Tucídides, i. 13). Algunos de los primeros esfuerzos de construcción naval griega están relacionados con Corinto; y sus colonias hacia el oeste estuvieron entre las primeras y más florecientes desde Grecia. Igualmente, en los pasajes posteriores de la historia griega, en las batallas contra Macedonia y Roma, Corinto ocupó un lugar destacado. Tras la batalla de Chaeronea (338 a. C.) los reyes macedonios pusieron una guarnición en el Acrocorinto. Después de la batalla de Cynoscefalae (197 a. C.) fue ocupada por una guarnición romana, aunque Corinto se constituyó como cabeza de la Liga Aquea. Aquí los embajadores romanos fueron maltratados y la consecuencia fue la total ruina y destrucción de la ciudad.

Corinto
Corinto

No es la verdadera Corinto griega la que tiene que ver con la vida de Pablo, sino la Corinto que fue reconstruida y establecida como una colonia romana. La distinción entre las dos debe ser cuidadosamente tenida en cuenta. Un período de cien años pasó, durante los cuales el lugar estuvo casi completamente desolado. Los comerciantes del istmo se retiraron a Delos. La presidencia de los juegos ístmicos se le dio a la gente de Sición. Corinto parecía borrada del mapa; hasta que Julio César refundó la ciudad, que desde entonces se llamó Colonia Julia Corinthus. La nueva ciudad apenas se distinguió menos que la antigua, y adquirió una nueva importancia como metrópoli de la provincia romana de Acaya. Allí estaba Galión, hermano del filósofo Séneca, ejerciendo las funciones de procónsul (Acaya era una provincia senatorial) durante la primera estancia de Pablo en Corinto, en el reinado de Claudio.

Esta estancia continuó durante un año y seis meses, y las circunstancias que ocurrieron durante el transcurso de la misma se relatan con cierta extensión (1 Después de esto Pablo salió de Atenas y fue a Corinto. 2 Y se encontró con un judío que se llamaba Aquila, natural del Ponto, quien acababa de llegar de Italia con Priscila su mujer, pues Claudio había ordenado a todos los judíos que salieran de Ro[…]Hechos 18:1-18). Pablo había pasado recientemente por Macedonia. Llegó a Corinto desde Atenas y poco después de su llegada, Silas y Timoteo llegaron de Macedonia y se reunieron con él; por este tiempo Pablo escribió las dos cartas a los tesalonicenses (probablemente 52 ó 53 d. C.). Fue en Corinto donde el apóstol conoció por primera vez a Aquila y Priscila; y poco después de su partida, Apolos vino a esta ciudad desde Éfeso (Cuando él quiso pasar a Acaya, los hermanos lo animaron, y escribieron a los discípulos que lo recibieran; y cuando llegó, ayudó mucho a los que por la gracia habían creído,[…]Hechos 18:27).

Corinto era un lugar de gran actividad mental, así como comercial y de manufacturas. Su riqueza era tan celebrada como para ser proverbial; también lo eran el vicio y licenciosidad de sus habitantes. La adoración de Venus era practicada con vergonzoso libertinaje. Todas estas características están indirectamente ilustradas por pasajes en las dos epístolas a los Corintios, que fueron escritas (probablemente en el año 57) la primera desde Éfeso y la segunda desde Macedonia, poco antes de la segunda visita a Corinto, que debe haber durado tres meses (Pasó allí tres meses, y habiéndose tramado una conjura en su contra de parte de los judíos cuando estaba por embarcarse para Siria, tomó la decisión de regresar por Macedonia.[…]Hechos 20:3). Durante esta visita (probablemente el año 58) la carta a los Romanos fue escrita. De las últimas tres cartas mencionadas, comparadas con Y, después de varios años, he venido para traer limosnas a mi nación y a presentar ofrendas;[…]Hechos 24:17, se deduce que Pablo estaba muy ocupado en ese momento con una colecta para los cristianos pobres en Jerusalén.

Hay buenas razones para creer que cuando Pablo estaba en Éfeso (año 57) escribió a los corintios una epístola que no se ha conservado; y es casi seguro que por la misma época hizo una breve visita a Corinto, de la que no se da cuenta en los Hechos.

Se ha observado bien que el gran número de nombres latinos de personas mencionadas en la carta a los Romanos está en armonía con lo que sabemos del origen colonial de gran parte de la población de Corinto. De 1 Después de esto Pablo salió de Atenas y fue a Corinto. 2 Y se encontró con un judío que se llamaba Aquila, natural del Ponto, quien acababa de llegar de Italia con Priscila su mujer, pues Claudio había ordenado a todos los judíos que salieran de Ro[…]Hechos 18 podemos concluir que había muchos judíos conversos en la iglesia de Corinto, aunque parece (Sabéis que cuando erais paganos, de una manera u otra erais arrastrados hacia los ídolos mudos.[…]1 Corintios 12:2) que predominaban los gentiles. Por otro lado, es evidente por todo el tenor de ambas cartas que el elemento judaizante era muy abundante en Corinto. El espíritu de facción también era extremadamente agudo, siendo utilizados los nombres de Pablo, Pedro y Apolos como consignas de facciones inquietas. Entre los cristianos eminentes que vivieron en Corinto se encontraban Estéfanas (También bauticé a los de la casa de Estéfanas; por lo demás, no sé si bauticé a algún otro.[…]1 Corintios 1:16; 16:15,17), Crispo (Y Crispo, el oficial de la sinagoga, creyó en el Señor con toda su casa, y muchos de los corintios, al oír, creían y eran bautizados.[…]Hechos 18:8; Doy gracias a Dios que no bauticé a ninguno de vosotros, excepto a Crispo y a Gayo,[…]1 Corintios 1:14), Gayo (Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia, os saluda. Erasto, el tesorero de la ciudad, os saluda, y el hermano Cuarto.[…]Romanos 16:23; Doy gracias a Dios que no bauticé a ninguno de vosotros, excepto a Crispo y a Gayo,[…]1 Corintios 1:14) y Erasto (Gayo, hospedador mío y de toda la iglesia, os saluda. Erasto, el tesorero de la ciudad, os saluda, y el hermano Cuarto.[…]Romanos 16:23; Erasto se quedó en Corinto, pero a Trófimo lo dejé enfermo en Mileto.[…]2 Timoteo 4:20). La carta de Clemente a los Corintios está entre los más interesantes de los escritos post-apostólicos.

Didracma de Corinto. Anverso, cabeza de Minerva - Reverso, Pegaso
Didracma de Corinto. Anverso, cabeza de Minerva - Reverso, Pegaso
El Posidonium, o santuario de Neptuno, escenario de los juegos ístmicos, le sirvió a Pablo para tomar prestadas algunas de sus imágenes más llamativas en 1 Corintios y otras epístolas. Este santuario estaba a corta distancia del noroeste de Corinto, en la parte más estrecha del istmo, cerca del puerto de Schoenus (ahora Kalamáki) en el golfo Sarónico. Todavía se puede observar la pared del recinto. Es de forma irregular, determinada por la forma de una plataforma natural en el borde de un barranco. Las fortificaciones del istmo seguían este barranco y se apoyaban en el oriente sobre el recinto del santuario, que servía para fines militares y religiosos. El sitio exacto de ese templo es dudoso, y ninguno de los objetos de interés permanecen, que Pausanias describe; al sur están los restos del estadio donde se practicaban las carreras (¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos en verdad corren, pero sólo uno obtiene el premio? Corred de tal modo que ganéis.[…]1 Corintios 9:24); al este estaba el teatro, que fue probablemente el escenario de las contiendas pugilísticas (Por tanto, yo de esta manera corro, no como sin tener meta; de esta manera peleo, no como dando golpes al aire,[…]1 Corintios 9:26); y abundan en la orilla los pequeños pinos verdes que proporcionaban desvanecidas guirnaldas (Y todo el que compite en los juegos se abstiene de todo. Ellos lo hacen para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.[…]1 Corintios 9:25) a los vencedores de los juegos. Una inscripción encontrada en 1676 (luego trasladada a Verona) ofrece una valiosa ilustración del interés tomado en estos juegos en la época romana (Boeckh, No. 1104). En las cercanías de este santuario están las huellas del canal, que Nerón comenzó e interrumpió en la época de la primera visita de Pablo a Corinto.


Bibliografía:
John Saul Howson, Dr. William Smith's Dictionary of the Bible.